24 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Legalización, asunto de conciencia

22 de marzo de 2012

uriel ortizSe dice que es asunto de conciencia, puesto que, de allí, saldrán a relucir por parte de los asistentes, las conveniencias o inconveniencias de modificar la política antidrogas, que viene siendo liderada por los Estados Unidos desde hace más de treinta años, sin los resultados esperados. Cada Gobernante expondrá sus puntos de vista de acuerdo a como se haya comportado el mercado de la oferta y la demanda para su consumo interno y externo, teniendo en cuenta las tragedias sufridas por sus gobernados colocados a merced de  productores, comercializadores y consumidores.  
El Presidente de los Colombianos doctor Juan Manuel Santos, con toda la autoridad moral que tiene sobre el tema, muy seguramente que expondrá los miles de desastres, muertes y tragedias que ha vivido nuestro País, por sostener una guerra intestina que a decir verdad no es nuestra, sino de todo el mundo, con la diferencia, que llevamos más de cincuenta años padeciendo todo tipo de inequidades. Si bien en Colombia se produce, no es que sea el mayor consumidor, como equivocadamente pretenden demostrarlo algunas investigaciones.
Debemos entender que el problema de las drogas es universal, con mayor incidencia de comercialización y consumo en los mercados de Norteamérica, y Europa. Pero, lo más grave, es que el mayor público consumidor está en las juventudes, que por este flagelo se volvieron violentos, desertores de los establecimientos educativos y protagonistas de grandes masacres, tragedias y catástrofes.   
El fenómeno del narcotráfico en Colombia ha sido protagonista y cerebro financiero de tres monstruos, sanguinarios y terroríficos, cual más grave: corrupción, guerrilla y paramilitarismo:
1º- Corrupción, se pasea como Pedro por su casa por las entidades oficiales, haciendo alarde de poderío económico y comprando conciencias por doquier. Razón por cual la Administración Pública se encuentra al garete. En las entidades Públicas, nada se mueve sino es con coima del narcotráfico, aplicado muchas veces por la fuerza y la intimidación, para someter a funcionarios y jueces, bajo la amenaza del terrorismo, la extorsión y el chantaje.  
2º- Guerrilla, la parte ideológica de los grupos guerrilleros fue absorbida totalmente por el narcotráfico. Se convirtieron en cultivadores, procesadores y comercializadores, de marihuana, cocaína, heroína, y otras sustancias alucinógenas. Ha sido tanto el poder económico de la subversión en las últimas dos décadas, que a nuestras Fuerzas Militares y de Policía, les ha tocado enfrentarse a todo un emporio económico, muchas veces amangualado con algunos poderes industriales y comerciales del País. Puede decirse que los grupos guerrilleros son el brazo armado del narcotráfico, razón por la cual han protagonizado los más sangrientos episodios de masacres y desplazamiento. Son millones los huérfanos, viudas y discapacitados que hoy pululan por todo el País.   
3º- Paramilitarismo, gran parte de la clase política, se encuentra salpicada por grupos paramilitares, son varios los que se encuentran en prisión o en la antesala de ingresar a ella, puesto que no tuvieron escrúpulo de pertenecer, para lograr una elección popular: al Congreso, Gobernación, Diputación, o Alcaldía.
Como consecuencia, nuestro Estado de Derecho es un monstruo de tres cabezas, que por donde se le mire, tiene un cerebro que alimenta la violencia y las malas costumbres de sus habitantes, por culpa del narcotráfico que es muy difícil erradicar de raíz, puesto que, ya ha invadido toda las estructuras sociales, económicas, administrativas y jurídicas del aparato Político, Jurídico y Administrativo.
Siempre he creído que la única forma de acabar con el narcotráfico no solamente en Colombia, sino en el Mundo, es con programas de concientización y educación, pero, iniciando un proceso a muy temprana edad, desde los centros educativos y de formación académica.

[email protected]