6 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
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Ruedas de Prensa

27 de abril de 2012

gilberto montalvoSon artilugios que se inventan para buscar vitrina gratuita sin la más minima posibilidad de que se pueda escudriñar o profundizar sobre la verdad de un hecho.

Los protagonistas de los sectores público o privado saben que tienen a unos idiotas útiles que salen corriendo tras de sus convocatorias, a lo mejor porque se han impreparado en el sentido de que la mejor y más ridícula manera de ejercer la denominada comunicación social,  es a través de la facilidad que les permite grabadora en mano retransmitir lo que el personaje quiera que le oigan.

Los voceros de prensa tienen calibrados a los representantes de los medios y los engatusan porque saben que un desayuno o un almuerzo es un recurso idóneo para atraerlos.

Una vieja manía, lo afirmo por experiencia vivida, es que generalmente cuando se le antoja al ‘doctor’ que tiene algo “importante para decir” llaman con premura a la redacción y piden la presencia inmediata del periodista.

Las redacciones serias solo en casos excepcionales, que ameriten conocer un pronunciamiento previo discernimiento y evaluación del hecho en comento, destinan a un periodista para que se nutra de la información, pero a la vez se pueda generar una lucha por la verdad en medio de la, casi siempre, mediocridad de la asistencia.

Generalmente los ‘dueños’ de la información o la noticia vierten sus criterios a su antojo y cuando por cualquier circunstancia se requiere una contrapregunta, sin ninguna vergüenza se salen por la tangente y piden, como cualquier Uribe, “próxima pregunta”.

Definitivamente el ejercicio honrado del periodismo no puede supeditarse a ruedas de prensa amañadas y consecuentes sólo con la verdad de los convocantes.

En el departamento del Quindío es notorio que todo el que considere que su entidad o empresa es de suyo muy importante convoca ruedas de prensa para hacerse notar. Y le queda fácil por la falta de criterio de muchos directores de medios.

Son múltiples las del sector oficial donde son recurrentes los lugares comunes y la poca información.

Hacen de cualquier trivialidad un truculento hecho noticioso que no pasa de ser algo de trámite normal. Es decir estos coloquios hace tiempo perdieron su sentido.

Los medios dedican titulares sugestivos, muchas veces, para entregar informaciones, que solo ameritarían un pequeño lead en esas columnas de breves que son consustanciales a los periódicos serios.

El criterio para evaluar la importancia de una noticia está en la urgencia del cierre de emisión o edición y más  para  el consecuente relleno o el de “pásame algo que me falta un hueco”

Hoy recibí una pomposa tarjeta vía E-mail- de la empresa Edeq, un emporio ricachón de EPM, que sustrae voluminosos recursos de los quindianos-el año pasado 15 mil millones- que van a parara a las arcas antioqueñas, para que los acompañe a la inauguración de una caseta para recaudo de dineros de facturas en el barrio Las Américas.

No me crean tan pendejo que esto se pueda considerar una noticia o que amerite una Rueda de Prensa.

¡Vayan al carajo! A sabiendas de que no reinvierten en el sector social como lo debieran hacer y todas las ganancias se van para su matriz, pues contraten  grandes avisos en los periódicos locales y anuncien a través de los medios electrónicos la “enorme” noticia de que han instalado una caseta en un supermercado. Eso es publicidad más no información.

Falta de respeto.

Son miquingos para invertir en sus particulares publicidades y quieren que al gratin  los bobotes de los medios les repercutan semejante pendejada.

Es preciso afinar los criterios en las redacciones y no dejarse manipular más.