11 de abril de 2021
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La roya golpea a los pequeños caficultores del Eje Cafetero

25 de agosto de 2011
25 de agosto de 2011

“Nos entregaron 13 frasquitos de plaguicidas y se fueron en el 20% de los palos sembrados”, explicó angustiado Laurentino Garzón, de la finca El Socorro en Caldas.

Por su parte, María Consuelo Cuervo, de la finca La Merced, de Pereira, indicó que “si quiera vienen ustedes por aquí para que se den cuenta de la real situación y de cómo estamos de jodidos con la roya”.

A su turno, una madre de tres hijos, oriunda de La Tebaida, pidió al Comité de Cafeteros del Quindío más ayudas, que al menos les permitan fumigar todos los árboles de café para poder subsistir.

La situación es tan crítica que en algunos pueblos de Risaralda, los pequeños caficultores han tenido que recurrir al “fiado” para acceder a los elementos básicos para sostener a sus familias, porque los daños ocasionados por el invierno y la consiguiente afectación por roya, ocasionaron grandes pérdidas económicas al sector.

De los tres departamentos, el Quindío es el que presenta la situación más crítica, ya que el porcentaje de roya es del 70% y los pequeños caficultores se encuentran en medio de la pobreza, endeudados y en el abandono gremial.

Un caso palpable de esta crisis que afecta a los caficultores es el de María Nelly Vasco, quien vive en su finca Las Camelias, ubicada en la vereda Palo Grande de Calarcá, Quindío, en donde las dos cuadras de tierra sembradas con café y limón ya no le permiten vivir con tranquilidad.