14 de abril de 2021
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Carreta barata

17 de abril de 2013

gilberto montalvoAquí no hay liderazgos. Apenas son asomos de defensores de sus propios intereses que camuflan sus verdaderas intenciones en presunta unión de voluntades.

Todos los que han patrocinado de una u otra forma las individualidades han salido ahora a reclamar con un  grito de do de pecho dizque aunar esfuerzos para buscar mejores instancias para el departamento del Quindío. Son los que llevan años dividiéndonos. Da risa ver  a los mismos, no hay objeción, haciendo gala de puritanismo ideológico y “consenso” alrededor de cualquier propuesta chimba para de nuevo hablar maciega, pero especialmente buscando rencaucharse ante una opinión hastiada.

Son los cuatro o cinco personajes dueños de todo el aparataje socioeconómico del departamento que siendo  islas, no se unen  sino para defender sus negocios, les ha importado un pito la suerte del colectivo.

Estos mismos señoritos cuando ven un resquicicio que le permita airear sus vanidades posan ante la opinión como  los mecenas que buscan la reivindicación de los interese generales. En mi caso no les como cuento.

¿Cuándo han liderado algo contundente en beneficio general?  Jamás.  Tienen la tendencia a reunirse en conventículos y cerrados espacios de culto a la personalidad para acicalar sus vanidades mientras cuecen a fuego lento junto con las viandas sus propias mezquindades.

Son amigos irrenunciables del poder venga de donde viniere. Se acomodan de acuerdo a los vaivenes y son cual Roy Barreras camaleones que cambian de piel al ritmo cadencioso de las circunstancias. Nada más.

Aupados por algunos periodistas, vanidosos también, y convencidos de que son los auríspices, canalizadores de la opinión, ahora se les ha metido en la cabeza que hay necesidad de sentar en la misma mesa a la alcaldesa y la gobernadora. Qué cuentico más pueril. Parece que no las conocieran. ¡Qué va!, si las conocen pero se hacen los pendejos.

Les importa poco que estas dos señoras se sienten o no, lo que les interesa es crear otro espacio de vitrina para dárselas de café con  leche y posar de redentores. Nos tienen mamados a todos con tanta basura.

El señor Jaime Alberto Martínez, contratista del Ministerio del Interior, es quien para que venga ahora a darse el lujo con la plata oficial de alimentar su campaña politiquera. Tengo información creíble de que está tras un escaño a eso que llaman senado   y los heliotropitos de la comarca le han seguido el ritmo a este inidentificable ideológico con el propósito nuevamente de hacerse los importantes.

Estamos hasta la coronilla de mentiras adobadas con el cinismo de siempre.

Cuál civismo, lo pregonan los altavoces de la crema y nata, los oportunistas de todas las horas. Hay correveidiles  que solo les importa aparecer como los enviados de la divinidad y creyéndose que se trata de parientes salidos de los testículos de San Pedro nos vienen ahora con más cuentos.

Dejen que esas dos viejas se maten y si se quiere a lo mejor las distancias son creativas porque cada una por su lado logrará con sus vanidades también emular para buscar recursos que puedan servir a todos los que vivimos por aquí.

Entretanto, que no nos metan más mentiras que se dediquen a trabajar porque liderazgo no asoma por parte alguna. No sabemos quién o quiénes serán los sucesores de las dirigentes de hoy en el comando de esta nave desquiciada.

Por demás déjenme decirles que entretanto se envían cartas, se escriben editoriales, las columnas de opinión chorrean babas, esta vaina se jode y nadie tiene interés en  que se salve nuestro destino, lo suyo son sus propias ambiciones. Nada más. ¿Qué pasaría a propósito con el  tal  Centro del Pensamiento? Se les acabaría el cacumen.