5 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Lucho Bermúdez, y la música que se hizo país

24 de mayo de 2011
24 de mayo de 2011

lucho bermudez

El famoso músico, director de banda, compositor y arreglista, convirtió a su pueblo natal en canción, tal y como García Márquez transformó el suyo en obra literaria.

Ambos hicieron de sus pueblos, con la transmutación del arte, símbolos de un país y de su gente. Esta imagen se ha exportado hoy al mundo. Sin embargo, el imaginario popular del país hace cien años, cuando Lucho nació, distaba mucho de ser el que hoy día se identifica con la música costeña.

Aunque se ha escrito sobre el maestro (ejemplos son los libros «Lucho Bermúdez, su vida y su obra», de Carlos Arango Z; «Lucho Bermúdez, maestro de maestros» de José Arteaga; y «Carmen Tierra Mía, Lucho Bermúdez», de José Portaccio Fontalvo) su legado musical ofrece todavía grandes posibilidades para la investigación.

Lucho Bermúdez era un músico insaciable. Muy joven, antes de convertirse en el gran difusor de la música de su región, a Lucho le gustaba la música andina del interior. Esto lo llevó en su carrera a componer pasillos y otros ritmos colombianos, además de los porros, gaitas y cumbias que lo hicieron famoso. También se sirvió de ritmos extranjeros como el bolero, e incluso inventó ritmos propios como la patacumbia —fusión del ritmo africano pata-pata y la cumbia— y el tumbasón, un ritmo derivado de la música antillana, que lanzó en 1960.

En Bogotá, antes de la llegada de Lucho Bermúdez, y en cuanto a música colombiana se refiere, eran los ritmos andinos los que gozaban de prestigio. La música de la Costa era en el mejor de los casos algo exótico, y en el peor, percibida como de mal gusto.

Sin embargo, el maestro llegó a ser un gran impulsor de los ritmos de su tierra en versión orquestal, llevándolos a los salones de baile del país y el extranjero. Hoy, su cumbia Colombia Tierra Querida es cantada con orgullo a lo largo y ancho del territorio nacional, lo cual demuestra el cambio en gustos musicales que se ha ejercido desde entonces.
lucho
Cuando Lucho Bermúdez nació, las regiones eran más aisladas que hoy en día. Si no era demasiado lo que se conocía en la costa sobre música del interior, en la capital del país, la música costeña era prácticamente inexistente.

Su carrera musical se desarrolló paralelamente a la de los medios tecnológicos de difusión. Así, la radio, junto a las numerosas grabaciones del maestro, fue un factor determinante para que su música se diera a conocer. Se presentó en hoteles y clubes nocturnos en diferentes ciudades dentro y fuera del país. Su trabajo, como el de muchas bandas latinoamericanas de la época, atravesó fronteras, por lo que en su trayectoria artística fue un gran viajero. Lucho fue un producto de su época, siendo uno de los pioneros de la música urbana en el país, con sus orquestaciones de ritmos autóctonos en formato Big Band.

Después de la radio vendría la televisión. El 13 de junio de 1954, luego del discurso inaugural de Rojas Pinilla, siguieron números musicales entre los que se encontraba Lucho Bermúdez y su orquesta en el especial «Estampas colombianas».

Otros tiempos fueron los de su juventud. Luego de ser miembro de banda militar en Santa Marta (a la que ingresó siendo adolescente) y llegar a director encargado, trabajó dos años en Chiriguaná, pueblo en el que no había ni una sola radio. Ahí tuvo a cargo una banda de 25 estudiantes. Fuera de la comida y el pago por los arreglos, no recibía sueldo. Sin embargo, ya para entonces componía, y la experiencia debió ser enriquecedora, pues de ahí pasó a la Banda Departamental de Bolívar en Cartagena.

Fue en esta ciudad donde cimentó su éxito, primero dirigiendo la Orquesta A Número Uno, pero especialmente con la Orquesta del Caribe, fundada por él. Viajó a Bogotá remontando el río Magdalena, y subiendo la cordillera oriental en ferrocarril, como se solía hacer en la época.

Al comienzo, no fue fácil imponer su música en la capital. Sin embargo, luego de regresar de un viaje a Buenos Aires, y antes de que el Bogotazo sacudiera políticamente al país, la música costeña de la Orquesta de Lucho Bermúdez cambió en el Hotel Granada —luego consumido por las llamas del 9 de abril— los gustos musicales de la gris Bogotá.