12 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Con medicina alternativa IDIPRON logra reducir consumo de drogas

30 de abril de 2014
30 de abril de 2014

Para ello, un equipo de expertos profesionales en medicina alternativa, trabajo social y psicología, entre otros, realizan terapias alternativas con las que han logrado, durante la fase piloto del programa, evidenciar la reducción del consumo de drogas y alcohol además controlar la ansiedad de los niños y jóvenes que se encuentran en procesos de no consumo.

“En IDIPRON trabajamos con población juvenil en condiciones de vulnerabilidad, en contacto con sustancias psicoactivas y que requieren una atención especial con el propósito de restituirles sus derechos entre los que se incluye nutrición, educación, y por supuesto salud. Por eso, decidimos implementar medicina alternativa, que no solo ayuda a reducir el consumo y el síndrome de abstinencia, sino que realmente motiva a los jóvenes para darle continuidad a las terapias”, destacó el director del IDIPRON, José Miguel Sánchez.

Durante los primeros dos meses de implementación, el programa ha acogido a jóvenes que hacen parte de los procesos formativos del Instituto, menores de edad vinculados al sistema de Responsabilidad Penal Adolescente, jóvenes de diferentes barrios de la ciudad interesados en superar sus problemas de consumo y próximamente iniciará la recepción de estudiantes de colegios de la Localidad Ciudad Bolívar con alto riesgo de vinculación delincuencial y consumo de drogas.

“Dado que el Plan Obligatorio de Salud (POS) no presta un servicio efectivo amplio y coherente en el tema de estas sustancias y menos si se trata de trabajo alternativo, consideramos que es el momento oportuno para implementar esta propuesta que además está desarrollada por un grupo científico muy capacitado y con amplia experiencia en otros países, con resultados muy satisfactorios”, aseguró el director.

Para Jonathan, un joven de 18 años que lleva 4 sesiones de terapia alternativa, el tratamiento no solo le ha ayudado a reducir notablemente su consumo, sino a elaborar un nuevo plan de vida.

“Ya me veía muy mal, estaba cogiendo de costumbre el consumo.  Unos amigos de barrio me contaron de este programa y he notado la diferencia. Yo me pegaba por ahí 15 ‘trabas’ al día y ahora me fumo solo un ‘bareto’ de vez en cuando. Ya no siento esas ganas de estar ‘metiendo’ y los médicos me han ayudado a pensar que, como tengo un hijo que va a cumplir un año, debo hacer algo diferente en la vida”, aseguró.

Una propuesta para replicar
De acuerdo con el equipo médico que trabaja en el proyecto, a partir de experiencias internacionales que surgieron en la década del 70 en Asia para el manejo del dolor en cirugías, y tras conocer que en pacientes consumidores de opio se lograba controlar la ansiedad de consumo; se desarrollaron diversos protocolos internacionales como el de la Asociación Americana de Destoxificacion con Auricoterapia, que han permitido implementar mecanismos adecuados a las diferentes condiciones y niveles de consumo.

“Hicimos un proceso que reuniera esas experiencias internacionales,  con protocolos del Instituto de Neuroinvestigación de la Universidad de Pekín sobre electro terapia en puntos de acupuntura, sumado a componentes de artes manuales como la terapia cráneosacral (estimulación del impulso rítmico craneal) que permite la estimulación del sistema nervioso. Y hemos sumado experiencias para favorecer la capacidad de autorregulación del cuerpo, sin fármacos y sin resultados contraproducentes”, destacó el Doctor Héctor Rojas, líder del equipo médico que trabaja en el IDIPRON y experto en este tipo de procedimientos.

Hasta el momento y de manera voluntaria, cerca de un 40 % de los jóvenes que asisten por primera vez a la terapia han continuado hasta 6 o 7 veces en los procedimientos “mejorando el estado general de salud física, emocional y mental, con menor abandono del tratamiento que con procesos tradicionales farmacéuticos y mayor capacidad de desempeño en sus actividades cotidianas, como los diferentes procesos formativos que les ofrecemos en el IDIPRON”, concluyó el director del Instituto.

Durante esta primera etapa, el IDIPRON está desarrollando modelos de historias clínicas, sistemas de información e informes de resultado que permitan hacer seguimiento del proceso, con el fin de ampliar la experiencia a la red de hospitales públicos de la ciudad.

“El POT vigente hoy en Bogotá es el Decreto 190 de 2004”, aclara concepto de Minvivienda

El Ministerio de Vivienda informó que elevó una consulta al Consejo de Estado para que aclare qué normatividad se debe aplicar a las cerca de 4.000 solicitudes de licencia de construcción que estaban en trámite al momento de la suspensión del Decreto 364 de 2013, o Modificación Excepcional del Plan de Ordenamiento Territorial, (MEPOT), expedido por el alcalde Gustavo Petro.

