23 de enero de 2021
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Felix Baumgartner logró su hazaña y se lanzó desde 39.000 metros

14 de octubre de 2012
14 de octubre de 2012

felix

Los cálculos de la misión preven que lo consiguió en los primeros 40 segundos de caída libre, cuando aceleró en ese espacio de tiempo hasta 1.173 kilómetros por hora.

Baumgartner logró controlar el descenso y evitar caer en barrena, lo que le podría haber llevado a perder la consciencia o sufrir una hemorragia cerebral en caso de girar de forma descontrolada.

La caída libre de Baumgartner fue de cuatro minutos y 19 segundos, por lo que no pudo romper el récord anterior, de cuatro minutos y 36 segundos.

En total requirió de por lo menos 16 minutos en tocar suelo en un aterrizaje perfecto en paracaídas tras lanzarse al vacío dentro de su traje presurizado, que le protegió de la baja presión y las bajas temperaturas.

En condiciones normales, en la atmósfera terrestre la velocidad del sonido es de 1.234 kilómetros por hora, mientras que en la estratosfera se puede alcanzar con unos 1.110 kilómetros hora por la menor resistencia del aire, según la misión.

El aventurero austríaco, que se preparaba desde hace cinco años para esta misión, rompió de esta forma tres récords: ser el primero en superar la velocidad del sonido (más de 1.100 kilómetros por hora) sin ayuda mecánica; realizar el salto con paracaídas desde más altura y subir en globo al punto más alejado de la tierra.

Su principal asesor es el hasta la fecha poseedor del récord del salto en paracaídas desde mayor altitud: Joe Kittinger, de 84 años, que se arrojó en 1960 cuando era miembro de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos desde una altura de 31.333 metros.

La velocidad de caída de Baumgartner será recogida por el instrumental que lleva en su traje presurizado y expertos independientes ratificarán si superó la velocidad del sonido.

El salto coincide con el 65 aniversario de la gesta del estadounidense Chuck Yeager, el primer piloto que rompió la barrera del sonido a bordo de un caza X-15.  

«Queremos extender los límites de la humanidad un poco más«, indicó Baumgartner horas antes de comenzar el desafío, arropado por su familia y amigos llegados desde Austria.

El globo tripulado es el más grande que se haya empleado jamás, y mide 180 metros de altura en una de las fases de la ascensión.