12 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Notas para un balance*

14 de marzo de 2014

Primera nota: El escenario en el que se realizan las elecciones en Colombia no puede ser más corrupto. Tal vez, en el país, nada hay más corrupto que unas elecciones. En las mismas se usan a fondo todas las formas posibles de corrupción, desde la compra directa del voto -al elector- hasta el chantaje abierto a quien no está dispuesto a acompañarlos, desde la amenaza con perder el empleo -si no se apoya a determinado candidato- hasta la sutil insinuación que se quedará sin carnet del sisben o sin el contrato de obra pública prometido. También utilizan la amenaza, en las zonas donde son hegemónicos, y el terror al elector en los sitios en los cuales actúan las bandas armadas de cualquier bandería.

Segunda Nota: Es claro que el partido sufrió un embate de las fuerzas neoliberales del país, para tratar de matarlo en la cuna. La votación por Carlos Gaviria en el 2006 -más de dos millones seiscientos mil votos- los llevo, a los áulicos del Imperio, a montar una campaña de desprestigio del partido y sus principales dirigentes. Trataron de encasillarlo como una fuerza amiga del terrorismo y la violencia guerrillera. Pero el Polo logró salir airoso de tanta calumnia y en las elecciones de 2007, eligió Alcalde de Bogotá y un importante número de diputados y concejales en todo el país.

Tercera Nota: En esas condiciones, en el 2010, obtuvo el respaldo de algo más de 750 mil personas que eligieron 8 senadores y 5 representantes a la cámara. Un buen momento del Polo. Hasta ahí, el partido iba muy bien. Sin embargo, se presentaron dos situaciones graves para el bienestar del Polo. De un lado, el escándalo de corrupción de la alcaldía de Samuel Moreno y de su hermano Iván y, de otro, la inconsecuencia política de la propuesta de Gustavo Petro de pedirle al Polo que respaldará el gobierno de Santos. Inconsecuencia que concluyó fracturando al partido. A eso, debe agregarse la división que se dio por la insistencia del Partido Comunista de querer ser, estar, al mismo tiempo, en la Marcha Patriótica y en el Polo Democrático.

Durante este período se salieron del Polo, para irse a progresistas del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, tres senadores: Avellaneda, Guevara y Romero. Para la Marcha Patriótica cogió, la Senadora Ramírez y, el Senador Ospina, renunció a la candidatura al senado en la lista del Polo para facilitar que su hermano, el exalcalde de Cali, jugara en la elección con la Alianza Verde.

El alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, terminó expulsado del partido, desprestigiado, destituido y en la cárcel. Y su hermano, el Senador Iván Moreno, expulsado y encarcelado.

De ocho senadores electos en 2010 llegamos a la elección de 2014 con 2, Jorge Enrique Robledo y Alexander López.

Cuarta Nota: El daño que se causó al Polo fue inmenso. Asumimos la responsabilidad por lo sucedido en la alcaldía de Bogotá, solicitamos excusas y pagamos un error que tiene responsables individuales. Y, en esas condiciones, y con acusaciones de Santos y Ordoñez, entre otras, contra el principal senador del partido, acusándolo de violento o de tener nexos con la guerrilla, la votación alcanzada por el Polo en la jornada electoral que acaba de transcurrir es histórica. Casi 550 mil votos que permiten conservar la personería jurídica, elegir cinco senadores, entre ellos el más votado de Colombia, tres cámaras -dos de Bogotá y una en Antioquia-y ser la fuerza más importante de la oposición de Colombia.

El Polo -como partido de la oposición democrática- logró reponerse, resurgir y seguir su lucha, estuvo y estará de frente en la movilización social -que es donde radica su fuerza- y continuará enfrentando al gobierno de Santos y al Imperio que lo dirige.

En lo local, el resultado es muy satisfactorio. Alcanzamos más de 13.500 respaldos para Senado y 11.850 para Cámara. Una votación superior, para Cámara, en 3.750 votos con relación a 2010 y, en el Senado, aunque menor en poco más de 1800 apoyos, explicable por la ausencia del movimiento indígena de Caldas de las listas del Polo. Logro y expreso mi agradecimiento a los 6.165 caldenses que me respaldaron.

En la nueva circunstancia -producto del resultado electoral- el Polo, aunque pequeño aún, demostró ser la fuerza principal de la oposición en Colombia. Si quiere crecer debe mantener el rumbo, confrontar a Santos en su segunda aspiración y continuar la lucha contra la política económica que nos impone “libre comercio” y TLC. Así y, en compañía de los sectores afectados por el neoliberalismo, podrá el Polo alcanzar la unidad necesaria para derrotar a los JuanManueles, a los que venden la nación, como los designa el Senador Robledo.

* Oscar Gutiérrez – Coordinador del Polo Democrático de Caldas