11 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Talante liberal

18 de junio de 2011

Creo que el “talante liberal” no es sólo propio de liberales o conservadores con filiación partidista. Es posible encontrarlo a izquierda y derecha. Es una manera de ser y base de un estilo de actuación pública. Podría decir que es, incluso, un rasgo del carácter que se sirve más de la razón que de las pasiones.

Algunos de estos rasgos caracterizaron la vida pública de Augusto Ramírez Ocampo, hijo de un célebre miembro de Los Leopardos, grupo selecto de la derecha ilustrada de Colombia. Su visión de la política internacional- que conocía como pocos- tuvo siempre una estrecha relación con su visión de nuestro conflicto interno. En uno y otro escenario, había que pensar siempre soluciones negociadas. Fueron estos los rasgos personales y públicos que volvieron también admirable a otro ex canciller y defensor de los derechos humanos: Alfredo Vásquez Carrizosa (1909-2001).

Hace dos años tuvimos el placer de escuchar a Ramírez Ocampo en la lección inaugural del Diplomado Cartagena de Indias: conocimiento vital del Caribe, de la Escuela de Verano de la Universidad Tecnológica Bolívar. La versatilidad que demostró al hablar de la geopolítica del Gran Caribe no tuvo ningún tinte ideológico. Hizo una descripción pormenorizada de esta inmensa región continental e insular, inscribiéndola en los eventos de la Historia Universal de los últimos siglos.

Los colombianos hemos conocido el “talante liberal” de muchos personajes públicos de filiación conservadora. Parece ser una incongruencia. Pero, en el fondo, no hace más que confirmar algo esencial: un ser humano se define mejor en lo que hace que en lo que dice que piensa y no hace. Por poner apenas dos ejemplos, en este momento destacaría el talante liberal (que incluye un profundo sentido de la justicia) de dos hombres: Juan Camilo Restrepo y Juan Manuel Ospina, ambos de filiación conservadora.

Es paradójico que el esfuerzo por llevar a buen término una ley de tierras más justa tenga como cabezas a dos altos funcionarios “conservadores”. Resulta también paradójico que, en 8 años de gobierno “liberal”, se haya consolidado una contrarreforma agraria de sello narcoparamilitar y que los colombianos hayamos vivido en estos años uno de los peores momentos de polarización y embrujo autoritario.

También he conocido el talante autoritario e intransigente de muchos liberales, de socialistas que no sacaban la palabra democracia de sus bocas, y de comunistas que volvían “enemigo de clase” o “lacayo del imperialismo” a todo aquel que no militara en sus filas.

Hago estas reflexiones para recordar la figura de Ramírez Ocampo, el ex canciller, el negociador de paz y el defensor de los derechos humanos, pero temo que esta clase de reflexión no interese a quienes fundaron y siguen fundando empresas y microempresas electorales que envilecen nuestra vida política.El Universal.

*Escritor