11 de abril de 2021
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Dos puntos, de manos de, conjugación perifrástica

5 de septiembre de 2013
5 de septiembre de 2013

osorio efraim

Es una tendencia actual, sin lugar a dudas. Me refiero a la minúscula inicial con que algunos redactores escriben la primera palabra de una cita textual después del signo ortográfico ‘dos puntos’. No hace mucho le hice esta observación a uno de los columnistas habituales de este periódico, pero  ¡valiente el caso que me hizo! Vuelvo hoy sobre lo mismo, porque, como digo, es una tendencia de ahora, que puede convertirse en plaga, como tantas otras. El señor Sebastián Guerra Sánchez escribió: “Otro, refiriéndose a los liberales, decía: “no hay necesidad de iniciarles sumario: la cara les hace el proceso” (LA PATRIA, 16/8/2013). “…decía: “No hay…”, es lo correcto ortográficamente. Uno de los miembros de la redacción de LA PATRIA lo hizo de esta manera: “El papa Francisco sintetizó con una frase la importancia de los jóvenes en la iglesia y en la sociedad: “ellos son la ventana por la cual entra el futuro al presente” (Local, Entrevista al cardenal Rubén Salazar Gómez, 16/8/2013). “Ellos son la ventana…”, sin duda. En la sección Deportes del mismo diario, el periodista Osvaldo Hernández sigue esta tendencia con religiosidad, lo que quedó demostrado con creces, en sección distinta (si es el mismo Osvaldo), en la forma como transcribió las respuestas que le dio el gerente de Infimanizales, Guillermo Pineda Perdomo, a sus preguntas, por ejemplo: “Torre al cielo, en Chipre: “ya se le entregó a Saltilandia, el único proponente” (Local, 17/8/2013). “Ya se le entregó…”, señor Hernández. En todo el artículo encontré doce muestras de la tendencia de que hablo, ocho en el destacado, y cuatro en el texto principal. ¿No habrá, en la sede de San Jorge del diario de Caldas, quién le ponga remedio a esto, un mal que cada día es más agudo? ***

La primera vez la pasé por alto, porque la consideré un lapsus ocasional. Pero cuando la leí por segunda vez, me di cuenta de que sí era error inexcusable, incoherente, además. Se trata de la locución ‘recibir en manos de’, de la redacción de LA PATRIA.  En la información sobre el homenaje que se le hizo en Manizales al cardenal Rubén Salazar Gómez se lee: “Luego recibirá las llaves de la ciudad en manos del alcalde Jorge Eduardo Rojas” (15/8/2013). La expresión correcta y lógica es “recibir de manos de”, que se emplea principalmente en casos como el narrado, ceremonioso, y en otros similares, porque en situaciones más prosaicas es suficiente decir “recibió de fulano de tal”. Hoy, para infortunio de quienes leemos, dicen “recibió por parte de”; y, en deportes, “recepcionó el útil por parte de Falcao“. ¡Qué barbaridad! ***

Es de rara ocurrencia el error expuesto en el párrafo anterior, como lo es el de la enunciación equivocada de la locución preposicional ‘en aras de’, de tal manera que puede considerarse una anomalía. Anomalía que encontré en la siguiente frase del fiscal general de la Nación Eduardo Montealegre: “No vamos a  participar en la creación de nuevos tipos penales con aras de hacerle creer a la opinión pública que se está trabajando en la lucha contra la criminalidad” (El Tiempo, Debes Saber, 16/8/2013). ‘En aras de’ significa “en honor o en interés de”. Según esta acepción, inclusive bien enunciada, la locución de marras queda desproporcionada en la afirmación del fiscal. La preposición ‘para’ o la locución preposicional ‘con el fin de’ habrían expresado perfectamente bien la idea del señor Montealegre, quien, quizás por querer adornarse, salió con ese sinsentido. ***

Tenía yo por ahí unos doce años cuando conocí la ‘conjugación perifrástica’ del latín. Por su rareza me grabé fácilmente el adjetivo, no así su significado ni su aplicación. “Llámase –decía el texto de Dos Años de Latín–, conjugación perifrástica la conjugación del verbo ser (‘esse’) unida al participio de futuro, activo o pasivo, de un verbo cualquiera; v.gr.: docturus sum; docendus sum”. “He de enseñar” o “tengo que enseñar”, traducen los dos ejemplos. Después de muchos ejercicios, mucha paciencia de mis profesores, entre otros, los padres lazaristas Rogelio Rodríguez, Alfonso Gutiérrez  y Adolfo León Galindo, y con el tiempo y un palito, la entendí, como para poder traducir este hexámetro de Virgilio, en el que se subentiende el futuro plural, tercera persona, del verbo ‘esse’ (ser), ‘erunt’: “Exin bella viro memorat quae deinde gerenda…” (Eneida, libro VI). (“Le recuerda al héroe las guerras que tendrá que hacer”. De los ejemplos propuestos se puede deducir que la ‘conjugación perifrástica’ sirve para expresar ‘obligación’ o ‘necesidad’. El castellano, por supuesto, tiene también sus construcciones perifrásticas, por ejemplo, “las tareas que tendremos que realizar mañana”. El doctor Jaime Alzate Palacios me devolvió a los salones de clase con esta cita: “Pacta sum servanda” (LA PATRIA, 17/8/2013). La frase es gramaticalmente incorrecta; correcta, así: “Pacta servanda sunt” (o “pacta sunt servanda”), “hay que respetar los tratados”, porque el verbo debe concordar en plural (‘sunt’) con el sustantivo y el participio (plurales los dos), y en la cita del columnista está en singular, ‘sum’ (‘soy, estoy’). ***

La VEINTITRÉS: Me consuelo –dice– pensando que en otras ciudades el despelote de su calle emblema es peor.

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