Todas las licencias de construcción que se tramitan en Bogotá a partir del 1 de abril, fecha en la que el Consejo de Estado suspendió el POT de 2013, deben tramitarse de conformidad con el Decreto 190, que es el POT expedido en 2004 y se encuentra vigente en este momento.

Anteriormente, en Bogotá se aprobaban un promedio de 464 licencias y 3.401 unidades viviendas al mes. En los siete meses de vigencia del POT de 2013 se aprobaron solamente 249 nuevas licencias, para un total de 1.289 unidades de viviendas.

El Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, expidió hoy un concepto en el que aclara que “Con la suspensión provisional del Decreto Distrital 364 de 2013, entra nuevamente en vigencia el Decreto 190 de 2004”.

“El Consejo de Estado decretó la medida cautelar de suspensión provisional del Decreto 364 de 2013 el pasado 1 de abril de 2014, para evitar que la modificación extraordinaria del POT de Bogotá realizada en 2013 produjera efectos nocivos en el ordenamiento jurídico, pues fue evidente que este se expidió desconociendo la competencia del Concejo Distrital en materia de regulación de los usos del suelo”, explicó el Ministro Luis Felipe Henao Cardona.

Ante la suspensión del POT de 2013 se presentan tres escenarios distintos:

Licencias de construcción expedidas en vigencia del Decreto 364 de 2013: Estas licencias se encuentran vigentes, gozan de plena validez y el Ministerio de Vivienda invita a la administración Distrital a adoptar un plan de choque para agilizar la construcción de estos cerca de 35.000 proyectos licenciados. Del potencial licenciado se encuentra que entre 27.856 y 28.417 unidades son Viviendas de interés social VIS, que representan el 80%, mientras que el 20% restante corresponden a un potencial entre 5.038 y 7.257 unidades de No VIS.

Licencias de construcción solicitadas después de la suspensión del Decreto 364 de 2013: Las curadurías urbanas deben dar trámite a estas licencias con base en el Decreto 190 de 2004, que es el Plan de Ordenamiento Territorial vigente actualmente en la ciudad.

Licencias de construcción en trámite al momento de la suspensión del Decreto 364 de 2013: El Ministerio de Vivienda elevó hoy ante el Consejo de Estado una solicitud de aclaración del alcance de la medida cautelar de suspensión provisional del Decreto 364 de 2013, para dar claridad sobre la normatividad a aplicar para estas cerca de 4.000 licencias de construcción que estaban en trámite cuando se suspendió el POT expedido el año pasado.

El Ministro de Vivienda, Luis Felipe Henao Cardona, señaló que  no se le puede atribuir al Consejo de Estado que la suspensión del POT de 2013 esté generando crisis en el sector de la construcción en Bogotá. “Fue el mismo Gobierno Distrital al proferir el Decreto 364 de 2013, en contravención con las disposiciones constitucionales y legales vigentes, el que provocó la presente situación de incertidumbre”, explicó Henao Cardona.

El titular de la cartera de Vivienda recordó que las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, muestran que la construcción en Bogotá acumula ya cinco trimestres consecutivos de contracción, lo que permite hablar de una recesión técnica. Esta es la primera vez que se registra tal caída en la actividad, desde que el DANE inició el registro regional en el año 2001.

“Las cifras del sector muestran que durante la vigencia de la Modificación Excepcional del POT de Bogotá, MEPOT, expedida por la actual administración, la dinámica de licenciamiento cayó ostensiblemente. Antes de la adopción de la MEPOT, en la ciudad se aprobaban en promedio 464 licencias y 3.401 unidades viviendas al mes. En contraste, desde la expedición del Decreto 364 de 2013, el licenciamiento se redujo a la mitad y solo se aprobaron 249 nuevas licencias, para un total de 1.289 unidades de viviendas en 7 meses”, explicó el Ministro de Vivienda.

Adicionalmente Bogotá viene registrando cada vez más bajos niveles de actividad (se estima que la ciudad está operando a menos de la mitad de su capacidad potencial) en un contexto de creciente producción de vivienda en el resto del país. Según Camacol, durante el 2013 en la ciudad se vendieron 35.991 unidades de vivienda en Bogotá, llegando a un número muy similar al registrado en el resto de Cundinamarca, de 35.580 unidades.

Todo lo anterior ha tenido también un fuerte impacto en la generación de empleo: se estima que en agosto de 2013 la pérdida de puestos de trabajo en el sector constructor fue de 70 mil empleos. Esta pérdida ha disminuido a cerca de 30 mil puestos en las últimas mediciones de empleo sectorial.

Las cifras evidencian por lo tanto que la crisis del sector de la construcción en Bogotá no se originó a raíz de la decisión que el Consejo de Estado adoptó el pasado 1 de abril, sino que viene acumulada de 5 trimestres hacia atrás.