10 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Una señora semifinal francoportuguesa

17 de agosto de 2011
17 de agosto de 2011

23 de junio de 1984, semifinal de la Eurocopa 1984, estadio Vélodrome de Marsella
Francia organizaba el Campeonato Europeo aquel cálido mes de junio. Los Bleus jamás habían ganado campeonatos importantes. Era entonces o nunca. Irresistibles en la primera ronda, los galos se toparon con los lusos en el penúltimo asalto. Todo el mundo esperaba una victoria limpia y sin tropiezos por parte de los franceses, máxime cuando Jean-François Domergue abrió el marcador de un golpe franco en el minuto 25. A escasos minutos para el final, sin embargo, Jordao empató. El brillante barniz francés se agrietó. Y el propio Jordao, asistido por el quimérico regateador Fernando Chalana, dio la ventaja a los suyos en la prolongación.

El resto es una de las páginas más épicas del fútbol galo. Jean Tigana se apresuró a recoger el balón del fondo de las mallas. En medio de un ambiente sofocante y eléctrico, los Bleus apretaban pero los portugueses no cedían. Faltaban cinco minutos para el final. Michel Platini perdió la pelota en el área portuguesa, mas Domergue surgió de la nada y batió al meta portugués Bento. En el Velodrome se desató el delirio.

Pero eso no fue todo. Michel Hidalgo, seleccionador francés a la sazón, contó el insólito desenlace a falta de unos segundos para el pitido definitivo: "Logramos ganar por 3-2 a raíz de una jugada de Tigana, que se adueñó del balón, avanzó, penetró entre la defensa y pasó la pelota a Platini, que no se dio prisa en marcar. Esa imagen se me ha quedado grabada para siempre en la memoria…". Marsella se llenó de fiesta. Unos días después, Francia se adjudicó su primer título europeo al superar a España en la final.

25 de junio de 2000, semifinal de la Eurocopa 2000, estadio Balduino de Bruselas
Los franceses eran entonces los vigentes campeones del mundo. Zinedine Zidane estaba en la cima de su arte. Enfrente, los portugueses habían destapado su ambición en el decurso del campeonato gracias a otro genio del medio campo, Luis Figo. Francia era favorita, pero Nuno Gomes asestó la primera estocada en el minuto 19. Los Bleus se pusieron las pilas para igualar la contienda. Servido por Patrick Vieira, Thierry Henry empató con un disparo precioso a la media vuelta (51'). Pero esos serían todos los goles que se anotarían durante los primeros 90 minutos. Hizo falta recurrir a la prórroga. Era la época en la que regía la regla del gol de oro.

El tiempo suplementario fue puro drama. Los portugueses fallaron numerosas ocasiones de zanjar el asunto y la conclusión llegó en un golpe de suerte. Trezeguet recibió un pase en profundidad. Vitor Baia salió y le quitó el balón de los pies. Sylvain Wiltord aprovechó el rechace para rematar con fuerza. Abel Xabier puso la mano para evitar que el disparo entrara junto al primer palo y luego se tiró al césped en un intento por disimular su falta. El colegiado pitó la pena máxima y en el lanzamiento a Zidane no le tembló la pierna: "En el momento de tirar el penal, puse el balón en la marca y me dije que lo que tenía que hacer era chutar lo más fuerte posible, sencillamente. Y funcionó, por suerte para nosotros", explicó el número 10 francés en el epílogo. De esta manera, Francia se metió en la final, donde batiría a Italia en un encuentro aún más loco.

5 de julio de 2006, semifinal de la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, estadio Allianz Arena de Múnich
Entre un conjunto francés que había salvado de milagro la primera ronda pero que había derrotado con autoridad a España y Brasil en octavos y cuartos merced a la maestría de un Zidane pletórico, y un Portugal que había conseguido fusionar bastante bien los talentos de Luis Figo y Cristiano Ronaldo, el encuentro se presentaba bastante incierto. Comenzó tenso y con escasas ocasiones de gol, entre ellas algunas escaramuzas de Thierry Henry y Franck Ribery por un lado, y de Maniche y Cristiano Ronaldo por el otro.

