8 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Circasia es otro cuento

16 de agosto de 2014
16 de agosto de 2014

 

El acto estuvo adornado de maravillosas actividades lúdicas y musicales que le dieron un toque humanista y cultural a la programación que se realiza en la población para conmemorar los 130 años de fundación.

‘Circasia es Otro Cuento’ es un concurso que se realiza en cuatro etapas, tres de las cuales están orientadas a motivar a los niños y adolescentes hacia la lectura y la escritura. La última es la premiación, donde el alborozo y la alegría se hacen sentir. Actividades que se llevan a cabo en cada uno de los colegios, tanto del sector rural como urbano. Aquí hay una gran responsabilidad de parte de los maestros, que a la larga son la esencia fundamental para que los niños trabajen la literatura y se animen a escribir y participar en el concurso.

El certamen y la participación en él, cada año, de casi 150 niños, ha sido posible por la voluntad política del alcalde Jemay Adolfo Arias Mora de apostarle a este tipo de tareas lúdicas y académicas. La voluntad política de nuestros gobernantes es esencial para que las buenas propuestas ciudadanas funcionen bien. El alcalde Arias acogió la sugerencia del licenciado en español y literatura Edward Fernando Bedoya Galvis de poner en marcha un concurso de esta naturaleza, y los resultados que nos presentan hoy son excelentes.

Llevar al papel los pensamientos, de forma coherente y ordenada es complejo y requiere de aprender unas técnicas, realizar muchas lecturas y ejercitar la disciplina del trabajo constante. Cuando un niño se compromete en estos quehaceres, su vida tiene una gran valoración, aunque no llegue a ser un escritor o un periodista reluciente. El solo hecho de introducirse en los libros y de navegar por la complejidad de la escritura, le da ventajas para otras actividades.

En estos temas los padres son fundamentales. Nada hay que se recuerde con mayor nostalgia y amor que aquella voz que nos narró cuentos cuando éramos niños. Esa voz no desaparece jamás, ese sonido se queda en el cerebro y abre la inteligencia por los vericuetos de las conexiones nerviosas de nuestro centro del pensamiento. Hablarles a los niños desde el vientre, en la casa, contarles cuentos y ponerlos a escuchar canciones es la mejor manera de cultivar hombres y mujeres más inteligentes y con potencialidades para asumir los retos que nos pone la vida. Después de los cinco años, esa tarea les toca también a los maestros, como lo que hemos visto en este concurso del municipio de Circasia.

Qué bueno sería que el ejemplo de Circasia se siguiera en cada uno de los municipios del Quindío.  Que las celebraciones festivas que recuerda la fundación de los pueblos tuvieran un momento tan importante como un concurso de cuento entre los estudiantes de todos los colegios de la población, como se hace en Circasia. Esta tarea ayudaría enormemente a promover la lectura y la escritura, pero sería, a la vez, una herramienta para desarrollar la inteligencia y procurar la convivencia pacífica.

Hay que seguir esta tarea, sin descanso. Por fortuna para Circasia, el ministerio de Cultura se ha unido a su causa literaria infantil como un proyecto concertado, y otros alcaldes podrán continuar en esa senda, con la financiación de ese ministerio. Claro, si hay voluntad política.

Pero que los premios no nos envanescan, porque más importante que escribir es leer. No olvidemos, muchachos y maestros la profunda enseñanza de Borges al respecto: “Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”.

Crónica del Quindío