21 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Palabras del Presidente Santos en el Acuerdo para la Prosperidad número 103 en Pueblo Rico

12 de abril de 2013
12 de abril de 2013

Un pueblo es rico cuando tiene gente maravillosa y lo que he visto en este recibimiento es que aquí hay gente maravillosa. De manera que muchas gracias por la forma como nos han recibido.

(…)

Qué bueno haber pedido celebrar este Acuerdo para la Prosperidad aquí en Pueblo Rico, con un tema muy importante; muy importante por la coyuntura que estamos viviendo.

Toda esta semana, de una u otra forma, se la hemos dedicado a las víctimas. El lunes tuvimos con Paula Gaviria (Directora de la Unidad de Atención y Reparación Integral a las Víctimas) un encuentro muy importante en homenaje a las víctimas.

El martes, todos salimos a marchar, o los que pudieron, porque fue algo como improvisado; esto no fue algo muy bien organizado pero fue impresionante la cantidad de gente que salió, sobre todo en Bogotá, porque estaba esa marcha dirigida a Bogotá.

¿Para qué? Para decir tres cosas. Primero, decirles a las víctimas que estamos con ellas, reconocerlas y expresarles nuestra solidaridad. Ese día, el 9 de abril, con la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras se señaló la fecha del 9 de abril como la fecha para rendirles homenaje a las victimas todos los años.

Y escogimos entonces también un mensaje. ¿Cuál es el mejor homenaje que les podemos hacer a las víctimas? Pues que no haya más víctimas. Por eso marchamos a favor del proceso de paz, para poder decir este país, ojalá muy pronto, que no hay más conflicto armado.

Creo que muy pocos aquí pueden decir que han vivido un día de sus vidas en paz. Los menores de 65 años, que precisamente hace 65 años asesinaron en Bogotá a Jorge Eliécer Gaitán. Y eso inició ola de violencia que se ha manifestado de diferentes formas y que todavía, infortunadamente, está presente. Y eso es lo que queremos terminar en este país.

Por eso, ese martes fue tan importante ese mensaje a favor de la terminación del conflicto, a favor de las víctimas y en contra de la violencia. Y creo que el país y el mundo está escuchando.

Es impresionante lo que eso generó de respaldo, de apoyo adicional al proceso por parte de la comunidad internacional, la cantidad de mensajes que llegaron de todas partes.

Esta mañana estaba yo desayunando con el expresidente del Gobierno español, Jose Luis Rodríguez Zapatero, y me decía Presidente, usted no se imagina el entusiasmo que hay en España por este proceso; para que este proceso concluya bien. Que ojalá se logre finiquitar el conflicto.

De manera que fue muy importante.

Estuvimos en Medellín ese mismo día en un homenaje muy bonito a las víctimas, una obra de arte que se realizó y se llamó Inxilio, el Sendero de las Lágrimas.

Allá tuvimos también una reunión muy importante con todos los empresarios importantes de Antioquia, en la Asamblea General de Proantioquia, y manifestaron en una forma clara y contundente su apoyo al proceso de paz. Es importante que todos los estamentos se manifiesten en ese sentido.

También hicimos algo que va a afectar positivamente Risaralda, todo el Eje Cafetero; fue que le dimos la alargada, por así decirlo, a la inversión más grande que se ha hecho en la historia de este país en materia de carreteras, las famosas Autopistas de la Prosperidad allá en Medellín.

El miércoles, al día siguiente, fuimos a otro evento también lleno de simbolismo. Fuimos a entregarles los títulos de las tierras a los campesinos que fueron despojados de sus tierras en un sitio emblemático, en la finca Santa Paula, en Córdoba.

La finca que era de los Castaño, de los jefes paramilitares, y eso tiene un significado muy especial. Allá estuvimos entregándoles, no solamente los títulos a estos campesinos, sesenta familias, sino subsidios de viviendas y subsidios para que inicien un proyecto productivo.

Allá estuvimos con la señora Directora del Incoder (Myriam Villegas) y con el responsable de toda la política de restitución de tierras, haciendo ese acto y creo que resultó muy importante. Porque eso es lo que vamos hacer a lo largo y ancho del país.

Y esta especie de semana por las víctimas, pues qué bueno poderlo terminar aquí en otro evento con un gran simbolismo y es el evento que nos ha convocado, del retorno de los indígenas Embera Chamí aquí a Pueblo Rico; de eso se trata todo este proceso que hemos puesto en marcha.

Cuando el Congreso de la República, los senadores, los representantes aquí presentes, aprobaron esa ley, la Ley de Reparación de Víctimas y Restitución de Tierras, vino el propio Secretario General de la Naciones Unidas (Ban Ki-moon), para darle un reconocimiento a Colombia del paso que estaba dando con esa ley.

