19 de abril de 2021
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Más allá de la confrontación, el país espera leyes para la paz y el desarrollo social

30 de julio de 2014
30 de julio de 2014

 

«La agenda legislativa que nos espera es amplia y requiere análisis profundos, para lo cual cada una de las comisiones constitucionales permanentes que hoy instalamos cuenta con los legisladores más capacitados en las respectivas materias», dijo el dignatario por el Partido de La U.

Al hacer su invitación a deliberaciones cordiales y respetuosas, el Presidente del Senado manifestó que «es más lo que nos une que lo que nos separa y en ese contexto el trámite de las reformas y los distintos proyectos de ley que serán sometidos a su consideración, debe hacerse no bajo la política del pupitrazo pero sí con un criterio de agilidad, eficiencia y efectividad legislativa, incorporando incluso las mejoras y modificaciones a que hubiere lugar».

El siguiente es el texto de las palabras del Presidente del Senado José David Name Cardozo, durante la instalación de las comisiones constitucionales permanentes:

Un compromiso con el respeto a las garantías y a los derechos de cada uno y una cita con el cumplimiento del deber.

En nombre de la mesa directiva del honorable Senado de la República, les doy una cordial bienvenida a este acto de instalación de las Comisiones Constitucionales Permanentes de esta corporación y les auguro el mayor de los éxitos en las deliberaciones que sostendrán de aquí en adelante, en ejercicio de las responsabilidades que han adquirido con la sociedad colombiana y la necesidad de legislar en un ámbito de coexistencia pacífica para bienestar de toda la Nación.

El pasado 20 de julio durante nuestra ceremonia de posesión e instalación del nuevo periodo constitucional de Senado y Cámara de Representantes, estuvimos de acuerdo en señalar que esta sería una legislatura para la paz, durante la cual podemos y tenemos la obligación de ejercer control político en cabeza de cada uno de los partidos y movimientos aquí presentes, sin olvidar que el pueblo colombiano espera que más allá de las confrontaciones y el disenso, expresemos la firme voluntad de contribuir a que el país alcance niveles más altos de bienestar social y prosperidad económica.

La agenda legislativa que nos espera es amplia y requiere análisis profundos, para lo cual cada una de las comisiones constitucionales permanentes que hoy instalamos cuenta con los legisladores más capacitados en las respectivas materias.

Compañeros y compañeras, amigos y amigas, es más lo que nos une que lo que nos separa y en ese contexto el trámite de las reformas y los distintos proyectos de ley que serán sometidos a su consideración, debe hacerse no bajo la política del pupitrazo pero sí con un criterio de agilidad, eficiencia y efectividad legislativa, incorporando incluso las mejoras y modificaciones a que hubiere lugar.

Como corporación democrática en la que deben primar el debate y el buen juicio, no nos invitan a tragar entero sino a legislar con acierto pensando en el bien de todos los colombianos, sin distingo de ninguna naturaleza.

Eso es lo que estoy seguro cada uno de nosotros está dispuesto a hacer y qué mejor escenario que el de las comisiones constitucionales para ser exitosos en el primer trámite que debe seguir toda iniciativa legislativa.

Dije el día de mi posesión que soy consciente que Colombia pasa por uno de esos momentos en que la historia le da una mayor fijación y por eso les reitero a ustedes mis compañeros del Congreso y a la Nación, que aplicaré todas mis energías y mi voluntad para que esta rama del poder público, y en particular mi corporación, cumpla cabalmente su parte en la consolidación de los procesos hacia la estabilidad y la paz con justicia social a que ha sido convocado el país entero.

Conviene recordarles que comprendo mi tarea en la Presidencia del Senado como la de un agente de la concordia, que es legado de mi familia y valores que inculcamos a quienes nos siguen en las nuevas generaciones.

Estoy convencido de que respetaré en cada momento sus derechos y en este sentido seré un animador permanente para que los ejerzan a plenitud. Pero igualmente espero el cumplimiento de sus deberes y el acatamiento sincero a lo que dispone nuestro reglamento.

Así como lo visionamos para el Congreso en pleno, del mismo confiamos en ser testigos de unas comisiones constitucionales deliberantes, juiciosas y comprometidas con la agenda estratégica y urgente del Estado y la Nación.

Es pertinente aprovechar esta nueva oportunidad de encuentro para solicitarles a los miembros de las distintas comisiones, a que perseveremos en nuestro propósito de blindar y hacer más digna la institucionalidad colombiana y a que profundicemos la lucha contra la pobreza y la desigualdad en el país.

Esperamos que este primer año de labores legislativas sea la ratificación de la voluntad para que el Congreso cumpla sus deberes y recupere la confianza de los ciudadanos.

Del gobierno esperamos ejercite la cuota de responsabilidad que le corresponde en el trabajo congresional, por estar en sus manos la procedencia de gran cantidad de reformas y nuevas leyes, razón por la cual es deseable que en las comisiones mantengamos las relaciones más armónicas con sus diferentes agentes.

Aquí hemos estado y seguiremos dispuestos a debatir y a tramitar lo que corresponda para humanizar el conflicto, apurar la paz, robustecer el crecimiento económico y garantizar la eliminación de la desigualdad en aras de una mayor justicia social.

Como bien diría ese líder inolvidable, Nelson Mandela, «mi ideal más querido es el de una sociedad libre y democrática en la que todos podamos vivir en armonía y con iguales posibilidades». El que hagamos realidad ese ideal, depende en gran parte de nosotros. Al declarar formalmente instaladas las Comisiones Constitucionales Permanentes, les auguro buen viento y buena mar.