12 de abril de 2021
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¿Una apropiación indebida?

24 de septiembre de 2013

 

El sábado último, al despedir la transmisión del tedioso clásico bogotano entre Santa Fe y Millonarios, el estridente narrador proclamó a los cuatro vientos que “RCN es el canal oficial del Mundial de Fútbol Brasil 2014”.

Hasta donde se sabe, los partidos de la Copa que se avecina los podrán transmitir para Colombia los dos canales de televisión que le han comprado los derechos a la FIFA.

Se supone  que el pago de tales derechos no le das patente a ninguno de los dos canales (RCN y Caracol) para salir pregonar (el uno y el otro) que “es el Canal oficial” de la Copa.

Ojalá haya claridad sobre este episodio que tiene un tufillo a revancha de Vinasco contra el canal caracolero que barrió en sintonía a su competidor, en el pasado mundial africano.

No seas tan chicanero, hombre, William.

Los juegos de la eliminatoria

Otro factor que debe mantener bejuco a Vinasco con la red competidora es la exclusiva que tiene Caracol de todos los partidos de las eliminatorias suramericanas para el Mundial brasilero.

En cada fecha, mientras el Canal de los Santo Domingo se da suculentos banquetes desde todos los estadios del continente, el Canal de los Ardila se chupa el dedo y debe conformarse, en el caso de la brillante resurrección de la Selección Colombia, con unos informes desde las afueras de los escenarios, en los que hablan sin parar, antes y después de cada partido, los delirantes seguidores de la divisa tricolor.

Si RCN es “el Canal oficial del Mundial”, ¿cómo permite que se les haga

semejante trastada, don William?

TOLON TILIN

Con el debido respeto, le formulamos esta pregunta al amigo y señor Miguel Tulande Camero, director de la “Futbolmanía”, de RCN-Televisión:

¿Hasta dónde incurre su Canal en un exceso de odioso centralismo capitalino al empacarnos en ocho días dos transmisiones completas, desde el estadio El Campín, de los tediosos “clásicos” de los equipos bogotanos Santa Fe y Millonarios?

Mérmele, don Miguel, mérmele, por favor.

La guitarra de don Rogelio

Avanza rauda hacia el centenario de su fundación, con la mayoría de sus fundadores en la otra vida,  y jamás supimos a qué sabía, qué papel jugaba en los discos y en las presentaciones de la Sonora Matancera la guitarra acústica de su director, don Rogelio Martínez.

Parece tarea de romanos encontrar en la robusta discografía un solo fonograma en el que se escuche el instrumento de madera del legendario orientador del histórico conjunto cubano, que ahora dirige el gran pianista Javier Vásquez, hijo de uno de los fundadores.

El Campanario le plantea este interrogante sobre el silencioso  instrumento  a tres versados “matancerómanos”: Hernán Peláez Restrepo,  Marco Aurelio Alvarez y José Portaccio Fontalvo.

La gran ventaja de este misterioso silencio: cuando por alguna razón don Rogelio dejaba olvidada su guitarra en la casa, no había problema; la Matancera sonaba igual.  

Dios te salve Colombia

Se reporta para El Campanario, desde su mirador de la vecina Tocancipá, el agudo analista del acontecer nacional, don Octavio Quintero:

La lista cerrada que encabeza el expresidente Uribe al Senado es, en estricto sentido, una Caja de Pandora, de la que, según el mito griego, salieron todos los males que aquejan a la humanidad, quedando encerrada la Esperanza.

La lista ofrece de todo: gente buena y mala; gente perversa y piadosa, todos arrastrados por una locomotora loca y sedienta de venganza.

Es un tentador menú a un electorado analfabeto en política que, como en la maravillosa descripción de Bertolt Brecht, no oye, no habla, no participa y no sabe –ni le interesa saber– que todo a su alrededor: los precios, la vivienda, el empleo, la justicia, la salud y hasta su propia vida, pasión y muerte, dependen de decisiones políticas…

Lo que no hará Uribe

Probablemente –y mejor, seguramente—va a sacar mucho voto y, la Esperanza, que para muchos será que el expresidente llegue al Senado, quedará encerrada en esa caja (para gloria del mito), porque Uribe, como en el cuento ese, puede que esté loco, pero no es bobo: no se someterá al examen político de un Robledo, por ejemplo, que estaría encantado de decirle de frente unas cuantas verdades.

Y entonces, estos analfabetos políticos se quedarán con el pecado y sin el género; y su pecado caerá sobre todos nosotros, como reza ese otro mito del pecado original, que padeceremos, por su culpa, la consolidación mafiosa de un Congreso igual que el Patrón, sediento de venganza.

Fin de folio: la lista cerrada en elecciones corporativas no es mala, per se, como la presentan hoy aclamados columnistas, cegados también por su fobia a Uribe.

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