15 de abril de 2021
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Los dedos en la boca

24 de septiembre de 2013

carlos alberto ospinaLo cierto es que sí suelen resguardar las ambiciones de poder, los intereses lucrativos y el status quo. ¡Para Nada! reflejan unos objetivos estratégicos en pro de la justicia y la igualdad social, y muchos menos, tienen intención de modificar las perversas costumbres políticas de explotar al más pobre y mantener la ignorancia.

El país está plagado de politiqueros de poco monta, infames usurpadores del erario público, manipuladores de opinión, ególatras que se quieren inmortalizar con un seudo discurso de «trabajar por los más necesitados» e idiotas útiles que llevan y traen mediáticos mensajes que cautivan a inexpertos periodistas que dicen correr como sabuesos tras la noticia de última hora, para recibir a cambio la burla de un ex presidente, quien ahora se lanza al Senado de la República importunando con la plataforma política y electoral que no fue capaz de ejecutar durante sus ocho (8) años de mandato, incluyendo el cambio de la Constitución, para poder ser reelegido como el nuevo «Mesías» de la Nación. En este período histórico, inviste de Apóstol con un extenso séquito de incondicionales «pastores» que no van a cuidar el rebaño, sino los cinco (5) huevitos de oro, que no son otra cosa, que el control político de los poderes públicos.

¡Fuera de la Joya de la Corona denominada Seguridad! ¿Qué puede ofrecer el Centro Democrático? En lenguaje ramplón: los políticos son unos torcidos. Fundaron el Partido de la U para elegir y gobernar con Uribe. «Al Rey muerto, Rey puesto», vencido el plazo de la Primera Magistratura del radical paisa, la «lealtad» hacia el poder de turno no se  hizo esperar y a una sola voz, la mayoría de militantes de la U, pasaron a defender las banderas del Santismo. ¡Inmorales, oportunistas y aprovechados! Los pocos fieles adalides, con una relativa vigencia, se protegieron bajo la sombrilla caudillista de Uribe, y sin ser partido con personería jurídica, le dieron nombre a sus ambiciones de poder: Nuevo Centro democrático. Con  ese remoquete  han improvisado candidatos a los diferentes  cargos públicos, los cuales se «subastarán» en el 2014.

¡No cabe duda que es así! esto parece más un espectáculo circense, donde los elefantes pasan de largo con alforjas llenas de dinero del narcotráfico, mientras un ex presidente que regaló la Soberanía crea una biblioteca virtual para lavar la falta de carácter y reciclar, no libros, sino su desteñida imagen. Varios ex presidentes tienen una baja autoestima. No se resignan a los cuarteles del merecido olvido, porque les puede más la vanidad y el ego, que la vergüenza propia por haber fallado e incumplido sus innumerables promesas. Tuvieron su turno y los dejó el tren. Entonces, ¿Con qué autoridad moral salen Samper, Pastrana y Uribe a pretender crear un «Para-Gobierno» u ostentar el cargo de «Presidente Emérito?, torpedeando toda iniciativa oficial y cuestionando el manejo del país, cuando a cada uno en su cuarto de hora la Nación les quedó grande y se fueron inéditos en las reformas sustanciales, tales como: la salud, el campo, el sistema pensional, la justicia, la cobertura educativa, el saneamiento, el narcotráfico, la redistribución equitativa de los ingresos, la reducción del Congreso, el desempleo, las obras de infraestructura, la seguridad ciudadana, los recursos naturales, la corrupción oficial y privada, entre otros temas, plasmados en los planes de desarrollo, pero sin aplicabilidad real.

Hace unos meses escribí la columna «¡Qué desgaste!», anticipándome a ese panorama político del «Clan de Ex Primeros Mandatarios». ¡Y a fe! Que no me equivoqué con esa elemental premonición. Tendremos un año más, de un gobierno improvisador que carece de feeling y de empatía, tapando huecos y ocultando escándalos de corrupción, para que no se destape el criterio Light de las decisiones gubernamentales y el pueblo, ese sí, con cojones, salga una vez más a las calles a gritar: «¡Basta Ya!» de tanta indolencia e incapacidad.

No es de extrañar que la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, se haga la de la vista gorda, con la abierta participación en política del Presidente Juan Manuel Santos. Dicha inservible Comisión, ya hizo lo propio en el pasado reciente y a cambio, percibió las generosas propinas del Gobierno de turno. Al respecto, los tibios llamados de atención del Procurador Ordóñez, no pasan de ser un saludo a la bandera, cuando la Central de Operaciones del Primer Mandatario, no es el Palacio de Nariño, sino la disimulada o camaleónica «Fundación» Buen Gobierno, a la cabeza de un aspirante a la Corona que unge de Jefe de Campaña de la reelección. ¡Pamplinas!

El Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, pasaría a la historia si logra sacar a flote el diezmado sector y en especial, si emprende una cruzada de salubridad pública para vacunar al pueblo contra lagartos, domadores de artilugios, azuzadores de micos, reencauchados politiqueros, vendedores de mentiras, agiotistas, instigadores de oficio, magistrados corruptos, ineptos congresistas y políticos mentirosos. Todos ellos merecen una dosis letal de sanción moral y la derrota electoral en las urnas con base en la voz más alta y categórica de descrédito: EL VOTO EN BLANCO.