22 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Colombia busca alejarse del fantasma del terror de Ruanda y Yugoslavia

24 de septiembre de 2013
24 de septiembre de 2013

“Colombia no quiere repetir experiencias dolorosas como las de Ruanda y Yugoslavia”, dijo el mandatario suramericano, en su intervención donde hizo un repaso sobre los horrores de la guerra en su país. “Espero traer el mensaje de paz en un año”, señaló.

Sus palabras, confirmaron su intención de presentarse a la reelección en mayo de 2014, lo que agitaría el debate político con la presencia en dicho escenario del ex presidente Álvaro Uribe, quién ha criticado fuertemente los diálogos entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, que insiste revalidar los acuerdos en la mesa en La Habana (Cuba) a través de una Asamblea Nacional Constituyente.

Las estadísticas de múltiples organismos privados y públicos en América Latina, dan cuenta que la violencia en Colombia es una de las más antiguas del mundo. Ha significado la muerte de más de 220.000 personas, más de un millón de desplazados y una “comunión” entre el terrorismo y el narcotráfico que ha dejado a su pase, huérfanos, viudas, ciudadanos, candidatos presidenciales, gobernadores y miembros de la fuerza pública, muertos por las acciones demenciales de violencia de las FARC.

En Colombia no habrá impunidad por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos de manera sistemática, afirmó este lunes, el Presidente Juan Manuel Santos al intervenir en el 68° Período de Sesiones Ordinarias de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Expresó que no se trata de sacrificar la justicia para lograr la paz, sino de cómo lograr la paz con un máximo de justicia.

El Presidente Santos explicó que en Colombia no se pretende investigar todos los hechos cometidos en medio siglo de violencia y procesar a todos los responsables para luego no cumplir, “pero sí podemos construir una estrategia realista y transparente que permita satisfacer de la mejor manera los derechos de todas las víctimas”.

Indicó que si se entiende la justicia y la lucha contra la impunidad, en una fase de transición, como un conjunto de medidas que satisfagan a las víctimas y no solo como la administración de procesos penales, es posible encontrar una solución integral para todos.

Se refirió a medidas como el esclarecimiento real de lo sucedido, el reconocimiento de responsabilidad, la recuperación de confianza, el acceso a una reparación, o aquellas destinadas a garantizar la no repetición.

“De esta manera la justicia se convierte —como debe ser— en un apoyo y no en un obstáculo para la paz. Y quiero ser claro: NO habrá impunidad por crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos de manera sistemática“, enfatizó.

Agregó que “por el contrario, esta es la primera vez que Colombia se toma en serio la obligación de lucha contra la impunidad por los hechos cometidos en el conflicto armado”.

“No se trata entonces de sacrificar la justicia para lograr la paz, sino de cómo lograr la paz con un máximo de justicia. Lo digo con total convicción”, puntualizó.