Lo que nos soñábamos era precisamente lo que hoy estamos realizando, que es poder reparar a las víctimas. Llevamos 170 mil víctimas y vamos a terminar este año con 260 mil víctimas reparadas en forma administrativa.

Y como lo hemos dicho tantas veces, la reparación es algo simbólico. Un cheque un proyecto, una casa, una beca, es algo simbólico, porque nada puede pagar o compensar el dolor de la pérdida de un hijo, de una hija, de un padre, de una madre; eso no tiene precio.

Pero si queremos pensar en la paz hacia delante, en el largo plazo, tenemos que comenzar a sanar las heridas que han sido abiertas por 60 años de conflicto. Y de eso se trata, de ir sanando esas heridas.

Cuando les entregamos esos títulos de tierras a los campesinos que fueron desalojados a punta de fusil por los paramilitares, lo que estábamos diciéndoles es olvidemos el pasado y concentrémonos en el futuro.

Siempre recordaremos el dolor, siempre las víctimas tenemos que reconocerlas, pero miremos hacia delante. Este país es un país maravilloso, lleno de oportunidades si logramos unirnos todos y trabajar todos juntos para construirlo, para reconstruirlo.

Y el evento de hoy también tiene ese gran significado: tanta gente desplazada a punta de violencia. ¿Por qué se va la gente de su lugar de origen o de donde está viviendo? Pues porque les obligaron, las circunstancias los obligaron a irse.

Muchas veces cuando uno se va, por eso cuando a través de la historia, uno de los castigos más dolorosos que podían ponerle a alguien era mandarlo al exilio, que se fuera de su entorno, de su hábitat.

Por eso el desplazamiento tiene ese fenómeno desgarrador de una sociedad, gente desplazada porque la violencia los ha obligado a irse a otra parte.

Entonces lo que estamos haciendo es estimulando a la gente que quiere retornar a su hábitat natural, ayudarlos a retornar, ayudarlos a que vuelvan a reconstruir sus vidas en forma digna. Y ahí estamos el Estado, el Gobierno, tratando de ayudar a que eso sea posible.

Muchas veces no va a ser posible del todo, muchas veces habrá dificultades, pero en la medida en que podamos ir reconstruyendo esa fibra social, de convivencia, de nuestra sociedad colombiana, ahí tendremos un terreno mucho más abonado para vivir en paz, para la reconciliación.

Y por eso le doy tanto significado a este evento de hoy, este retorno que se hizo. Se quiso hacer un retorno de los Embera en el Chocó, pero ahí hubo dificultades; nos va a tocar esperarnos un tiempo más, infortunadamente, porque hay una serie de condiciones que estamos buscando para que ese retorno sea realmente eficaz. Es decir, que cumplamos con el objetivo para que la gente se sienta nuevamente en su hábitat y sobre todo pueda recobrar una vida digna.

Ahora vamos a hablar sobre esas condiciones y cómo estamos trabajando en el Gobierno para que esas condiciones se den. Una de ellas es la seguridad; ahora la hablaremos de eso.

En el caso del Chocó, todavía no existen las condiciones de seguridad suficientes, el sitio donde queríamos que esta comunidad regresara, retornara. Pero tengan la seguridad de que muy pronto vamos a tener las condiciones en el Chocó para eso.

De manera que vamos a proceder a la posesión de nuestro nuevo Alto Consejero para las Regiones (Juan Carlos Mira Pontón).

A los señores alcaldes, a los señores gobernadores, señor Gobernador (Carlos Alberto Botero), éste es un mensaje de la importancia que les estoy dando a nuestras relaciones con alcaldes y gobernadores. Así como yo le doy una tremenda importancia a la relación que tengo con los senadores y representantes, también se la doy a nuestra relación con los alcaldes y gobernadores.

Si trabajamos juntos en armonía, los resultados que vamos a conseguir todos van a ser mucho mayores. Cuando un gobernador va por un lado y un alcalde va por el otro, los resultados no se dan; cuando el Gobierno Nacional va por un lado, y los gobernadores para otro y los alcaldes para otro, el país se paraliza. Cuando vamos todos en la misma dirección, trabajando juntos, producimos mucho más resultados.

El Alcalde Bueno que ha sido exaltado como uno de los mejores alcaldes, sabe perfectamente de que le estoy hablando. Porque cuando trabaja uno en forma armónica y coordinada se producen mejores resultados.

Entonces, sin más preámbulos, vayamos, posesionemos al doctor Mira. Y el señor Gobernador, el señor Alcalde (Nicolás Gutiérrez), tienen la palabra; iniciamos este Acuerdo para la Prosperidad.

De nuevo, muchas gracias por este recibimiento tan caluroso».