10 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Los jubilados y sus historias desde «El Parque de los pájaros caídos» en Manizales

19 de febrero de 2014
19 de febrero de 2014

jubilados

Con la simpatía que los caracteriza, estos señores insisten en que la denominación pájaros caídos, explica muy bien los decaimientos propios de su edad: “porque son de los hombres que ya no  ejercen, que ya murieron para un carnaval”.

Para este grupo de jubilados, el parque hace las veces de un club, que en ocasiones llega a tener un gran número de asociados.

“Observe usted de 2:00 de la tarde a 6:30 la mayoría son personas de edad”. Como visitante ocasional, me quede aterrada porque había contado más o menos 50 o 60, no había calculado que en realidad eran tantos.  “Jmm, eso que mañana domingo hay por ahí 500”.

Van hablando todos a la vez, todos son hombres muy simpáticos que quizá en su mocedad trabajaron para el gobierno. Juegan cartas y dados a medida que nos adentramos en su mundo:

jubilados

¿Qué significa para usted el Parque Caldas?
“Es un lugar emblemático de Manizales, fue fundado en 1932, vengo desde que tenía 6 años, es un lugar de  reuniones, y ahora que tengo 67 años es un lugar sagrado para mí, le tengo mucho cariño”.
¿Cómo empezaron a reunirse en este parque?
“Hace 40 o 50 años, aquí venimos todos los jubilados, jugamos dominó, parques, cartas, y a las 5:00 o 6:00 de la tarde nos vamos para la casa, pero antes tomamos aguardiente”. Para participar de este club no hay que pagar cuotas, solo basta con el buen humor, estar dispuestos a reírse de ellos mismos y a mamarle gallo a la vida
“Nos reunimos a compartir, charlamos, tomamos tinto y matamos el tiempo hasta la noche  ‘chismografiando” y rajando de todo el mundo, pero no le sostenemos a nadie”.
“Aquí tenemos las amistades, venimos aburridos de la casa y conversamos, reparamos las muchachas bonitas y nos distraemos comiendo caldo de ojo, le damos gusto a la vista, porque eso es como ver pasar plata para el banco”. “Pasamos bueno pura terapia porque nosotros ya somos de la tercera edad, ya todos  somos pensionados”.
Entre sus cuentos, no solo hay espacio para remembranza, también hay historias de ficción, recetas asombrosas y tomadura de pelo a quien de papaya.
“Aquí pasamos muy sabroso, porque si nos antojamos de comer obleas con banano comemos, si de pronto nos antojamos de jugo de aguacate aquí lo venden… en la esquina, o si no comemos sirope con yogurt y frescola, por aquí todos somos simpáticos, no somos viejos morbosos, yo por ejemplo tengo 84 años, todavía monto en bicicleta, voy a la ciudad de hierro y me monto en la rueda”.
Entre risas y charlas ellos no pierden el tiempo, aprovechan esta oportunidad pidiendo una manito para su espacio de encuentro.
“Este parque está muy abandonado, a esto no le ponen mano ni el gobierno ni nadie, necesitamos que nos organicen estos asientos, que nos pongan una que otra cosita para taparnos de la lluvia, esto es muy duro y acaba con la ropa, ojalá que nos lo abullonen,  le pedimos a estos políticos que hablan tanto a ver si nos arreglan el parque”.
“Espero que salga una señita por Señal Radio Colombia para que le pongan organización al parquecito, que no lo destruyan, es la distracción de Manizales, es tan distraído que lo llaman el parque del palo caído”.
Y aunque para hacer parte de este club hay que ser mayor de 60 años, hay quienes se ganan la membrecía. «Menores de 60 no entran en este club, aquí el más pollito tiene por ahí 60 años» Pero si quiero entrar… ¿qué hago?, “venga que aquí la recibimos como miembro honoraria”.
Desde el Parque de los Pájaros caídos, una señal más de la Pura Colombiología, con Ana Maria Escobar, corresponsal en Manizales.