7 de marzo de 2021
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Adaptan máquina para secado de café más ecológica y rentable

14 de diciembre de 2014
14 de diciembre de 2014

 

Así lo explicaron Claudia Cecilia Benavides, Sonia Marcela Andrade y Jhony Alexander Moncayo, estudiantes de pregrado en Ingeniería Eléctrica de la U.N. Sede Manizales, quienes vieron la necesidad de ofrecerle a los caficultores de su región opciones menos costosas para mantener su negocio.

La máquina secadora de café es una herramienta que ya existe en el país y cuyo fin específico es secar automáticamente la pulpa. Su funcionamiento se basa en el uso de gasolina, gas o cascarilla.

La estrategia presentada por los estudiantes ofrece un mejoramiento tecnológico de esta máquina, que radica en el uso de energía eléctrica sin necesidad de quemar combustible. Así utiliza 80 % menos de energía porque recicla calor, mejora el factor de conversión de húmedo a seco de 3 % a 5 % y reduce el tiempo de secado a bajas temperaturas, 46 °C para 24 horas y 38 °C para 36.

Además, evita la construcción de planchones para el secado tradicional (al sol), ahorra tiempo y reduce el deterioro del producto por la humedad, ya que permite conservar el 12 % de la humedad promedio para el grano.

“El costo de gasolina que se maneja actualmente en el país (cerca de 8.624 pesos por galón) no es rentable para la mayoría de los pobladores. La opción del gas no es viable para un departamento como Nariño, ya que apenas se está instalando en la viviendas; y con la cascarilla estamos aumentando la emisión de gases efecto invernadero y lluvia ácida”, explica Sonia Andrade.

Con la mejora de este sistema, se logra un secado 100 % ecológico, ya que requiere baja temperatura y brinda una apariencia y calidad igual a la almendra secada al sol. Además conserva la vida de la semilla y aumenta el tiempo de almacenamiento.

“Se programa fácilmente y solo se necesita a una persona para que la manipule. Se puede nivelar la temperatura y condiciones para asegurar la calidad del producto y cuando llega a su tope de temperatura se apaga automáticamente y conserva el calor, con el cual se puede acabar de secar el café”, expresa Claudia Benavides.

Un beneficio adicional para los pequeños productores es que podrán vender su producto luego de dos días de su secado, sin estar limitados a inclemencias del clima. Esto, teniendo en cuenta que las dos épocas del año en las que hay cosecha de café (mayo y julio) son meses lluviosos en la región, fenómeno que hace que el secado del producto se dificulte y se extienda por ocho días como mínimo.

Para una mayor facilidad, el proyecto brinda la posibilidad de conformar asociaciones de productores, no solo de café sino de otros cultivos, para que compren la maquinaria y mejoren otros sectores que reactivan la economía del municipio.

(Por:Fin/FLPV/MLA/AC)
U Nacional de Manizales