11 de abril de 2021
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El viaje del último pionero

11 de agosto de 2013

Integraron este septeto de grandes visionarios que le prestaron vigoroso concurso al progreso de nuestra industria sonora los manizaleños  Alberto Hoyos Arango, los hermanos Enrique y Roberto Ramírez Gaviria y los Tobón de la Roche (Bernardo, Jaime y Jairo). Todos antecedieron en su partida al santarrosano que murió el miércoles último, en Bogotá, a los 92 años, convertido en toda una institución en medios de tanta penetración como la radio y la televisión.

Alrededor de estos precursores nacieron, en su orden, las cadenas Caracol y RCN, en Medellín, entre 1948 y 1949, bajo los auspicios financieros de las textileras Coltejer y Fabricato, y Todelar, en Cali, en 1953.

Procedente del Banco de la República, don Fernando llegó a la gerencia de Emisoras Nuevo Mundo, en Bogotá, después de la hecatombe que desencadenó el asesinato de Jorge Eliécer Gaitan, el 9 de abril de 1948, el mismo año en el que promovieron la fundación de Caracol, en la capital paisa,  los dueños de La Voz de Antioquia, William Gil Sánchez y Humberto Restrepo Arango.

El banquero sorprendió a tirios y troyanos: Manejó el negocio radial desde su inicio con tacto y sabiduría, hasta darle connotación de industria, enviándoles saludables señales precursoras a otros colombianos inmersos en el medio. Hijo de la provincia caldense, se empeñó en buscar nuevos talentos en otros pagos para trasladarlos a Bogotá, empezando por Julio Nieto y Alfonso Lizarazo, desde Bucaramanga, y  Eucario Bermúdez, Willy Vargas y Gustavo Cárdenas, desde Manizales. Por iniciativa suya llegaron a la dirección de las noticias los maestros Antonio Pardo y Yamid Amat. Apoyó todas las prepuestas que apuntaban a revolucionar la radio. Supo combinarla magistralmente con la televisión. Se inventó el histórico Sermón de los Viernes de Pasión que hizo durante 44 años el mejor orador sagrado de Colombia, monseñor Augusto Trujillo, su paisano de Santa Rosa de Cabal.  Preparó a su hijo Diego Fernando para que lo sucediera en el momento de su retiro y hubo guardián en la heredad. Procuró estar siempre a la vanguardia en la parte técnica. Entendía que la calidad del sonido, la señal limpia, era clave para conquistar audiencias. Se distinguió como un competidor leal y un caballero a carta cabal.

¿Qué hicieron sus congéneres? Don Alberto Hoyos fundó Radio Manizales, primero, y Radio Continental, después, que a la postre sería la estación matriz de Todelar en Bogotá.

Los hermanos Ramírez crearon la bogotana Emisora Nueva Granada, que fue durante muchos años la numero uno en sintonía nacional.

Los Tobón montaron su circuito con base en la Voz de Cali, Radio Visión, en Medellín, y Radio Continental, en Bogotá.

Mientras don Enrique (siempre en llave con su hermano Roberto) fundaba en Bogotá la Nueva Granada (bello nombre borrado del dial capitalino por capricho de los reformadores del medio), don Alberto promovía la gestación de tres estaciones históricas: La Voz de Antioquia, Radio Continental y Radio Manizales. Nótese que de este puñado de emisoras salieron las piedras angulares para el posterior nacimiento de las cadenas Caracol, RCN y Todelar.

Datos importantes para quienes no están muy al corriente de la historia de la radio: don Enrique estrenó las transmisiones en cadena a través de la Frecuencia Modulada y se inventó los famosos transmóviles 1, 2 y 3 de las Vueltas a Colombia comandados por Carlos Arturo Rueda, Pastor Londoño y Alberto Iragorri.

La apostilla: Además de la pléyade caldense de grandes precursores de la radio colombiana que cerró su ciclo vital el miércoles último, con el deceso de don Fernando Londoño Henao, recordemos que de estas benditas breñas cafeteras salió para Bogotá,  a comienzos del siglo pasado, el joven empresario manizaleño Alfonso Villegas Restrepo, quien fundó en 1911  el ahora centenario diario El Tiempo.

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