11 de abril de 2021
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Caos en vía a Quimbaya

2 de julio de 2014
2 de julio de 2014

 

El deslizamiento de tierra que causó traumas en la banca de la vía que comunica a Montenegro con Quimbaya se está convirtiendo en un verdadero caos para la movilidad entre las dos poblaciones y, mucho más, para el tránsito de vehículos entre Quimbaya y Armenia y viceversa. Ya hay en el sitio trancones de por lo menos una hora, por falta de control por parte de las autoridades. El gobierno departamental y el Instituto Nacional de Vías decidieron desviar el tráfico pesado de esa vía, lo que es comprensible, pues se trata de proteger la carretera que amenaza con desplazarse por completo. Sin embargo, esta decisión representa un verdadero tormento para los transportadores, pues los carros deben tomar la ruta Quimbaya-Filandia-Armenia, con una gran demora, exponiendo las débiles carpetas asfálticas de los dos primeros municipios a su deterioro.

El derrumbe se presentó el viernes pasado en la noche, y al día siguiente se detectó la gravedad del asunto, pues toda la banca de la vía podría perecer de no asumirse urgentes medidas. Lo peor del caso son los perjuicios que provocará este cierre parcial al turismo en la temporada vacacional de medio año, que se inicia esta semana. Por supuesto, también al transporte de pasajeros y de productos agrícolas hacia Armenia, pero sobre todo sufrirá el turismo hacia las fincas, hostales, hoteles y los tres parques temáticos de la zona: Panaca, parque de Los Arrieros y parque del Café.

Si el gobierno departamental y los alcaldes de los municipios esperan a que la solución venga del ministerio de Transporte, nos vamos a demorar por lo menos dos años, como ya sucedió con la banca de la carretera Armenia-Calarcá que se deslizó en el 2011 y solo hasta comienzos de 2013 hicieron los arreglos. En ese sitio la situación no era tan grave. En cambio, en el caso que nos ocupa: Montenegro-Quimbaya, sí lo es. De manera que si el Estado nacional, paquidérmico como es, prometió arreglar esa vía: adiós turismo y adiós puestos de trabajo en el occidente del Quindío, la más importante área del turismo en el departamento.

Claro, a no ser que el gobierno nacional, por gestión del departamental y los municipios afectados, se comprometa con recursos de emergencia a enviar ya la plata para darle solución al tema, cosa que es muy poco probable. Y, entonces, frente a la lentitud del gobierno nacional, ¿qué hacer?

Señora gobernadora, usted tiene en un lote del departamento los combos de maquinaria que el gobierno le envió en diciembre pasado. Ahí están todos estos elementos. Señora gobernadora, señores alcaldes, ustedes tienen la facultad de decretar una emergencia y de destinar dineros para arreglar esa vía. Señora gobernadora y señores alcaldes, ustedes tienen en Pueblo Tapao un batallón de ingenieros, con cientos de soldados dispuestos a trabajar en esa obra. La cuestión es de voluntad política. Por favor, actúen, que los empresarios del turismo no tengan que sufrir quiebras en sus negocios por falta de gestión gubernamental. Que los empresarios del campo no vean incrementados sus costos de producción por cuenta del aumento de los fletes de transporte.

En momentos como este, que necesita agilidad y celeridad es que se miden los buenos gobiernos. Sentarnos de brazos y salir a decir que el gobierno nacional es demorado, que así funciona el Estado, que lo único que podemos hacer es esperar, es lo más sencillo, pero lo peor. ¿Entonces para qué sirven esos combos de maquinaria que con tanta pompa se presentaron en Quimbaya a finales del año pasado? ¿Entonces para qué sirven los batallones de ingenieros en el país? Echemos por la borda la retórica y miremos la práctica, la acción, como ingredientes del buen gobierno.

Hay que ejercer presión desde los gremios: cafeteros, turístico, agroindustrial, transporte de pasajeros, etc. Esperamos una solución pronta y eficaz. Que no tengamos que esperar dos años, como ya pasó en la vía Armenia-Calarcá, obra que la dejaron inconclusa.

CRÓNICA DEL QUINDÍO/EDITORIAL