25 de enero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

¡Hay mucho de qué hablar!

13 de junio de 2012
13 de junio de 2012

El gobierno departamental ha gastado el tiempo en actos de soberbia, en el cultivo de odios, en persecuciones y en un que otro festín de camaradería politiquera con la zalamería de subalternos y súbditos como principal ingrediente.

Muchas tardes de mariachi y diversión, consejos rutinarios de seguridad, consejos de gobierno sin efectos, visitas a los municipios con la única y exclusiva misión de hacer gestión popular con fines electorales y en compañía del señor César Augusto Pareja más conocido como Toto, para que a nadie le quede duda sobre el poder detrás del trono.

Sin embargo, hay que decir que la gobernadora dio la primera muestra de sensatez la semana pasada como si al fin hubiera entendido que la democracia necesita ciudadanos activos pero responsables y mucho más cuando se ejercen funciones públicas de tanta responsabilidad como la suya.

La mandataria llamó a algunos miembros de la junta directiva de la Cámara de Comercio para felicitarles y reconocer la independencia con que sabe actuar el gremio de los comerciantes y empresarios del Quindío.

De ninguna manera la actitud de la gobernadora se puede ver como un acto de sumisión o cobardía, por el contrario, indica que si ella quiere, el gobierno departamental puede agregarle a su administración una buena dosis de civismo y esa sería una manera mucho más responsable de actuar. La actitud de la gobernadora esta vez, se constituye en la apertura de otro camino porque el civismo va más allá de un procedimiento para convivir mejor; el civismo tiene un contenido moral que la región necesita atraer hasta su recuperación total.

El Quindío tiene un acervo de valores sin los cuales nadie en el departamento puede gobernar bien. Asumir, pero además interiorizar valores democráticos o cívicos y reconocerlos como lo acaba de demostrar Sandra Paola Hurtado en el caso de la Cámara de Comercio de Armenia equivale a aceptar las conveniencias colectivas de una mejor ciudadanía. Es un buen comienzo porque esos son precisamente los valores que se requieren en una sociedad como la nuestra para la construcción de un interés común.

Otro punto a favor del gobierno departamental es su posición vertical frente al tema de la minería. Alguien le tenía que poner el cascabel al gato y en este caso la administración Hurtado Palacio lo empezó en otro indicador de que sí se puede hacer presencia con responsabilidad de gobierno y no con la ausencia del discurso ético de los últimos tiempos. Hay que tener bien claro que si hay insuficiencia de principios, también son insuficientes las normas y las leyes porque entonces cualquiera pasa por encima de las que existen.

El otro tema toca con Armenia. También se le acabó el primer semestre a la alcaldesa Luz Piedad Valencia sin que haya logrado ordenar la casa por dentro. La situación se puede ver como la ética de la responsabilidad y eso está bien, pero hay que acelerar la máquina del desarrollo para que las obras empiecen su curso, generen empleo, aporten su cuota a las obras de la prosperidad que hoy están en manos de los empresarios privados que las llevan adelante tal cual se comprometieron como en los casos de Unicentro Armenia, Calima, los Sanandresitos y Mokawa Plaza.

La alcaldesa sacó la ciudad de la olla a cuyo fondo la habían tirado otros intereses y ahora puede el municipio respirar más tranquilo en el tema administrativo de las regalías. Ha logrado vínculos importantes del gobierno nacional con el municipio, pero hay un ingrediente que le sigue faltando y que se necesita para que la gestión se vea más eficiente y mejor aliñada. Hay mucho de qué hablar, pero esperemos a ver si nos encontramos con razones mucho más positivas.  Crónica del Quindío.