Una vez más todo se decidiría por un penalty. A la media hora de juego, Henry recibió un pase en el área y fue derribado. La pena máxima era indiscutible. Vitor Baia ya no estaba ahí, pero Zidane sí, y tampoco tembló para batir a Ricardo. El 1-0 ya no se movería. "Nos hemos defendido como leones. Después de marcar el penal, hemos ido a por todos los balones", resumió Thierry Henry. La final que a continuación disputarían los franceses también entró en la historia, pero no de la mejor manera para los Bleus esta vez.

Un suplente para romper una muralla

© Getty Images

El choque Francia-Portugal es todo un clásico europeo. Sin embargo, estas dos selecciones nunca se han visto las caras en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA. No obstante, todo el mundo recuerda las tres semifinales que enfrentaron a las dos formaciones en categoría absoluta, todas ellas con triunfo para el combinado Tricolor: en la Eurocopa 1984 y 2000 y en la Copa Mundial de la FIFA 2006. En las categorías juveniles, lusitanos y galos han disputado dos finales del Campeonato Europeo: el sub-17 1996 recayó del lado de los ibéricos, el sub-18 1997 del de los jóvenes Bleus.
No hay duda de que su cita del jueves tiene un interés añadido. Hasta ahora, nadie ha sido capaz de perforar la muralla portuguesa en 525 minutos de juego en Colombia 2011, y los pupilos de Ilidio Vale se acercan peligrosamente al récord establecido por Brasil con 634 minutos con la portería a cero. En el bando contrario, Francia cuenta con un ariete surgido del banquillo, Alexandre Lacazette, que ya suma cuatro dianas.

El partido
Francia – Portugal, Medellín, jueves 17 de agosto, 17:00 (hora local)

El contexto
Para Francia, una plaza en semifinales es ya una hazaña histórica, pero nadie duda que los campeones de Europa no tienen ni la más mínima intención de conformarse con este premio de consolación. Tras un comienzo algo renqueante, los jóvenes Bleus han ido a más, y su prestación contra la potente Nigeria fue muy convincente. Francia quizás sea el equipo mejor organizado del certamen y además tiene un as en la manga en la persona de Alexandre Lacazette (4 goles), el delantero suplente que ha marcado la diferencia en cada encuentro. Por el contrario, Gilles Sunu se lesionó contra Nigeria a la media hora de juego, y su ausencia puede ser una fuente de inquietud para el cuerpo técnico francés.
A los lusos, por su parte, la victoria contra Argentina les ha proporcionado una considerable inyección de moral, aunque la prórroga y el calor de Cartagena habrán hecho mella en su condición física. Aun así, el verdadero problema de Portugal reside en su falta de iniciativa en ataque (tres dianas), que hasta la fecha se ha visto compensada por el buen hacer de su impecable defensa (cero goles en contra).  
Por otra parte, los integrantes de la joven Selecção das quinas tienen en mente un aniversario que les gustaría celebrar de la mejor manera posible: hace exactamente 20 años, la generación de Luis Figo, Rui Costa y Joao Pinto conquistó en Lisboa el último título mundial de la categoría para Portugal. Cabe destacar que Sana, el mediocampista del Servette, causará baja por sanción, por lo que Ilidio Vale no podrá contar con él.   

Números que hablan
3: son los goles que ha marcado Portugal desde el comienzo del certamen colombiano. Solo dos equipos han llegado a las semifinales de la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA con un registro tan bajo: Inglaterra en 1993 y Portugal en 1989. Precisamente en aquella ocasión los lusos se proclamaron campeones del mundo.

Las frases
"Ahora tenemos la certeza de disputar siete partidos. Nos hemos metido en la pugna por las medallas, y vamos a ir a por el título. Conocemos bien a los portugueses, les vimos jugar en el Europeo del año pasado, les seguimos la pista en el torneo de Toulon y hemos estado al tanto de su rendimiento aquí". Francis Smerecki, seleccionador de Francia.
"No hemos venido a este maravilloso país de vacaciones. Hemos venido a por el tercer título mundial de Portugal en la categoría, y tenemos los medios necesarios para conseguirlo. Hemos llegado hasta aquí como un equipo, y aún no lo hemos dado todo. De nada sirve no recibir goles si al final no levantamos la copa. No es mi intención subestimar a nuestros rivales, pero que se preparen para enfrentarse a nosotros". Mika, guardameta de Portugal.