20 de enero de 2021
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El Ojo del Halkón

19 de octubre de 2012

ruben dario mejiaEn los diálogos en busca de la paz se dejaron ver discrepancias abismales y se pudo entender que este proceso está lleno de dificultades, con mas espinas que rosas.
El jefe negociador del Gobierno Humberto de la Calle y el de la Guerrilla alias “Iván Márquez” dejaron en claro que parten de lugares totalmente diferentes y que lo que se pueda lograr, como dijeran las abuelas es un verdadero milagro. Se puede ver el gran abismo existente entre lo que consideran el Gobierno y las FARC, pues el primero entiende como la dejación de las armas y los segundos buscan es garantizar sus objetivos estratégicos y darse publicidad y entrar como dijo el mismo Márquez a la historia como verdaderos mártires.
Lo que dejó pensando a quienes veían por televisión las declaraciones de los personajes en contienda es que mientras que el ex vicepresidente De la Calle fue serio y su discusión fue con los temas de la agenda acordada previamente, como el desarrollo rural, las garantías para el ejercicio de la oposición política y el cese del conflicto entre otros, el número dos de la Guerrilla quiso que se tratara lo referente al modelo de desarrollo, además que no respetó el tiempo de su intervención, la que fue mas larga que la del vocero del Gobierno y se dedicó a criticar que para el Gobierno estaban primero las trasnacionales y algunas familias pudientes del país, sin embargo trató de ablandar las cosas cuando abordó lo referente a una verdadera reforma agraria en Colombia.
Después de ver y escuchar lo que se dijo, se puede llegar a la conclusión que hay una serie de discrepancias que harán mucho mas difícil el proceso que se inicia.
Las posturas son abismales y no es una sorpresa que esto suceda, mientras tanto en algunos sectores del país hay optimismo con lo que pueda suceder pero a la vez hay pesimismo cuando se rechazan los argumentos de Iván Márquez cuando justifica de porque las FARC se alzaron en armas a mediados del siglo pasado.
Se puede ver la sinceridad por parte del Gobierno cuando se escucha hablar a Humberto de la Calle, quien se refiere al proceso como tal mientras que Márquez justifica porque han cometido los asesinatos y los secuestros hasta el momento.
Todo lo anterior refleja que en Colombia aun persiste el dolor de muchos que han sido víctimas del secuestro y que han sufrido las violentas tomas a los pueblos que han sido sometidos por años y que han tenido que sufrir además la extorsión por la protección a los cultivos ilícitos como fuente de financiación.
Sin lugar a dudas, lo que hay que pensar en este momento es que el presidente Juan Manuel Santos ha querido hacer las cosas bien y ha puesto su fe y su esperanza en una respuesta positiva por parte de las FARC, que en el día de hoy no demostraron sino el interés de buscar publicidad a nivel internacional, aprovechándose del momento que se contaba con todos los medios de comunicación tanto de Colombia como del mundo.
El comienzo no fue claro y dejó muchas dudas y la gente del común se pregunta que puede suceder cuando las partes se vuelvan a encontrar en Cuba, si se van a respetar los acuerdos iniciales o si las cosas se van a ir por otro camino.
Las exigencias hechas desde Oslo no son muy fáciles de cumplir y a pesar de que el Gobierno ha respetado cada una de las cosas que se han hablado y los delegados por parte de las FARC, parece que éstos hicieran cada día mas exigencias, lo que pondría en peligro que de un momento a otro tuvieran que pararse de la mesa de conversaciones y Dios no quiera esta fuera otra de las fallas en la búsqueda de la tan anhelada paz para los colombianos.
Hubo un momento muy desagradable cuando uno de los delegados de las FARC se paró de la mesa, retiró donde estaba su nombre y escribió allí el de Simón Trinidad, quien se encuentra detenido en los Estados Unidos y es uno de los delegados por parte del grupo subversivo, pero parece que los alzados en armas quisieran imponerlo físicamente, lo que no está en manos del Gobierno Colombiano y parece que ni del Gobierno Norteamericano, por estar procesado ante la justicia de ese país.
Mucho se ha dicho y se ha tratado de dejar en claro que Simón Trinidad puede estar de manera virtual en las conversaciones.
Hoy quedó un sabor agridulce y hubo un momento en que se escucharon dos discursos totalmente diferentes, mientras que el Gobierno dijo que cada parte tendría un vocero, la Guerrilla dejó que los presentes delegados hablaran sin interesar lo que había hablado el Gobierno en un comienzo.
Tanto intervención del vocero de las FARC como la rueda de prensa ofrecida por ellos mismos ocupó más espacio que la de los representantes del Gobierno.
No es bueno cuando dice el doctor De la Calle que el Gobierno no está secuestrado, porque considera que tiene las libertades para responder como legítimo que es, lo que quiere decir que se dio cuenta que las cosas que vienen son bastante difíciles y a pesar de hablar que hay optimismo, debe estar preparado para todo.
Colombia merece la paz, para que haya trabajo, para que se progrese económicamente y para que sea uno de los mejores países no solo de Suramérica sino del mundo.
Le deseamos lo mejor a este proceso de paz, pero como se dice que para que haya amor se necesitan dos, para que haya paz se necesita de la sinceridad y del buen comportamiento dejando las cartas sobre la mesa por parte de quienes intervienen en este delicado proceso.

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