8 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¿Qué le espera a Caldas en el 2015?

13 de diciembre de 2014

Si Caldas aspira a ser un ente territorial competitivo, sus dirigentes tienen que comprometerse para sacar adelante, durante el 2015, proyectos que redunden no solamente en el  mejoramiento de la calidad de vida de la gente, sino en proyectar al departamento como un espacio geográfico donde se puede invertir. Son muchos los frentes en que se debe trabajar si se quiere construir un Caldas eficiente, atractivo para los inversionistas, con proyección al futuro.

Durante el año que termina, Caldas vivió dos procesos electorales que de alguna manera cambiaron su mapa político. Por un lado, se realizaron las elecciones para renovar el Congreso de la República y, por el otro, se llevó a cabo un debate electoral donde un hombre de nuestra tierra puso en aprietos al Presidente de la República al ganarle en primera vuelta. En el primer caso, se dio un cambio político al lograr el Centro Democrático, partido fundado por el expresidente Alvaro Urbe Vélez, llevar al Congreso de la República a dos caldenses. En el segundo caso, Oscar Iván Zuluaga nos hizo soñar con la posibilidad de que uno de los nuestros llegara a ocupar el Solio de Bolívar.

Pasada esa jornada electoral que nos tuvo a los caldenses haciendo apuestas sobre las posibilidades de Oscar Iván Zuluaga de llegar a la Presidencia de la República, volvimos a aterrizar en la realidad de un departamento que necesita sacar adelante varios proyectos que son importantes para alcanzar el desarrollo económico. Es mucha la tinta que se ha gastado para hablar sobre proyectos que todavía esperan el apoyo decidido del Gobierno Nacional. En primer punto,  está el Aeropuerto de Palestina. Sobre todo porque unas declaraciones del Director de Planeación Nacional, Simón Gaviria, sacó este proyecto de las prioridades del gobierno al decir que el Estado no tiene recursos para la obra.

Más que Caldas, la región y el país necesitan un aeropuerto que, como el de Palestina, permita la llegada de aeronaves de gran tamaño. Mientras que por Palestina podrían despegar aviones full carga por los aeropuertos de la región esto es un imposible por razones técnicas que los expertos explicarían mejor. Por esta razón, la dirigencia caldense debe seguir insistiendo ante el Gobierno Nacional para que destine recursos a esta obra. Además, se debe acabar con el continuo trasteo de los pasajeros a Pereira para que puedan tomar sus vuelos.

Caldas espera, durante el año 2015, el compromiso total de su clase dirigente para impulsar los proyectos que necesitan apoyo del Gobierno Nacional. El mejoramiento de la vía al Magdalena es una obra que requiere el concurso de toda la clase política si se quiere hacer realidad el sueño de tener una vía que nos acerque más a la Capital de la República.

No sólo Caldas necesita con urgencia comunicarse a través de una vía rápida con Bogotá. Si pensamos en términos de competitividad, el país requiere una vía alterna a la de La Línea para que en el evento de situaciones contingentes le dé salida al tráfico represado. Esa solución hay que buscarla por el corredor Manizlaes-Fresno-Mariquita.

Pero también se debe presionar ante el gobierno central para que el proyecto Autopistas de la Montaña, que disminuye en cerca de 45 minutos el viaje de Manizales a Medellín, se agilice. Esta obra representa desarrollo para el departamento porque hace más competitivo el comercio local frente a la capital antioqueña.

En el 2015 Caldas podrá contar con un proyecto energético donde el Gobierno Departamental ha cifrado sus esperanzas: la Hidroeléctrica de El Edén, un proyecto ubicado en el oriente del departamento que le permitirá a municipios como Manzanares, Marquetalia y Pensilvania recibir buenos recursos por concepto de regalías. Inficaldas entró a este proyecto como socio, con un capital de 28 mil millones de pesos, lo que garantizará a las arcas departamentales un buen flujo de dinero para ejecutar obras en toda la región. Eso sí, Caldas debe defender esta propiedad. Que no nos vaya a pasar lo de Miel I que quedó propiedad de la nación