22 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Entre más, que galicado, vida, alterno, holístico

2 de junio de 2011
2 de junio de 2011

No obstante, seguimos gastando pólvora en gallinazos y en salvas, machacando en hierro frío y lloviendo sobre mojado. Es lo que hago cuando hablo y hablo y hablo de la preposición ‘entre’, cuyo oficio en la oración es ése, no el de adverbio, oficio que la puso a desempeñar el editorialista en esta frase: “…pero entre más se demore, más necesidades seguirán sumándose a la lista” (LA PATRIA, V-14-11). ‘Entre más’ y ‘entre menos’ disuenan, señor. Su construcción castiza sólo se hace con los adverbios ‘mientras’ y ‘cuanto’, porque éstos sí pueden modificar los adverbios ‘más’ y ‘menos’. Las preposiciones introducen complementos, por ejemplo, “estar entre la espada y la pared”, “entre copa y copa se acaba mi vida”, “estar entre Escila y Caribdis”.  Es ésta una corruptela vieja, de la que ya se habían ocupado conocedores de merecido crédito, entre ellos, don Rufino J. Cuervo (Apuntaciones Críticas sobre el Lenguaje Bogotano, 450). Sin embargo, la “Nueva gramática de la lengua española” anota: “La variante D (445.11a), con la preposición ‘entre’ usada a modo de adverbio relativo, se emplea en la lengua estándar en México y parte de Centroamérica, pero se considera incorrecta en otras muchas áreas, en las que carece de prestigio” (45.11q). Y es “incorrecta” porque, como lo dije arriba, ‘entre’ es una preposición, no un adverbio. De todas maneras, las locuciones ‘entre más’ y ‘entre menos’ deben desterrarse del lenguaje culto. Sin más volteos. ***

Solecismo, viejo también, viejísimo y repetidísimo, es el ‘que galicado’ o ‘galicano’, acerca del cual he machacado con enojosa insistencia. Se comete esta corruptela cuando, en la oración, se contrapone el verbo ‘ser’ a la partícula ‘que’, por ejemplo, “es por eso que decimos”, en lugar de “es por eso por lo que decimos”, o, sin circunloquios innecesarios, “por eso decimos”. El corresponsal Jorge Giraldo Acevedo escribe: “De acuerdo con la situación del país es que se puede reafirmar…” (LA PATRIA, Correo Abierto, V-18-11). En esta oración debe sustituirse ‘es que’ por ‘es por lo que’, o, mejor, suprimir la expresión del todo, así: “De acuerdo con la situación del país, se puede reafirmar…”. ¡Mejor, mucho mejor! La “Nueva gramática de la lengua española” expone la posibilidad de alternar el ‘que’ con ‘cuando’ en “fue entonces que lo vi” – “fue entonces cuando lo vi”, inaceptable la primera en épocas mejores para nuestro hermoso idioma. Y añade: “Las construcciones de ‘que’ galicado son características del español americano, en el que se documentan en todos los registros” (40.5.4. Manual). No importa lo que digan la Academia y sus ‘documentos’, es éste otro vicio que debe ser eliminado del lenguaje culto. En la entrevista que Alexandra Serna le hizo a la señra Florence Thomas sobre su libro “Había que decirlo”, encontré esta frase:”Es el deseo que lo humaniza, esa proyección en el futuro”, en la que se nota que, cuando la pensó, la señora estaba haciéndolo en francés, su primer idioma, puesto que empleó la partícula ‘que’ en lugar de la locución pronominal ‘lo que’: “Es el deseo lo que lo humaniza”. Y ya que me metí con la señora Thomas, no quiero despedirme de ella sin antes hacerle dos preguntas. Ella afirma: “Desde el principio sí hay vida, pero es biológica, no humana. (…). ¿Cómo se humaniza una  vida que es biológica al principio? Con el deseo y el amor de esa madre que lo espera”. Las preguntas, ante tan ‘científica’ explicación, son: “Entonces, señora, si “esa madre que espera” nunca va a desear o a querer esa ‘vida’, ésta ¿nunca se humanizará?”; “y, así, ¿podrá ‘interrumpirse’ en cualquier momento a lo largo de su existencia?”.  Y yo pregunto: “¿Habrá acaso, Señor de las Alturas, un ser vivo (vida) que no sea biológico?”.***

‘Alterno-na’ es un adjetivo, que no debe emplearse como adverbio. Es éste otro de esos vicios que se van metiendo furtivamente en las salas de redacción de los periódicos, más acentuado con el adjetivo ‘previo-a’. De la siguiente guisa escribió un redactor de LA PATRIA: “Alterno a su trabajo, Paulina (Londoño Aponte) espera producir su primer disco” (Pie de foto, Variedades, V-18-11). En esta oración se impone el adverbio: “Alternativamente con su trabajo, Paulina…”, o: “Simultáneamente con su trabajo…”. El castellano tiene mil una formas de expresar castiza y apropiadamente las ideas que queremos ventilar. ***

Está de moda el adjetivo ‘holístico-a’. El abogado Roberto García Vásquez dice que el doctor Mario Calderón Rivera lo emplea frecuentemente. Es un neologismo, que aparece por primera vez en la edición de El Diccionario del 2001. Sucede lo mismo en inglés. ‘Holístico’ viene del adjetivo griego ‘holos’ (‘entero, total’), y se basa “en la idea de que uno tiene que atender completamente tanto el cuerpo como el alma, no solamente la parte que está enferma”. También “en que hay que pensar en la totalidad de algo, no sólo en alguno de sus aspectos”. Es la doctrina del ‘holismo’, dicen los que de ello saben.