13 de abril de 2021
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En Nicaragua consideran “Acto agresivo”, el caso de espionaje de colombiano

16 de junio de 2012
16 de junio de 2012

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció que ordenó una investigación. “Mandé a investigar bien de qué se trata. Tuve esa información esta mañana de un supuesto espía. Pero es un asunto de seguridad nacional que no comento con la prensa”, declaró ayer Santos quien visitó a la presidente costarricense Laura Chinchilla, informa ACAN-EFE.

El objetivo de Ríos Castaños fue la obtención de información restringida, reservada y clasificada por el Ejército de Nicaragua. Para ello, Ríos se hacía pasar como corresponsal de una revista española.

La revista identificada como FDS (Fuerzas de Defensa y Seguridad), aparentemente es de publicación exclusiva de información militar pública, pero lo que en realidad Ríos Castaños hacía era transmitir información sensible al Comando General de las Fuerzas Armadas de Colombia, donde el sospechoso era atendido por Andrés Juan Díaz Granados, conocido como capitán Fernando Tiques.

Juárez sostuvo que las evidencias que cuentan en este caso son “contundentes”. “Este es un acto agresivo que tenía como objeto información sensible de la estrategia militar y de la capacidad militar de nuestra fundamental institución de defensa de la soberanía. Este es un acto exclusivo de espionaje, no es un acto vinculado a un hecho criminal, eso lo debemos dejar claro”, sostuvo Juárez.

El comandante en jefe del Ejército, general Julio César Avilés, recordó el jueves que el incidente ocurre en momentos que se ventila el juicio en el tribunal internacional de La Haya, y sobre el cual Nicaragua y Colombia están a la espera de una sentencia.

“Aquí no se descarta ningún interés, ya que cuando existe una labor de inteligencia mediante actos agresivo tendientes a recolectar información sobre las capacidades de institución fundamentales como el Ejército de Nicaragua, obviamente los propósitos no pueden ser sanos”, afirmó el inspector general de la Fiscalía.

OFRECIÓ REMUNERACIÓN ECONÓMICA

Ríos habría reclutado primero al capitán Leónidas Rubén Castillo Ruiz, ubicado en la Fuerza Aérea. Posteriormente lo hizo con el teniente Amaru Vicente Granera, ubicado en el primer comando regional de Estelí, y en ambos casos ofreció remuneración económica.

El sospechoso contactó a Castillo a través de una persona vinculada con este y se aproximó a Granera a través de su pareja.

El fin, según Juárez, era construir redes y obtener información “lesionando de esa manera la integridad de la institución nicaragüense y el Estado de Nicaragua”.

Para la ilícita labor que Juárez calificó como “una situación sumamente grave”, empleando contactos personales y medios electrónicos utilizando hoteles y centros públicos en Managua y Estelí.

La información era suministrada presuntamente a los militares colombianos a través de envíos electrónicos y sistema de encriptación, sobre lo cual la Fiscalía cuenta con todos los detalles.

La paga la recibían a través de envíos por medio de Western Union, que representó más de 29 mil dólares en pago de 60 remesas, dijo Juárez.

Durante la audiencia preliminar, ante el juez Julio César Arias, el acusado expresó que el señor Gerardo Shadid Santamaría fue quien lo contactó con una persona que se quería comunicar con él y que aceptó el trabajo porque tiene 14 denuncias por estafa en Colombia por unos préstamos que no pudo pagar.

“Tuve algunos créditos y a raíz de un accidente de tránsito no pude pagarlo y me acusaron por estafa, tomando en cuenta esa situación se me dijo que hiciera ese trabajo, eso es lo que quiero aclarar”, dijo el colombiano.

(Con la colaboración de Martha Vásquez).