11 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Congreso advierte plazo perentorio a las Farc y Gobierno para firmar la paz

6 de marzo de 2013
6 de marzo de 2013

 

En rueda de prensa en el Capitolio Nacional, Barrera explicó a qué fueron un pequeño grupo de congresistas a reunirse con la guerrilla en La Habana (Cuba), sede de los diálogos de paz.

Barreras les recordó tanto a la guerrilla como a las partes que es “imperativo” considerar los tiempos que hay en el Congreso para legislar sobre la paz.

“Es necesario que las partes sepan las realidades electorales inevitables y las condiciones políticas y jurídicas para no equivocarse en diálogos eternos que se echen a perder por desconocimiento de los tiempo”, insistió.

En un comunicado leído este martes, el presidente del Congreso, Roy Barreras, explicó que el Gobierno y las Farc tienen plazo hasta julio de 2013 para lograr un acuerdo de paz, y agregó que esta fecha debe ajustarse a las elecciones de Senado y Cámara en marzo de 2014, y las presidenciales en mayo de ese año.

Barreras indicó que según las consideraciones de la comisión del Congreso que viajó a La Habana este lunes, los acuerdos que se logren deberán ser aprobados por una reforma estatutaria que debería presentarse en agosto del 2013.

“El Congreso no legislará sobre ningún tema de fondo mientras no esté firmado el acuerdo del fin del conflicto”, explicó Barreras, y aseguró que el 2013 debe ser el año de la paz.

“O la paz se hace ahora o no se hará”, afirmó el congresista quien además reveló que el grupo guerrillero le entregó a la comisión un documento de 40 páginas donde detallan los avances que se han logrado en el primer punto de la agenda, que corresponde al tema agrario.

Barreras resaltó que “Observamos voluntad clara para hacer lo imposible para lograr la reconciliación. Ese es un hecho evidente en la mesa. Notamos y hacemos notar esa clara voluntad de paz”.

El presidente del Congreso asseguró que “La paz está cerca, es posible; es necesario apoyarla con toda la decisión y convicción”.

Este fue el comunicado leído por Roy Barreras:

El Congreso de la República determinó al inicio del proceso de paz que su intervención en La Habana, Cuba, resultaba innecesaria e inoportuna para el buen transcurso de los diálogos. Por esa razón durante la primera fase nos limitamos a abrir el camino constitucional para los diálogos, aprobando el Marco Jurídico para la Paz y durante la segunda fase, a estimular el proceso escuchando las voces de los colombianos y las colombianas a través de las Mesas Regionales de Paz.

Llegado este momento del proceso, consideramos necesario trasmitir al Gobierno y a las Farc las preocupaciones de los colombianos sobre la verdadera voluntad de paz del grupo guerrillero, el avance del proceso y la viabilidad real del mismo.

Por tal razón, el Presidente del Congreso definió una comisión de parlamentarios multipartidista y pluralista conformada por legisladores que viene trabajando hace más de dos años en los temas relativos al Marco para la Paz, víctimas y tierras.

Esta comisión transmitió primero al Gobierno y luego a las Farc, su visión sobre el proceso y sobre las decisiones que deben tomarse para que se consolide el anhelo de paz de todos los colombianos. La visita a La Habana se preparó con la debida reserva y autorización del Gobierno Nacional como corresponde en estos delicados asuntos.
Bajo estas condiciones la Comisión expresó a los negociadores de las Farc en La Habana, lo siguiente:

1. La negociación de la Habana es un asunto exclusivo entre el Gobierno y las Farc. La Comisión del Congreso no propone, no ofrece, y no interviene en los asuntos de fondo que solo competen a la mesa.

2. Transmitimos la preocupación de los ciudadanos y ciudadanas de Colombia –a propósito- de si hay o no voluntad de paz por parte de las Farc.

3. Compartimos con la Comisión negociadora la decisión del Legislativo de iniciar la segunda fase de las Mesas Regionales de paz, cuyo tema central serán las víctimas. Insistimos ante las Farc en la indispensable necesidad de reconocer el sufrimiento y los derechos de todas las víctimas del conflicto incluyendo las de las Farc.

4. Igualmente manifestamos nuestras inquietudes por el lento desarrollo de las conversaciones y la urgente necesidad de hechos de paz.

Y finalmente pusimos sobre la mesa nuestra visión sobre la viabilidad del proceso en términos de tiempos y realidades políticas y jurídicas inevitables. Esta delegación del Congreso llama la atención del Gobierno, de las Farc y de todos aquellos que creen que Colombia merece la paz sobre el hecho de que no basta la buena voluntad de las partes. Es imperativo considerar las variables de los tiempos legislativos, las realidades electorales inevitables y las condiciones políticas y jurídicas, para no equivocarse en diálogos eternos que se echen a perder por cuenta del desconocimiento de las siguientes circunstancias:

1. Hay elecciones del nuevo Congreso en marzo del 2014 y de Presidencia de la República en mayo de 2014.

2. Este Congreso y el Gobierno han demostrado voluntad de paz, pero tienen fecha de vencimiento en esos dos momentos del año próximo.
3. Los acuerdos que se logren en Cuba deben ser reafirmados por el Congreso de Colombia a través de una reforma estatutaria que tiene que ser presentada a más tardar en agosto de 2013. El Congreso no legislará sobre ningún tema de fondo, mientras no esté firmado el acuerdo de fin del conflicto.

4. Por lo tanto Gobierno y Farc -en criterio de esta comisión-, tienen entre marzo y julio para firmar el acuerdo de paz. El año 2013 debe ser el año de la paz. O la paz se hace ahora o no se hará por las inevitables circunstancias de tiempo antes mencionadas.

Ante estos puntos de vista del Congreso encontramos de parte de la comisión negociadora de las Farc una actitud positiva y constructiva en la que destacamos:

1. Respeto expreso por el Congreso y ánimo receptivo frente a la comisión.

2. Voluntad clara de “hacer hasta lo imposible para la reconciliación”.

3. Clara evidencia de que sí hay avances concretos en el proceso. Las Farc entraron a esta comisión un documento de 40 páginas que resume los avances frente al primer punto de la agenda de negociación y expresaron su decisión de avanzar hacia el punto dos, que para ellos, es el de participación política.

4. Reconocimiento a las mesas regionales de paz y declaración de estar a la expectativa por las conclusiones de esta segunda ronda, que tratará sobre las víctimas.

Finalmente, esta comisión quiere compartir con los colombianos la evidencia de que hay un claro compromiso con la paz “en ambos lados de la mesa”. Que hay avances concretos, -en palabras de los negociadores- de las que “nunca antes se habían alcanzado en la Uribe, Tlaxcala y en Caracas. Estamos convencidos de que el país debe movilizarse en favor del proceso de paz. La paz le abre al país un horizonte nuevo, al que todos tenemos derecho. La paz está cerca, es posible, es necesario apoyarla con toda la decisión y convicción.