21 de enero de 2021
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Setecientos mil millones menos en los bolsillos de los caficultores

29 de mayo de 2012

Sin embargo, fueron pocas las previsiones tanto de los pequeños y medianos productores, como en el caso del departamento del Quindío, que una vez comenzó el libre mercado y la oferta se contaminaba con otras opciones de nuevos jugadores la mayoría se quedó viendo un chispero.

Cafetales agobiados por la roya, otros envejecidos  y una Federación que había dispuesto todo un operativo empresarial diversificando inversiones que se fueron perdiendo poco a poco como el Banco Cafetero, la Flota Mercante Grancolombiana y la aerolínea Aces, para nombrar  algunas,  se convirtieron en una de las pérdidas más sonadas de la economía colombiana y por ende el empobrecimiento de la familias dedicadas al sector.

Incluso, cuando determinaron un pequeño valor agregado al café colombiano con las tiendas Juan Valdés estas operaciones se convirtieron  definitivamente en  otro gran fiasco que no pudo competir ni con la marca ante las exigentes  multinacionales de la producción mejorada que tenían su posicionamiento.

Este intento  se ha convertido en otra fuente de descalabro de los dineros de los caficultores colombianos.

Todavía no se ha podido calcular la inconmensurable pérdida en las tiendas Juan Valdés.
Los salarios abrumadores de los ejecutivos, el derroche sin par en cuanta circunstancia se planteara fueron dejando a la caficultura en bancarrota.

Estamos frente a una de las más vergonzantes caídas en la producción cafetera en todos los tiempos apenas comparada con la que teníamos en la década de los setentas. Un precio fluctuante muchas veces hacia arriba  con revaluación del peso y sin café ninguna expectativa le genera al productor.

Las cerca de 500 mil familias caficultoras colombianas en los últimos seis meses han dejado de percibir cerca de setecientos mil millones de pesos según el cálculo del ministro de agricultura Juan Camilo Restrepo, uno de los más consagrados  estudiosos del tema.

Al estar resentido el ingreso cafetero tenemos menos participación en los mercados internacionales  y se afecta el producto interno bruto agropecuario.

Un documento del Banco dela República advierte que Colombina es el país menos exitoso con el libre mercado cafetero en todo el mundo.

Estamos llenos de regulaciones, según el estudio y agrega la existencia de un infortunado manejo de la política cafetera  por parte de las autoridades del ramo.

Siempre especulamos con la posibilidad de que estuviéramos cerca de 10 millones de sacos de producción al año y aunque las optimistas expectativas  para el 2013 de parte del gerente general de la Federación Luis Genaro Muñoz apenas nos sitúa en 8 millones, es poca y lamentable la situación.

Mientras no se renueven los cafetales envejecidos, porque estamos en una etapa de declive general, pese a que se cuenta con aparentes adelantos tecnológicos de parte de Cenicafé, la caficultura será un recuerdo de un pasado  que fue.

El emisor advierte en su estudio que se deben introducir novedosas tendencias en la producción, abrir nuevos mercados, buscar nichos especializados de consumidores y adelantar  el desarrollo de nuevas variedades.

La renovación debe empezar por la institucionalidad gremial que nunca se pudo adaptar el mercado libre.