13 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Una despreciable jugarreta

29 de septiembre de 2013
29 de septiembre de 2013

El ex mandatario caldense condicionó su aceptación a lo que opinaran su  esposa María Teresa Londoño y sus dos hijos y la contralora general Sandra Morelli, a quien prestaba asesoría jurídica en el máximo ente fiscalizador, y ha sido, prácticamente, “la dueña de su pase”.

Una vez el doctor Emilio le dio el sí al proyecto electoral, renunció a su alto cargo en la Contraloría y vino a continuación una llamada telefónica del ex presidente Uribe, quien celebró su arribo a la lista y festejó de antemano la posibilidad de trabajar juntos, en la bancada, a partir del 20 de julio de 2014.

Enterada de la decisión del binomio Uribe-Zuluaga de incluir en el equipo al ex gobernador de origen conservador laureanista, la ex senadora Adriana Gutiérrez, reconocida jefe del uribismo en Caldas, lo congratuló y epistolarmente le brindó su respaldo, sin decirle hasta cuándo, porque los políticos son de ese talante.

Mientras todo esto ocurría, nadie sospechaba que Francisco Santos Calderón, otro integrante del abanico presidencial uribista, ya tenía escogido y asegurado a su candidato al senado: el polémico ex consejero palaciego José Obdulio Gaviria.

Cuando el ex diputado Carlos Felipe Mejia (emparentado con Echeverri) supo de la determinación tomada en Bogotá, movió cielo y tierra para que se le adjudicara esa casilla, propósito en el que lo acompañó la ex senadora Gutiérrez, quien  con la misma facilidad  con que se cambia de anden en la angosta carrera 23, le quitó el respaldo a Emilio y se lo dio a Carlos Felipe.

A su regreso del exterior, donde se dio unas buenas vacaciones antes de  ponerle el pecho a la brisa electoral, el ex gobernador  se sentó a esperar la demorada promulgación de la lista de candidatos al senado que refinaba en su finca de Rionegro el amo Uribe.

Cuando al fin salió, vaya sorpresa la que se llevaron Emilio, su mujer, sus hijos, la contralora, sus mejores amigos y hasta Oscar Iván, el precandidato presidencial que lo había apadrinado por su propia iniciativa: El nombre del ex director de la Cámara de Comercio de Manizales no apareció por ninguna parte. Se esfumó como por arte de magia. Ningún directivo del Centro Democrático tuvo la decencia de darle una explicación sobre la suerte del renglón efectivo que se le ofreció sin el pedírselo a nadie. Curiosamente, en el Olimpo uribista hay muchos síes para el binomio que conforman Pacho Santos y José  Obdulio Gaviria y muchos noes para la dupla que integran Oscar Iván Zuluaga y Emilio Echeverri.

La apostilla: Sigue siendo válida la frase pronunciada por el eximio poeta Guillermo Valencia al ex canciller Fernando Londoño, al salir de una exposición agropecuaria, en Popayán, en la que quedaron perplejos frente a una marrana de más de 700 kilos de peso: “Después de la política, esta es la PUERCA MAS GRANDE que hemos visto en la vida“.  

([email protected])