16 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El ajuste de las economías regionales

3 de mayo de 2014

En el caso regional, lo acaba de confirmar  la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), organismo de Naciones Unidas, que ha revisado la tasa de crecimiento y reveló que 2014 sería levemente superior a la de 2013 (2,5%) e inferior a la pronosticada en diciembre pasado (3,2%), esto atribuido a un contexto externo marcado por la incertidumbre y un crecimiento menor al esperado para las economías más grandes de la región, Brasil y México, que crecerán 2,3% y 3%, respectivamente. Para Argentina la dejó en 1% y ratificó una disminución 0,5% para Venezuela, caracterizado por una muy baja tasa de crecimiento y una alta tasa de inflación, proceso conocido como estanflación.

Paradójicamente, varias de las pequeñas economías de la región, con excepción de Perú, son las que están mostrando el mejor comportamiento, lo cual sin duda merece destacarse, pero se debe reconocer que su capacidad para impactar al bloque es limitado. De acuerdo con el balance se destaca la expansión Panamá, Bolivia, Perú, Ecuador, Nicaragua y República Dominicana con tasas superiores al 5%, mientras que otros como Colombia y Chile estarán por debajo de ese nivel, pero por encima de Brasil, México y Argentina.

La situación promedio de América Latina contrasta con lo que está ocurriendo en buena parte del mundo desarrollado, en el que la actividad registra un repunte significativo, en particular Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y el mismo Japón y hay cautela por la situación de China, convertido ya en uno de los principales socios comerciales de nuestra región y que se prevé tendrá una tasa de crecimiento alrededor de 7%, importante pero por debajo de su promedio de las últimas décadas. Son varias las razones que explican el bajón. En unos casos, el manejo de su economía caracterizado por prácticas no ortodoxas que incluyen instrumentos de proteccionismo e intervención estatal, como está ocurriendo en Venezuela y Argentina. En otros casos se está dando un ajuste a las nuevas condiciones internacionales del mercado de capitales y el bajonazo de China, que impactan a economías como México y Brasil y luego algunos que sienten el efecto de un reordenamiento de los mercados de precios de materias que afectan Colombia y Chile.

No hay motivo para encender las alarmas en la región, aunque sí debe haber mensajes de alerta, dada su vulnerabilidad y dependencia frente a la ocurrencia de factores exógenos como el aumento de las tasas de interés que afecta las balanza en cuenta corriente y la cuenta capital de nuestros países.

La República/Editorial