14 de abril de 2021
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Santos II: a concretar retos

11 de agosto de 2014

Aunque a lo largo del discurso no hubo amplias referencias a los temas económicos, como hablándoles al sector privado y a los inversionistas extranjeros y, de paso, acallando dudas y rumores de que Colombia se está alejando de la economía de mercado, el Presidente sí dejó en claro que “cree en la propiedad privada y la protege; un país que fomenta la inversión y el crecimiento económico”.

Seguidamente añadió que este principio debe estar acompañado de un “sentido social” para que los más pobres superen su situación y no se queden rezagados. Con ello introdujo el tema de la equidad y aprovechó para hacer algunos pronunciamientos sobre las políticas que adoptará en materia económica y social.

Para hacer de Colombia un país más equitativo se plantea una serie de acciones en varias áreas, como vivienda, salud y en gasto agropecuario, territorial y de tecnologías de la información. Igualmente, se requiere avanzar en las concesiones viales de 4G, la recuperación del río Magdalena y la generación de empleo.

Aunque en algunos de estos aspectos el primer gobierno Santos obtuvo logros de cierta importancia, son grandes los retos que se tienen por delante. Basta ver que los diversos intentos por enderezar y sanear el sector salud han resultado insuficientes. Además, la reforma del Gobierno terminó hundiéndose en el Congreso.

Según Fedesarrollo, la reglamentación de la ley estatutaria de salud demandará importantes recursos que, adicionados a las mayores inversiones en educación y el campo, hacen necesario que el Gobierno proponga una nueva reforma tributaria que vaya más allá de la ampliación del plazo de vigencia de los impuestos al patrimonio y del cuatro por mil.

Para que resulte eficaz el aumento del gasto en el sector rural se requiere poner en práctica una política agrícola que promueva el crecimiento del sector a través de mayores niveles de productividad. Esto, a su vez, demanda priorizar la inversión en bienes públicos rurales y reducir los subsidios. Igualmente, se requiere de un ajuste institucional que asegure la eficacia del gasto.

Mientras toma mayor impulso la economía mundial será necesario mantener el estímulo a la construcción, cuidando de no generar una burbuja inmobiliaria y que el programa de vivienda gratis no dé lugar a incentivos perversos que lleven a una asignación indebida de los subsidios.

El país es consciente de la importancia de las concesiones de 4G pero, para que ellas se concreten, el Gobierno debe resolver, de manera definitiva, el tema de las consultas a las comunidades y las licencias ambientales. Igualmente, su financiamiento sigue generando inquietudes.

La intención de generar 2,5 millones de empleos, que esperamos sean formales y de calidad, es todo un reto, pues algunos sectores intensivos en mano de obra, como la industria y la agricultura, todavía no crecen suficientemente.

Cabe esperar que las buenas intenciones expresadas por el Presidente en el discurso de posesión encuentren en el Plan de Desarrollo su concreción, pues por ahora no pasan de ser meros anuncios.

EL COLOMBIANO/EDITORIAL