18 de abril de 2021
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«No todo lo que brilla es oro»

25 de julio de 2011
25 de julio de 2011

eduardo lozano

Por Eduardo Lozano M.

A un poco más de tres meses de celebrarse en este país la jornada electoral (30 de Octubre) que facilitará a los colombianos designar a través del voto, quienes serán sus alcaldes, gobernadores, diputados, ediles, etc, en los próximos 4 años, han comenzado a aparecer datos curiosos y han aflorado las rivalidades entre unos y otros en la lucha por obtener el poder.

Lo más sobresaliente por estos días de época preelectoral, es quizás el informe del Director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) Felipe Muñoz, quien aseguró que: “de los potenciales candidatos a cargos de elección popular, hay 414 que registran antecedentes de tipo penal”.

Aunque el 98 por ciento de los aspirantes investigados tienen una hoja de vida limpia en lo penal, se detectó que un grupo de 414 tienen antecedentes relacionados con lesiones personales dolosas, inasistencia alimentaria, porte ilegal de armas, falsedad, narcotráfico, homicidio, extorsión, secuestro y acceso carnal violento entre otros.

Aunque no se hicieron señalamientos con nombre propio, no se descartó en principio que algunos de estos aspirantes tengan alguna relación con subversivos, bandas criminales y organizaciones al margen de la ley.

Así las cosas, creo que es el momento para que los colombianos midamos muy bien a todos y cada uno de los candidatos, para después no tener que arrepentirnos por un voto equivocado.

“No todo lo que brilla es oro” dice el adagio popular. Por eso es tan importante estar muy bien asesorados y no tener que ver en un futuro a nuestros candidatos, por quienes votamos el 30 de Octubre, tras las rejas o afrontando posiciones de vergüenza por su administración a la que le mezclaron ingredientes ajenos al desempeño de sus funciones.

Si los amables lectores hacen un recorrido diario de las noticias, observarán cuantos funcionarios han sido destituidos de sus cargos por un desempeño mediocre o tramposo durante su gestión.

Basta con mirar los registros de las entidades carcelarias, para darnos cuenta del abismal número de congresistas, gobernadores, alcaldes y ex funcionarios del Estado que purgan penas por sus maniobras dolosas o vínculos con organizaciones criminales.

Por eso hoy es tan importante auscultar minuciosamente a cada uno de nuestros aspirantes favoritos para no caer en el error de votar equivocadamente y así le evitaremos a Colombia pasearse por el mundo con la pésima fama de tener una administración corrupta en sus municipios y cuerpos colegiados.

No podemos volver a los tiempos de la parapolítica o del conocido caso del Proceso 8.000 que tocó la campaña del ex presidente Ernesto Samper Pizano.

EL ALCALDE DE BOGOTÁ

Después de lo ocurrido con la administración de Samuel Moreno Rojas y el escándalo de las contrataciones que hoy lo tienen suspendido del segundo cargo más importante del país, se advierte en los electores capitalinos cierta apatía por los comicios que se aproximan.

Algunos no han decidido si acudir a las urnas o no, mientras otros son pesimistas porque saben de antemano que el despilfarro de dinero de la administración que está por terminar, tarde o temprano será cubierto con más impuestos para quienes vivimos en la capital colombiana. Como si nosotros tuviéramos alguna responsabilidad en los manejos distorsionados que se le dieron al erario público.

Aunque es prematuro citar los nombres de quienes tienen una mayor opción para ocupar ese cargo, existe de nuevo la tendencia al voto por un ex alcalde, aunque en las primeras encuestas de popularidad, no le va mal al ex candidato presidencial Gustavo Petro, quien desnudó el proceder del alcalde sancionado Samuel Moreno Rojas en materia de inversiones.

Faltando muy poco para el cierre de las inscripciones de los candidatos, los seguidores del ex presidente Alvaro Uribe Vélez abogan porque él sea el próximo Alcalde de Bogotá. Sinembargo no creo que vaya a sacrificar su inmunidad como ex presidente para jugársela en unas elecciones de este tipo. No hay que perder de vista que Uribe, así como tiene muchos amigos, tiene también grandes enemigos que podrían aprovechar la falta de inmunidad para cobrar las viejas deudas políticas que pueda tener.