22 de septiembre de 2020
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Un concurso de habilidades caninas

22 de noviembre de 2014
22 de noviembre de 2014

Primero, el  ingeniero civil ordenó a su perro:        ¡”Escalímetro”,  muestra tus habilidades!

El perro agarró un martillo, unas tablas y se armó el solo una perrera.

Todos admitieron que era increíble.

Luego, el  contador juramentado dijo que su perro podía hacer algo mejor:

“Balance”,  muestra tus habilidades!

El perro fue a la cocina, volvió con 24 galletas y las dividió en 8 pilas de 3 galletitas cada una.

Todos admitieron que era genial.

Turno para el químico

El  químico  dijo que su perro podía hacer algo aún mejor:

¡”Óxido”,    muestra tus habilidades!

“Óxido” caminó hasta la refrigeradora,  tomó un litro de leche, peló una banana, tomó la licuadora y se hizo un batido.

Todos aceptaron que era impresionante.

A su turno, el informático procedió porque sabía que podía ganarles a todos:

¡”Megabyte”,   hazlo !

“Megabyte” atravesó el cuarto, encendió la computadora, controló si tenía virus, mejoró el sistema operativo, mandó un e-mail e instaló un juego excelente. Todos sabían que esto era muy difícil de superar.

Le tocó al político

Todos miraron de reojo al político y le dijeron:

Y su perro,  ¿qué puede hacer…?

El político llamó a su perro y dijo:

”Parlamentario”,  muestra tus habilidades!

“Parlamentario” se paró de un salto; se comió las galletas; se tomó el batido;  hizo popó en la alfombra; borró todos los archivos de la computadora; armó trifulca con los otros cuatro perros; ocupó la perrera con un título de propiedad falso y alegó inmunidad parlamentaria….

¡¡¡Insuperable!!!

Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia!!!!

Pedacito de cielo puesto en venta

Un campesino cansado de la rutina del campo y de tanto trabajo duro, decidió vender su finca. Como sabía que su vecino era un destacado poeta, decidió pedirle el favor que le hiciera el aviso de venta. El poeta accedió gustosamente. El aviso decía:

«Vendo un pedacito de cielo, adornado con bellas flores y verdes árboles, hermosos prados y un cristalino río con el agua más pura que jamás hayan visto».

Regreso con sorpresa

El poeta tuvo que marcharse por un tiempo, pero a su regreso decidió visitar a sus nuevos vecinos, pensando que aquél hombre del aviso se había mudado. Su sorpresa fue mayor al ver al campesino trabajando en sus faenas.

El poeta preguntó: ¡Amigo! ¿No se iba de la finca? El campesino con una sonrisa le respondió: -No, mi querido vecino; después de leer el aviso que usted me hizo, comprendí que tenía el lugar más maravilloso de la tierra y que no existe otro mejor.

Tolón Tilín

No esperes a que venga un poeta para hacerte un aviso que diga lo maravillosa que es tu vida  y lo que con tanto trabajo hoy posees. Da gracias  porque tienes vida, salud  y amigos. Bendice ese «pedacito de tierra».