16 de abril de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Entre un cachaco y dos costeños

4 de agosto de 2014

Un hijo de la costa norte repetirá toma de juramento, en el mismo lugar de hace cuatro años, pero la diligencia no estará a cargo de Armando Benedetti Villaneda, como el 7 de agosto de 2010,  sino de José David Name Cardozo, ambos oriundos del departamento del Atlántico.

Benedetti pretendía hacerse reelegir como presidente del Senado, el pasado 20 de julio, para pasar a la letra menuda de la historia patria como el senador que le dio posesión dos veces, al mismo mandatario, entre el 2010 y el 2014, pero se le vinagró el plan al quedarse con la presidencia del Congreso su paisano Name, hijo de cacique homónimo. Curiosidades de la política entre un presidente cachaco y dos senadores costeños.

La oportunidad la pintan calva para rescatar en este Campanario un manojito de anécdotas presidenciales.

En tiempos del chamboneo

El 12 de febrero de 1978, el entonces presidente Alfonso López Michelsen, con su característico sentido de la ironía y cuando la prensa más lo apretaba por los continuos “chamboneos” (término popularizado por el propio “Pollo vallenato” durante su gobierno del “Mandato Claro”), sugirió que para evitar distorsiones informativas, los diarios nacionales deberían convertirse en cooperativas y ser manejados  por sus trabajadores.

Con igual tiradera los periódicos le respondieron que lo mismo debería hacerse con las grandes cadenas radiales. (López Michelsen era en esa época el principal dueño o accionista de Caracol).

El manco de Charalá

En el gobierno del presidente Julio César Turbay Ayala era ministro de Comunicaciones el llamado ”Manco de Charalá”, José Manuel Arias Carrizosa.

El hombre -–apodado así porque había dicho que antes de votar por Turbay para la presidencia, preferiría cortarse el brazo, pero faltó a su juramento–  amordazaba a la radio cuando se trataba de difundir noticias de orden público.

El ex ministro Rafael Pardo Buelvas fue asesinado por terroristas en el baño de su casa, al norte e Bogotá, mientras hacía ejercicio en una bicicleta estática.

Orlando Cadavid, por entonces director de noticias de RCN, contactó al ministro censurador para anunciarle que se iba a transmitir la macabra información. Arias le dijo cínicamente: “Diga que el doctor Pardo murió, pero no diga cómo”.  El periodista le respondió: “Esté tranquilo, ministro, diremos que murió de una plomo-neumonía”!

El reino de Belisario

En plena campaña electoral, en 1982, el entonces candidato presidencial del ”Sí se puede”, Belisario Betancur, fue invitado a conocer las instalaciones de El Mundo, el nuevo diario que se acababa de abrir en Medellín para apoyar la reelección de López Michelsen que resultó fallida.

Cuando uno de los directivos del periódico le preguntó al doctor “Bélico” qué impresión se llevaba del montaje del diario llamado de “La Iguaná” por quedar a orillas de esa quebrada, el hombre de Amagá le contestó:

“Lo único que puedo decirle es que mi reino no es de este MUNDO”.

No respaldar gobiernos derrocados

Mientras el general Gustavo Rojas Pinilla permaneció en el poder, tuvo el apoyo de Alberto Acosta Penagos, el gago más célebre del diarismo colombiano que le orientó “La Paz”, el periódico del régimen de facto.

Unas semanas después del  derrocamiento del dictador, un amigo le preguntó al maestro Acosta por qué había dejado de apoyar a Rojas, y él, ni corto ni perezoso, le contestó:

“Usted me cree pendejo a mi o qué? ¿Cómo iba a andar yo por ahí respaldando gobiernos caídos”?

Tolón Tilín

En Neiva, cada vez que algún político le reclamaba al jefe liberal  Guillermo Plazas Alcid porque en el Huila todos los puestos eran para el turbayismo y ninguno para el llerismo, respondía con gran frescura: “Aquí somos tan desapasionados que tenemos en el gobierno opita un funcionario de apellido TRI-LLERAS”.