21 de abril de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El buen sentido del humor

14 de julio de 2012

Viene a continuación el par de caricaturas que muestran, en una, a los políticos ibéricos antes de las  elecciones, saludando a sus votantes a mano abierta, y en la otra, después de las elecciones, haciéndoles la grosera pistola con el puño cerrado. Y el corrosivo interrogante: ¿”Cómo quieres que el Estado solucione tus problemas, si el problema es el Estado”?

Se meten los humoristas madrileños con doña Letizia Ortiz, la esposa del Príncipe Felipe, a la que le acomodan este pie de foto: “Me gasto tus impuestos en ropa y después decís que tengo estilo”.

Le tiran contabilidad a los 279 años que tendría que trabajar el español raso, el de a pie, para poder vivir como la gente que sale en la revista “Hola”, en la que comentan de manera sarcástica bajo la foto de un chico jugando a los carritos: “Hijo de alguien rico que hace algo que cualquier niño del común haría y le ponemos en portada”.

Muestran con su calva reluciente a PP Simpson,  el más cruel de los personajes de la famosa serie animada de televisión, formulando esta promesa: “Vamos a terminar con la corrupción en dos días… la vamos a  legalizar”.

En una viñeta vecina sale el padre de familia que  se queja de sus vicisitudes: “Después de haber visto la última factura de la energía eléctrica, me ha pasado el miedo por la oscuridad.  Ahora le tengo miedo a la luz”.

Aterriza luego en la página este consejo: “Démosle a los políticos el salario mínimo y  verás qué rápido cambian las cosas en el país”.

Y este chascarrillo: “El tabaco advierte que el gobierno es perjudicial para la salud”.

El turno es para la receta que le dispensa a los españoles el Partido Popular desde el Palacio de La Moncloa: 1) Reducción de  salarios a los funcionarios.  2) Jubilación a los 67 años.  3) Prohibición de descargas por internet.  4) Congelación de pensiones.  5) Aumento de impuestos, incluido el IVA.

En una caricatura recreada en una playa del Mediterráneo de Serrat se ve a un catalán varado que dice: “Por fin unos días de vacaciones para desestresarme de buscar trabajo”.

En otra, un matrimonio de ancianos dice: “Vamos a la cama que hay que descansar, para que mañana podamos trabajar… Es un consejo del ministerio de Trabajo”.

En caravana llegan las escalas salariales en tres países pertenecientes a la Comunidad Económica Europea: 1) El salario francés es de 1.365 Euros. (Son ricos). 2) El salario griego es de 739 Euros. (Son pobres). 3) El salario español es de 641 Euros. (Somos gilipollas).

Un ministro de Rajoy se enfrenta a un enjambre de reporteros, a la salida del Palacio de la Zarzuela, y les dice con acento doctoral: “Es cierto que ha aumentado el desempleo, pero es un fenómeno que solo afecta a ciertos ciudadanos que no tienen trabajo”. (Esta viñeta ya la habíamos visto publicada  por el quindiano Vladdo).

Pasea Caperucita Roja por el bosque encantado y al toparse con tres personajes inanimados les dice: “Sin corazón, sin cerebro, sin coraje, Chicos, ¡Cómo es que no se han metido en la política”?

La tanda concluye con esta sugerencia: “Si los políticos quieren dietas que vayan a una clínica de adelgazamiento”.

La apostilla: Parece que en España los únicos que no pasan trabajos son los futbolistas Lionel Messi, del Barcelona; Cristiano Ronaldo, del Madrid, y Falcao García, del Atlético; los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía y el resto de la parasitaria familia real, y los toreros punteros en las estadísticas de corridas lidiadas y orejas cortadas en los redondeles de la Península.