28 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Quindío, nuevo departamento ganaderoQuindío, nuevo departamento ganadero

29 de mayo de 2011
29 de mayo de 2011

La monografía revela que el Quindío es hoy un departamento ganadero por la proliferación de pastos. Hay 52.408 hectáreas dedicadas a la ganadería, lo que representa el 27,17% del total de la tierra de esta unidad política administrativa, mucho más del doble del café. La tercera actividad más grande es la siembra de plátano y banano, que tiene 13.758 hectáreas en producción, que representan el 6.2% del total del suelo departamental. En el caso del plátano no se contabiliza esta actividad asociada con otros cultivos, como el café.

El cuarto cultivo en importancia en la región son los cítricos, especialmente naranja y mandarina, que ocupan un área de 3.746 hectáreas, lo que significa un 1,95% del espacio total del Quindío. Le sigue la yuca, en otrora famosa como la yuca chirosa Armenia, que domina 930 hectáreas con el 0.48%. Después viene el aguacate con 625 ha., y finalmente la piña con 667 ha.

Seguridad alimentaria
De acuerdo con este informe, el Quindío es un departamento débil en su seguridad agroalimentaria, pues los principales productos de la canasta familiar no aparecen. No hay una sola mata de arroz, ni de trigo, sólo tres hectáreas de papa, 79 de fríjol, 192 de soya y 372 de maíz. Con relación a verduras, el panorama es mucho más desalentador: 41 ha, de ahuyama, 29 de tomate, 3 de habichuela y dos de pimentón. En invernaderos hay 72 ha de tomate y 10 de flores.
Otras frutas crecen en diferentes regiones, como granadilla (160 ha), macadamia (115 ha), papaya (55 ha), lulo (53 ha), tomate de árbol (31ha) mora (31ha), guanábana (17 ha), mangostino (11ha), guayaba (5 ha), chirimoya (3 ha). También hay cultivos de caña panelera (172 ha) y de flores y follaje (20 ha). Otro renglón menos importante son los cultivos agroforestales, árboles sembrados, que ocupan 210 hectáreas y las llamadas áreas agrícolas heterogéneas, que son siembras simultáneas de varios productos (mosaico) y que suman 2.402 hectáreas.

Bosques y aguas
En síntesis, el Quindío tiene 193.060 hectáreas de tierra. El área en cultivos, incluyendo café, es de 46.577, que representa el 24,12% del territorial total del departamento. Los pastos, como queda dicho, suman 52.408 hectáreas dedicadas a la ganadería, lo que representa el 27,17%. En tanto, la región se mantiene como un gran bosque con 51.308 hectáreas de bosques, que incluye bosques densos, abiertos, de galería y ripario, cultivos forestales, así como zonas arenosas, afloramientos rocosos, tierras desnudas y territorio glacial. Se destacan las florestas de guadua que suman 6.620 hectáreas.
Con relación al agua y las zonas húmedas, el Quindío presenta un panorama restringido. Las áreas pantanosas, humedales, alcanzan 227 hectáreas y en turberas 80 ha que representan sólo el 0,16% del total del territorio. Las aguas superficiales están en 863Ha. de las cuales 820 ha están representadas en ríos y quebradas. Sólo 16 ha corresponden a lagos, lagunas y ciénagas naturales, 3 ha aparecen en canales y hay 14 ha en cuerpos artificiales: embalses y acuicultura.

Áreas urbanizadas
Los llamados territorios artificializados, que incluye las edificaciones de todo tipo: tejido urbano continuo, discontinuo, zonas industriales, comerciales, la red vial y ferroviaria, aeropuertos, obras hidráulicas, zonas de disposición de residuos, zonas verdes, áreas recreativas, deportivas y turísticas, suman 5336Ha. y representan el 2,76% del total del territorio. El tejido urbano continuo ocupa 2.313 ha, y el discontinuo, 146 ha. El territorio industrial y agroindustrial se establece en 248Ha, mientras que el comercial es de 161 ha. La red vial del departamento encarna 740 ha.

