28 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Visión restrospectiva de Anserma

25 de diciembre de 2014


El 15 de agosto de  1.939, se celebraron los cuatrocientos años de fundación de Santa Ana de los Caballeros, por el Mariscal Jorge Robledo. No solo por el rigor investigativo sobre las circunstancias  de tal hecho sino porque era necesario establecer  sin lugar a dudas tal acontecimiento para poder acceder a honores y aportes presupuestales determinados por el Congreso de la República, se disputaron el nombre  y la antiguedad Ansermanuevo, en el Valle del Cauca, y Ansermaviejo, en el occidente de Caldas. La Academia Colombiana de Historia, a instancias del Representante a la Cámara, el ansermeño Carlos Eastman Díaz, solucionó el desacuerdo y en página suscrita  por su miembro Enrique Otero D’Costa concluyó que: » La ciudad de Anserma, en el Departamento de Caldas, conocida generalmente con el nombre de Anserma-viejo, fue fundada por el Capitán Jorge Robledo con el dictado de Santa Ana de los Caballeros de Anserma, el día 15 de agosto de 1.539, en que se celebraba la fiesta de la Asunción de Nuestra Señora. La población llamada Ansermanuevo, en el Departamento del Valle del Cauca, fue establecida, como su cognomento claramente lo indica, con posterioridad a la Anserma caldense, y por lo tanto, nada tiene que ver con la fundación hecha por Robledo en l.539″ . La carta que dio final a la polémica histórica, está datada en Bogotá el 19 de marzo de 1.938, con base en la cual se presentó un proyecto de ley que fue aprobada por el Congreso de Colombia, la Ley  80 de 1.938, por medio de la cual se destinaron Cien Mil pesos de la época para obras de progreso de la ciudad cumpleañera.

El Profesor Emilio Robledo, en artículo publicado en el  diario El Tiempo de Bogotá el martes 15 de agosto de 1.939, ratifica los datos del académico Otero D’ Costa y en la semblanza del Mariscal Jorge Robledo, nos cuenta que el conquistador español fue sometido a la muerte por garrote según ordenó Sebastián de Belalcázar, el día 5 de octubre de 1.546, día en que le cortaron la cabeza y » pasearon sus restos a son de pregonero y con palabras de escarnio «. Esto sucedió en el alto de El Pozo, hoy San Bartolo, corregimiento de Pácora . Robledo había nacido hacia el año 1.500 en Ubeda, provincia de Jaén, España.

Periódicos y revistas publicaron en sus páginas artículos y corresponsalías en los que destacaban el Cuarto Centenario de la blasonada ciudad. El Tiempo, la revista  Estampa de la capital del país envió  a Alfonso Fuenmayor, cronista de la época, quien se llevó numerosas placas fotográficas de las largas calles ansermeñas; El Liberal de Bogotá, El Diario de Pereira, La Patria y la Revista Atalaya de Manizales, dirigida por los poetas Gilbero Agudelo y Camilo Orozco, dedicaron sus páginas centrales a resaltar la efemérides e invitaron a varios ansermeños e intelectuales del país para que escribieran la remembranza y la trayectoria de la Villa de Robledo. Edgardo Salazar Santacoloma, quien dirigió la edición  del precioso libro que fue acordada por el Concejo Municipal y que hoy es un incunable, Carlos Eastman Díaz,  el poeta Gilberto Agudelo, el médico Alberto Camargo, Santiago Gómez Branch, Tomás Calderón- Mauricio- , Ovidio Rincón, Angel M Arroyave, Bernardo Quiceno Peláez, Max Grillo, Miguel Cataño, Eduardo Arango Garrido, Arturo Cañaveral, José Gers, el pedagogo  Benigno Cardona, Manuel Hernández Rivera, Jorge Giraldo Montoya, Aníbal Salazar Rivera, Agustín Restrepo Calderón, mi padre, Jorge Orozco Valencia , Carlos Convers Fonnegra y José Joaquín Jiménez – Ximénez- el más consagrado cronista de la época,  entre muchos otros, hicieron los honores literarios a la ciudad laureada.

Y llegó el día esperado. En el recién inaugurado Teatro Ocuzca, el 14 de agosto de 1.939, se celebró el evento principal , presidido por el Gobernador de Caldas, Doctor José Manuel Arango, por el Alcalde Municipal Antonio J. Arango y por el Presidente del Concejo , Gustavo Arango Garrido. Los organizadores no solo presentaron a los Cosacos del Don tres días antes, célebre coro ruso de la época, en la apertura del Teatro, sino que contrataron para la solemne velada a la bailarina de Ballet clásico Erika Klein acompañada al piano por el Maestro Adolfo Palacio y al declamador Víctor Mallarino . La Banda Municipal, que había sido creada unos  noventa días antes de las festividades, hizo su debut.  La alemana interpretó  La Danza ritual del fuego de Manuel de Falla, Espiga a la merced del viento de Debussy,  La Coqueta de Albéniz y Bambuco de Emilio Murillo. Por su parte Mallarino deleitó a la concurrencia con  Trova, de Marquina , A la Catedral de Colonia de Juan Lozano, la Casada Infiel de García Lorca y la Canción de la vida profunda de Porfirio Barba Jacob, según  relación de los corresponsales de la época. Estas expresiones culturales enmarcaron el acto central, que fue la  entrega de la Orden del Civismo a Don Aníbal Salazar Rivera, por parte del Doctor Ricardo Efraim Eastman, padre de los Doctores Julio y Carlos Eastman y abuelo de Jorge Mario Eastman Vélez.

Don Aníbal Salazar recibió la Medalla del Civismo , y  antes de su fallecimiento en  1.969, la Orden de los Caballeros de Santa Ana. Como lo dijimos al principio, fue el padre del Ex Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, ex Gobernador de Caldas y ex Ministro del Trabajo Oscar Salazar Chaves, ambos exponentes de la más sentida ansermeñidad. En la casa solariega de Salazar Chaves, en Chía, se iza la bandera de Anserma cada quince de agosto. Y con sus amigos y paisanos  celebramos saudadosas veladas en las que se memora la tierra que nos vió nacer. Yo agradezco el honor que me ha conferido al señalarme como depositario del álbum en que me basé para este relato, que tiene como objetivo unirnos a la conmemoración de los cuatrocientos setenta y cinco años de fundación de nuestra ciudad. Algún día,  esas amarillas y polvorientas hojas pasarán a otras manos y cumplirán su misión de recrear para la historia momentos estelares de Santa Ana de los Caballeros, la adelantada del Mariscal Jorge Robledo.

Por razones de espacio, abandonamos más alusiones a su contenido. Pero quedan a disposición de los historiadores los testimonios escritos que se refieren al incendio del año cuarenta, a la lucha por conservarnos en el departamento de Caldas cuando las segregaciones  geográficas, a las fiestas del regreso, a las etapas de la vuelta a Colombia en bicicleta que terminaban en Anserma, a la obtención del Tribunal de Justicia y a tantas y tantas pequeñas historias, que tal vez las abordarán nuestros nietos cuando se cumpla el Quinto Centenario. Por ahora, felicitaciones a nuestra tierra y a nuestras gentes.

Anserma 475 años