13 de abril de 2021
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CAUCA: ENTRECRUZAMIENTO DE CONFLICTOS

15 de julio de 2012

El Cauca, históricamente poblado indígenas -de diversos pueblos-, igualmente cuenta con importante población afrodescendiente y una significativa migración de campesinos. Ha sido una región con una alta concentración de la tierra en pocas manos. Por ello los conflictos agrarios -lucha por la tierra-, y por el territorio, han marcado buena parte de su historia. Hemos visto las luchas indígenas, que se remontan a las precursoras de Quintín Lame a comienzos del siglo XX, pasando por las que se originan a partir de los 70 con la creación del CRIC primero y luego otra serie de organizaciones indígenas. Pero también han estado presentes enfrentamientos entre campesinos e indígenas y entre indígenas y poblaciones afrodescendientes. El Cauca, además, es uno de los departamentos con altos niveles de pobreza y exclusión.

Igualmente el conflicto interno armado y sus actores han estado presentes en esta región. En Riochiquito se asentó uno de los grupos campesinos de autodefensa que posterior a la operación Marquetalia van a originar las Farc; también en el Cauca hubo una presencia significativa del M-19 y allí fue donde ensayó la conformación del llamado ‘Batallón América’ e intentó unas modalidades de guerra de posiciones, aprovechando la geografía de la región -hay presencia de altas montañas con nubosidad y es una región con pasos hacia varios departamentos-. Igualmente allí hizo presencia el Movimiento Armado Quintín Lame en los 70 y 80. También hicieron presencia, primero los ‘pájaros’ -grupos privados de actuar violento- al servicio de terratenientes y luego expresiones del paramilitarismo.

Ahora bien, las relaciones entre conflictos sociales y conflictos armados no han estado exentas de altas tensiones en la medida en que los actores sociales, especialmente las comunidades indígenas, han reivindicado su autonomía y la no injerencia de los actores armados en sus luchas.

Por ello las expresiones de conflictos que hemos presenciado las últimas semanas -especialmente en el Norte del Cauca- reflejan esa larga conflictividad. De una parte las Farc, que tienen allí no sólo al Comando Conjunto de Occidente al mando de Pablo Catatumbo, sino al Frente 6 y la Columna Jacobo Arenas, y la nueva estrategia de la Fuerza Pública de tratar de controlar la parte alta de la cordillera y ganarle control del territorio a esta organización guerrillera. Pero al tiempo, las organizaciones indígenas, fatigadas con estar en medio de la confrontación armada, reivindican el desalojo de los territorios indígenas de todos los actores armados -legales e ilegales-.

El Estado central no ha sabido leer esta compleja situación y supone que exclusivamente con invocar el principio de autoridad, tener presencia de Fuerza Pública y desconfiar de las organizaciones indígenas a las cuales ve como ‘aliadas’ de la guerrilla, va a ganar legitimidad y respeto de la población. Pero esto lo que refleja es falta de reconocimiento y respeto por las autoridades indígenas, con las cuales debería diseñar una estrategia concertada.

Alejo Vargas/El Colombiano