Origen de la información
El estudio lo contrató el Departamento de Planeación del Quindío, mientras ejerció el cargo el economista y ex senador Javier Ramírez Mejía. Iván Darío Gómez Guzmán, director General del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, institución que desarrollo el proyecto, consideró que para la ordenación y planificación de las actividades del departamento era necesario conocer con más detalle los recursos naturales disponibles en la región. Así, con el apoyo de la gobernación del departamento, la Corporación Autónoma Regional del Quindío, los municipios de Armenia, Calarcá, Quimbaya y Salento, las Empresas Públicas de Armenia, la Empresa de Energía del Quindío y el Comité Departamental de Cafeteros del Quindío, se firmó con el Igac el Convenio de Cooperación Interinstitucional, para elaborar en el departamento la cartografía de las coberturas y usos de la tierra a escala 1:10.000. El soporte fundamental de este trabajo fueron las fotografías aéreas digitales.

Con el presente estudio se da un paso adelante en el enriquecimiento de la metodología La investigación se realizó con la metodología Corine Land Cover (CLC), en sus versiones CLC90 y CLC2000, que tiene como objetivo proporcionar un inventario de las características de la superficie terrestre, para entender la dinámica del medio ambiente. A través de esta investigación se aporta información para la toma de decisiones en temas relacionados con el manejo y conservación de los recursos naturales, el ordenamiento del territorio, así como también para el estudio sectorial agrícola, pecuario, forestal, turístico, etc.

Dentro de los mecanismos que se utilizaron jugó un papel importante el uso de fotografías aéreas digitales tomadas por el Igac, utilizando la cámara Ultracam, a escala 1:10.000. La metodología para el mapeo tiene su base en la interpretación visual de imágenes de satélite con la ayuda de la computadora y, la escala básica de trabajo seleccionada fue de 1:100.000, con área mínima de mapeo de 25 hectáreas. Una particularidad importante de la metodología CLC es el uso de una leyenda jerárquica, basada en clases de cobertura y discriminadas principalmente por atributos físicos y fisionómico.

El caso de Armenia
Armenia es un municipio que cuenta con 12.129 hectáreas de tierra. El 19,17% del área, es decir, 2.325 está ocupado por zonas urbanizadas. Su tejido urbano continuo comprende 1.413 ha y el discontinuo, de 45 ha. El territorio en cultivos es de 6.051 ha, que significa el 49,8%, mientras que en pastos hay 2.133 ha, el 17,59%. En Armenia las zonas boscosas representan 1.140 ha, que porcentualmente simbolizan el 9,3% del total del territorio. De ellas, 844 son de guadua. En bosque denso el municipio sólo tiene 32 ha y 111 ha de tierras arboladas.

El cultivo más recurrente es el plátano, que ocupa 3.330 ha, que, distinto a los demás municipios del Quindío, supera los pastos, que alcanzan 2.130 ha. El café domina 1.950 ha y los cítricos, 268 ha. Les siguen la yuca con 180 ha y el aguacate con 163 ha. Como en la mayoría de municipios del departamento, en Armenia no hay cultivos que aseguren la agroalimentación. Sólo 13 hectáreas de tomate, 28 de maíz, 4 de fríjoles y casi nada de frutales, excepto 13 ha de papaya y 2 de piña.

Uso de la tierra
“‘Cualquier tipo de intervención humana, cíclica o permanente, sobre el complejo de recursos, naturales o artificiales, para satisfacer sus necesidades materiales, espirituales o ambas’. Se entiende que el uso de la tierra apunta a la producción de bienes y servicios para la población y que la dinámica de él, es un indicador de los cambios en la cobertura de la tierra”.

Dos definiciones de cobertura
El Igac (2007), lo define como “los diferentes rasgos que cubren latierra, tales como agua, bosques, otros tipos de vegetación, rocas desnudas o arenas,estructuras hechas por el hombre, entre otros”. Por su parte, Di Gregorio (2005),como “toda cobertura (bio) física observada sobre la superficie de la tierra. Estas definiciones incluyen objetos naturales, como también los hechos por el hombre y que pueden ser analizados por observación directa o, a través de imágenes producidas por sensores remotos, tales como fotografías aéreas, imágenes de satélite (activas o pasivas) o la combinación sistemática de ellas, previa una selección adecuada, según los alcances en la escala del trabajo.

Cartografía de cobertura
“La Cartografía de la cobertura y el uso de la tierra se ha convertido en una de las fuentes de información más solicitadas por la sociedad, administraciones nacionales e internacionales, corporaciones regionales, centros de investigación territorial, universidades, etc. Su valor aumenta no solo con su calidad sino también con su nivel de actualización, en razón a que inciden sustancialmente en la definición de las políticas medioambientales y en los procesos de planificación y ordenamiento del territorio”.