27 de febrero de 2021
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Gas natural domiciliario en Colombia: especulación y subasta

28 de febrero de 2012

gas natuuralEstas políticas  han estimulado la presencia de poderosos grupos económicos y del  capital financiero internacional en la prestación del  servicio, al punto que una histórica multinacional norteamericana,  la  Chevron Petroleum Company,  produce cerca del 60% del gas que consume el país y tiene participación en   los   campos   de  producción Ballena y Chuchupa, ubicados en el departamento de la Guajira que son la fuente de suministro de gas natural más grande del país. En la cadena del gas natural en Colombia  convergen intereses de capital norteamericano y español, en asocio con capital nacional, donde cada vez es  vez más importante la presencia de Corficolombiana,  de propiedad del Grupo Sarmiento Angulo, que registra  acciones  en  Promigas[1], la  Empresa de Energía De Bogotá – EEB y Gas Natural S.A. ESP.

Paradójicamente mientras estas empresas registran millonarias utilidades los usuarios levantan su voz de protesta por el incremento desmesurado en los costos del combustible. A la par que  el gobierno colombiano anunciaba   el aumento de “la producción de gas natural en los próximos cuatro años, de 1.100 a 1.350 millones de pies cúbicos diarios (Mpcd), lo que representa un incremento de 250 millones por día”[2]  de los cuales 170 millones ingresaron  el año pasado, al mismo tiempo las empresas se preparaban para facturarle a los usuarios valores muy superiores a la inflación, que descuadran las cuentas de las empobrecidas familias del tercer país más desigual del mundo,  según estudio realizado por  el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), donde se  supera  con dificultad a Haití y Angola.   

La  tarifa cobrada a los usuarios es la suma de cinco componentes: Suministro, transporte,  distribución, comercialización y el denominado factor de corrección, que recoge al final del año, la diferencia entre el valor cobrado a los usuarios por los dos primeros componentes  y el valor  pagado a los proveedores por la empresa prestadora  por dichos conceptos. Este es  un negocio donde todos los agentes que participan  ganan, con excepción de los usuarios. Para el caso del eje cafetero Ecopetrol y Chevron en el suministro, Transportadora de Gas Internacional, TGI[3] en el transporte y EFIGAS en la distribución, comercialización y  aplicación del  factor de corrección.

Los costos de los distintos componentes que afectan la tarifa final son definidos de acuerdo a los criterios establecidos por   la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG.  Es así como en la definición del costo de suministro  se incluyen variables  como los precios internacionales de los combustibles. En esta lógica  la  formula definida a través de la Resolución CREG 119 de 2005, tomó como base  el “New York Harbor Residual Fuel Oil 1.0 % Sulfur LP”, publicado por el Departamento de Energía de Estados Unidos, como  índice de referencia  para calcular los máximos de los  precios del  gas natural producidos en los campos de la  Guajira y Opón. En esta misma resolución se estableció que  el precio de gas de Cusiana, sería  determinado libremente, es decir no habría  precio máximo, cuando la capacidad de producción de gas de este campo superara  los 180 Mpcd, situación que se dio en junio de 2006 lo que eliminó en este caso la intervención de los organismos gubernamentales en la definición de los precios.

La política de la CREG, organismo de la rama ejecutiva adscrita al Ministerio de Minas y Energía, es decir,  que depende directamente del gobierno nacional,  ha sido someter los costos de suministro y transporte  del gas natural,  a  variables externas como son el precio del dólar y el precio del petróleo, dejando al usuario  a merced de la especulación y dándole peso legal  a la práctica de  las empresas prestadoras del servicio, que a través del factor de corrección le trasladan a los usuarios los costos adicionales en los que  incurren  en sus contratos de suministro y transporte de gas,  costos que en el caso de EFIGAS, para  el año 2012,  crecieron 75% y 96% respectivamente.

Los aumentos exagerados que sin duda se seguirán  presentando, si varía  la tasa de cambio y los precios de los combustibles,  no son problemas de inaplicación de las leyes de la república y la regulación respectiva, por el contrario es la normativa la que permite este tipo de abusos y de exacciones contra los usuarios y sin duda alguna dificultan el acceso a millones de hogares, industrias y propietarios de vehículos que aún no poseen el servicio, teniendo en cuenta que la cobertura actual[5] es del 47% (unos cinco millones de hogares);  40% (3.200 firmas) y tan sólo 7% (unos 312.000 vehículos) respectivamente. Sin duda alguna  es necesario  someter a debate y examen  la regulación tarifaria definida por las respectivas comisiones y exigirle a  la Superintendencia de Servicios Públicos que juegue algún papel en favor de los ciudadanos. Por el momento nos toca a los usuarios y a sus organizaciones, con las escasas herramientas que tenemos,  propiciar lo escenarios para que se discuta una política pública donde los servicios se garanticen en una perspectiva de derechos y en un  ambiente  donde no prime el lucro y la máxima ganancia.

[1] PROMIGAS es propietaria del  48,9% de las acciones de  Gases del Caribe, quien a su vez es la propietaria de EFIGAS S.A E.S.P que se constituyó como resultado de la  fusión de las tres empresas del eje cafetero  (Gas Natural del Centro, Gas de Risaralda y Gases del Quindío), ubicándose como  la   quinta empresa de este sector en Colombia.