13 de abril de 2021
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Presidente del Senado propone declarar la emergencia económica para los departamentos del Caribe

24 de julio de 2014
24 de julio de 2014

 

“Lo que viene ocurriendo es muy delicado y creemos que el señor Presidente de la República puede invocar el estado de emergencia, que es uno de los tres niveles de excepción previstos en la Constitución Nacional para facultar al Gobierno, de tal manera que pueda enfrentar situaciones de crisis a través de una legislación especial y temporal”, dijo el Senador Name Cardozo.

Explicó que con base en el artículo 215 de la Constitución, el Gobierno tiene la potestad para declarar la emergencia en momentos en que sobrevienen hechos como los que acontecen en la Costa Caribe en materia climatológica, que perturban en forma grave e inminente el orden económico, social y ecológico de la región y el país, lo que además representante una preocupante calamidad pública.

El Presidente de la corporación legislativa manifestó que todas las agremiaciones agropecuarias, el sector industrial y las organizaciones sociales han lanzado un dramático S.O.S. al Estado para que se salga en auxilio de las actividades y los grupos de población en riesgo por la severidad del denominado Fenómeno del Niño.

“El Presidente Santos y sus Ministros, así como los gobernadores de la Costa Caribe, se reúnen este jueves en el Área Metropolitana de Barranquilla para evaluar la magnitud de la afectación, pero creo que la medida más conveniente es la declaratoria de la emergencia económica y social”, precisó el Senador Name Cardozo.

El Impacto de la sequía en el Caribe colombiano

De acuerdo con el registro de los medios de comunicación en las últimas dos semanas, la situación de sequía presenta unos picos alarmantes en todos los departamentos de la Costa Caribe, según el Presidente de la Fundación para el Desarrollo de Alianzas, Estratégicas, Productivas y Sociales, Fabián Daza.

“Nunca como hoy la situación es más difícil, pues hace más de nueve meses tenemos un déficit hídrico muy marcado que ha deteriorado las fuentes de agua y la producción de forrajes que demandan la actividad ganadera”, sostiene el dirigente gremial.

Destaca que las condiciones de sequía extrema están convirtiéndose rápidamente en un problema económico y social, pues los ganaderos han mermado sus ingresos, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de las familias.

“Los que más padecen son los pequeños productores, quienes generan sus ingresos solo de las actividades del campo; los medianos y grandes, bien pueden echar mano de una ‘segunda caja’, que generan sus actividades profesionales alternas”, en opinión de Daza.

Martín Atencio, subsecretario de Gestión Agropecuaria del departamento del Atlántico, dijo cada día se notifica la muerte de ganado, a pesar de la provisión de maíz ensilado que se entrega a los pequeños ganaderos afectados.

En La Guajira, además de los casos de fallecimientos de menores de edad por la escasez de agua en la alta Guajira, en la zona sur, la situación es la misma, pues tampoco ha llovido desde hace ocho meses, indica el diario empresarial Portafolio.

“El Niño se nos vino encima”, dijo el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Feliz Lafaurie, quien reiteró que nunca antes había visto tan secos a los ríos Guatapurí y Cesar, en el Cesar, y al Ranchería en La Guajira.

Precisó que en Casanare –que ya sufrió una sequía que conmocionó al país por las imágenes de animales muertos– la cantidad de agua que están recibiendo las llanuras inundables es inferior a los volúmenes históricos, por lo que esta zona no podrá resistir el impacto del fenómeno climático.

Según el informe ‘Las lecciones de El Niño’, publicado por la Corporación Andina de Fomento (CAF), el impacto económico que generó El Niño que afectó al país en el perIodo 1997-1998 (el más fuerte de los últimos años), las pérdidas registradas en la economía nacional sumaron US$ 563,5 millones, cifra que representó cerca del 1 por ciento del PIB de 1998, el 22 por ciento del servicio de la deuda externa y afectó negativamente cerca del 0,5 por ciento del crecimiento económico del país.

Del total de costos estimados, US$ 507 millones fueron costos indirectos y US$ 55,8 millones como costos directos. Las regiones más afectadas fueron la Andina y el Caribe.

Más de 10.000 reses muertas de sed, la producción lechera en descenso y cultivos de maíz, palma africana y yuca arrasados, son tan solo algunos de los estragos que deja la sequía en algunas zonas ganaderas y agropecuarias del Caribe colombiano, revela el periódico El Tiempo.

En el Atlántico, las consecuencias las padecen los ganaderos y agricultores del sur, en donde la producción lechera cayó de 32.000 litros al día a 10.000; y cultivos tradicionales como el maíz y la yuca prácticamente desaparecieron. “Hasta el maíz que se les echa a las gallinas toca traerlo de otra parte”, aseguró el presidente de la Asociación de Pequeños Ganaderos y Parceleros de Manatí, Fernando Cueto Ortiz.

El verano ha secado jagüeyes (pozos artesanales) y pastizales, lo que prende las alarmas de las autoridades, en especial en el norte del departamento donde no llueve desde noviembre del año pasado.

En el Magdalena y La Guajira el gremio bananero pidió declarar la calamidad pública debido a la afectación por la falta de lluvia que tiene muy disminuida la producción de los cultivos.

Así mismo, el Comité de Ganaderos de La Guajira informó que, en lo que va del año, han muerto más de 7.000 cabezas de ganado, mientras que el secretario de Desarrollo Económico del departamento, Rodrigo Daza, sostuvo que 3.679 animales entre ovinos y caprinos han muerto, según cifras oficiales. De acuerdo con Daza, más de 10.000 hectáreas de tierra han dejado de ser productivas.

En el mismo sentido, alrededor de 2.700 hectáreas con productos de pancoger se han perdido. “Los funcionarios llegan, presentan la oferta institucional y se van corriendo, porque no conocen la dimensión de la crisis”, sostuvo Rubén Fuentes Aragón, presidente del Comité de Ganaderos de Riohacha.

En el Cesar, los gremios del sector agropecuario han hecho un llamado a una cruzada para disminuir los embates de la sequía, donde las pérdidas son incalculables.

Según manifestó Joaquín Tomás Ovalle, presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios (Aproagro), en leche diariamente se pierden $ 460 millones, teniendo en cuenta que la producción ha disminuido el 50 por ciento y aproximadamente han muerto 3.000 cabezas de ganado.

Los cultivos también han sufrido reveses especialmente en Curumaní, norte del Cesar, donde en arroz se ha perdido el 40 por ciento del área sembrada.

“En conclusión, si no adoptamos las medidas que se requieren al amparo de un estado de emergencia vamos a tener una hecatombe económica y social sin precedentes en el país, de la cual no saldremos en mucho tiempo, más aún si los fenómenos ambientales podrían ser más graves de lo que se prevén, como ya está sucediendo en la Costa Caribe, donde se afectan los ganaderos, los productores de alimentos, los acueductos y la salud de los habitantes, particularmente adultos y niños”, sostuvo el Presidente del Senado José David Name.