27 de enero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Desde el Quindío

14 de octubre de 2012
14 de octubre de 2012

La gente de Armenia no tiene espacio público ni protección oficial para su movilidad porque no es sino que les de por autorizar las anacrónicas cabalgatas para que la ciudad colapse.

Este sábado cuando los yipaos estaban a la orden del día y los curiosos chorreaban babas por la estridente manifestación terrígena y ancestral era un imposible técnico atravesar esta ciudad sin vías.

Había una madre en ciernes con los dolores pre-parto en medio del trancón en la 21 esperando a que los jolgorios permitieran el nacimiento del bebé.

Y aquel individuo que por estar en alegatos protocolarios en el barrio Santafé recibió en dádiva una puñalada en el costado izquierdo de su esternón y se impedía el paso de  la jaula de la policía de sur a norte para llevarlo a que redondeara sus últimas instancias en el receptáculo sempiterno del Hospital de Zona.

Pero el cierre con broche de oro lo hizo el convaleciente y discapacitado, como el mismo asegura, Angelino Garzón, a quien le dio motu proprio, hacerse presente en el acto de celebración y acción de gracias por los 123 años de la Villa de Tigrero.

Fuentes oficiales aseguran que nadie lo invitó.

Angelino quien es un rezandero empedernido, baste recordar sus plegarias altisonantes al negrito de Buga como  llama a su protector, no podía perderse las jaculatorias de monseñor Alberto Giraldo Jaramillo, quien ha sido su aliado de casta ya que este exponente de la más cursi lamboneria católica, pasó de  ateo recalcitrante cuando era militantes mamertista en el partido comunista, para convertirse en oráculo de las  más influyentes sotanas colombianas.

Reptar de bando en bando buscando el árbol de mayor brazada ha sido la constante de Angelino, personaje que no tiene par  en materia de camaleonismo en busca de caudalosas pretensiones personalistas y eso que tenemos a Roy Barreras y a Armando Benedetti, lo cual ya es mucho decir.

Garzón no tiene más hígado y corazón que los  que acaricia con fruición en sus habituales bandejas de vísceras preparadas por doña Julia Cabal en Buga y que lo  han hecho merecedor a múltiples intervenciones de los galenos con las consabidas quejambres de doña Monserrat, su esposa, a la que por si fuera poco le extirparon un riñón. Todo lo que sea de las entrañas del cuerpo de los bípedos y cuadrúpedos están alrededor de la cotidianidad del plenipotenciario vicepresidente.

Venir a Armenia a la ceremonia de Ricardo Arias causó un remezón espectacular por la seguridad del ilustre comandante de la fritanga nacional.

Cuando los desocupados de El Planchón esperaban ansiosos la misa de diez para pedirle al todopoderoso por sus angustias, aunque todos sabemos que el de arriba no tiene oídos y es el sordo superior y  omnipotente, les fue impedido el acceso a la casa del señor porque adentro estaba los más linajudo de la clase política, social y empresarial de la comarca haciéndole venía al misericordioso Angelino.

Los pobres del sector del poder local no tienen cédula, para qué sino sirve sino para empeñar y no tienen qué, no pudieron ingresar al cenáculo reverencial de los franciscanos. No entendían por qué tenían que requisarlos si les han dicho que en la iglesia solo se va a orar y a pedir un pase para que cuando se parta para la otra vida  pueda gozarse de las infinitas piedades del sacratísimo.

Los que antes eran materia prima de la elocuencia del bugueño ilustre ahora no les dejaban pasar porque podían convertirse en acechanza. Cosas de dios.

Retenes para entrar a la iglesia, no parecía ser lo más prudente.

Pero lo cierto es que Angelino se tiró en la mañana de los armenios porque  no se podía ingresar libremente al templo de dios, lugar sagrado y democrático, por los requerimientos de las autoridades.

La situación puso molestos incluso a los más encumbrados exponentes de la fauna local y la multiplicidad de lagartos, que no iban ni al Te Deum, ni a escuchar a Luz Piedad Valencia ni a mirar por curiosidad la incapacidad evidente de Angelino, sino a postrase de hinojos ante el  ordenado Ricardo Arias, quien era el único en el sagrado recinto capaz de dar bienaventuranzas porque ni siquiera el eterno le puede hacer competencia por la oportunidad que tiene de otorgar estipendios y congracias a  los mortales que por un instante se sintieron inspirados por el amor infinito dios.

Vale recordar que Ricardo también a fuer de ser presidente del primer Fondo del país está  tocado por la magnánima bondad del creador.

Ojalá el próximo año cuando el Cordón de los Fundadores se lo pongan a otro ilustre hijo de la cuyabra los organizadores no inviten  a gentes que no tienen nada que  ver con nosotros, dejen entrar a todo el mundo, incluidos nuestros conciudadanos de la molicie como nosotros y permitan elevar preces al altísimo sin odiosos retenes. Que así sea. Amén. Ah, y que monseñor Giraldo quien a la postre seguirá encargado de la grey haga un aquelarre con los otros brujos para que no llueva.

Monseñor Giraldo, a propósito y para terminar, estará entre todos nosotros el próximo año  porque aun ni Luz Piedad ni Sandra Paola han podido convencer a Benedicto de que les nombre un recomendado para obispo porque las rencillas entre las dos han llegado incluso al Vaticano y no hay que olvidar que en la representación legal de dios sobre la tierra  todavía subsiste Darío Castrillón Hoyos, amigo de los estipendios y sanador de los dineros calientes de la mafia.

Buen padrino para escoger al padre Mejía, por ejemplo, que está desocupado de iglesia, porque de amores y trabajo social al día como debe ser.

Dicen que es un buen candidato pero no se han puesto de acuerdo la gobernadora y la alcaldesa.

La terna la completa el padre Osorio y el reverendo Ospina. Que entre el diablo y escoja.