25 de enero de 2021
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Billy Pontoni, «Memo» para muy pocos de sus amigos

16 de octubre de 2012
16 de octubre de 2012

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Pero aquella no fue la primera grabación del cantante. Poco antes tuvo una muestra discográfica de su talento que, con más entusiasmo que precisión, sus patrocinadores titularon: “Romántico, hippie y psicodélico”. Envueltos quizá en el oleaje del 68, atinaron acaso en un tercio, porque más que hippie y mayor diferencia aún que psicodélico, fue por romántico que Pontoni pasó a la historia.

Con CBS mantuvo un contrato de 14 años que son prácticamente los que enmarcan el furor de la balada, aquella que resultó del fructífero coctel en el que se mezclaron los restos de la primera ola del rock y el novedoso influjo del funk, el jazz y la llamada “música brillante”, entre otras tantas sonoridades. Para ello surgieron a la par notables arreglistas y productores discográficos como Raúl Rosero, Santander Díaz y el argentino Kike Fernández, con quienes trabajó Pontoni y logró sus mayores éxitos.

Llegar allí no fue fácil y con alegre nostalgia Pontoni recuerda cómo después de 10 horas de trabajo, lo recibía el amanecer mientras caminaba por los predios aún sin urbanizar, que conectaban su primer lugar como cantante, “El Caracol Rojo”, ubicado en la calle 138 de Bogotá, con el barrio de Usaquén, donde pasaba el bus hacia su casa. Con creciente reconocimiento, vinieron en su trasegar bares y restaurantes como “La Pampa”, donde conoció a Plinio Córdoba, Gentil Montaña y cantó salsa como parte de la orquesta “La Tropibomba”; y más tarde “El Miramar”, sitio de reunión para influyentes personas de la farándula, como Fernando González “Pacheco”, contacto fundamental en la proyección mediática del cantante.

Justamente allí, en “El Miramar”, fue donde se apuntaló el epíteto que inicialmente se reducía solo a Billy, como le bautizó Guillermo Hinestroza, en calidad de director del “Club del Clan”. Una noche en el mencionado lugar, Pacheco, confeso seguidor del Santafé, le aconsejó añadir un “apellido” a su nuevo nombre. Inspirado en René Pontoni, estrella del equipo de fútbol capitalino, ante una mesa de notables como Alí Umar, Otto Greiffenstein y Carlos Muñoz, sentenció para la tumba de Guillermo García Ocampo, la forma en la que, incluso su madre, le llama.

Guillermo García Ocampo, su historia en Grandes Músicos Colombianos. Domingos 10 am – 12 m. Repetición martes 10 pm – 12 am. Radio Nacional de Colombia, colombiología al aire.

JOSÉ PERILLA
Radio Nacional