25 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Dramático balance del impacto de la ola invernal en el sector agropecuario

2 de mayo de 2011
2 de mayo de 2011

La ola invernal ha afectado a las zonas productoras del altiplano de Cundinamarca y Boyacá, la Costa Atlántica, los Santanderes, los Llanos Orientales y los departamentos del sur del país influenciados por el río Cauca. En las estaciones localizadas en el medio y bajo Magdalena los registros de lluvias subieron desde los niveles promedio, en Junio, hasta niveles máximos a partir de noviembre. En el alto Magdalena los niveles no aumentaron pronunciadamente, debido a la influencia que usualmente ejerce el régimen climático del piedemonte amazónico. En las estaciones climáticas de los departamentos del Huila, Cundinamarca, Antioquia, Santander y Bolívar los registros de lluvia aumentaron significativamente en Noviembre 2010.

De otro lado, el nuevo embate de la ola invernal que se ha agudizado y afecta nuestro país, presenta una continua siendo una amenaza para la economía agropecuaria nacional,  por sus múltiples afectaciones a la infraestructura, a las vías de comunicación y el detrimento de las  capacidades que nuestros agricultores habían recuperado en el corto lapso de merma de lluvias.

Aunque el efecto del incremento de las precipitaciones tuvo un menor impacto en los cultivos transitorios como las hortalizas y los tubérculos de clima frio, durante el fin de año, es probable que en este segundo trimestre se agudice y genere incrementos en los precios.

En cuanto a los cultivos permanentes como el plátano, la palma, el cacao, el café y la caña, si bien ha soportado en alguna medida los excesos de humedad han sufrido bajas ofertas de luminosidad, lo cual afectará su productividad en los meses siguientes.

Daños temporales Vs pérdidas estructurales

Existen dos diferencias marcadas entre las perdidas del primer embate de la ola invernal y el segundo impacto del fenómeno, el cual ya está iniciando. Las pérdidas de cultivos y de productividad, si bien afectaron intensamente algunas regiones, no afectaron el crecimiento del sector el cual cerró el 2010 con un incremento importante en PIB del cuarto trimestre (4%) y un cierre anual estable (0%).

El presente semestre posiblemente acarree con los efectos posteriores de la ola invernal, principalmente por el retraso de las siembras del primer semestre en algunas regiones del país. Esta época, es la que tradicionalmente se conoce como primera temporada seca y en la cual los agricultores siembran, lo cual debido a la alta pluviosidad no se ha consolidado, pues el estado de alerta se mantiene, dado el nivel de humedad en los suelos y los pronósticos en el nivel de precipitación;  Además se continúan incrementando las probabilidades de deslizamiento y derrumbe a medida que pasan los días.

En materia de daños a la infraestructura de los distritos de adecuación de tierras del país, se observa especial afectación de las vías de acceso y canales de riego y drenaje, trayendo como consecuencia la disminución de la producción agropecuaria en sus zonas de influencia.

La infraestructura que requiere mayor atención, Plan que ya adelanta el Incoder, es la que tiene que ver con el mejoramiento de las vías de los distritos de Manatí – Atlántico, Aracataca, Riofrio y Tucurinca en Magdalena y Zulia – Norte de Santander y la adquisición de equipos de bombeo móviles para el distrito Alto Chicamocha en Boyacá.

Adicionalmente se harán las obras de control de inundaciones, rehabilitación de carreteables, canales de riego y drenaje, rehabilitación de sistemas de bombeo, construcción de puentes y obras de protección en los distritos de RUT en el Valle del Cauca, Manatí, Repelón, Campo de la Cruz y Santa Lucía en Atlántico, Aracataca, Tucurinca y Riofrio en Magdalena, Alto Chicamocha en Boyacá, Lebrija en Santander, Zulia y Abrego en Norte de Santander, María La Baja en Bolívar, Mocarí y La Doctrina en Córdoba y Sibundoy en el Putumayo.

Finalmente el deterioro en las vías tiene en jaque el mercadeo de los productos agrícolas y sus derivados. La afectación víal de la primera temporada invernal había representado dificultades sectoriales para cerca de 1,2 millones de hectáreas productivas entre agrícolas y pecuarias, resultando en una pérdida económica para el productor y eldesabastecimiento znonificado de los alimentos

Según reportes de los sectores de caña, palma, arroz, cacao y tabaco se identificaron 98 vías importantes para el transporte de alimentos,  afectadas directamente por la ola invernal, en la primera fase. De estas se estiman que el 42% se encuentran en muy mal estado, el 41% se encuentran en mal estado y 17% se encuentran en estado regular. Donde sobresalen las carreteras de los departamentos de Valle del Cauca, Eje Cafetero, Huila, Santander y Magdalena.

La segunda temporada del fenómeno que intensificó las lluvias desde la primera semana de abril a hoy, ha impactado vías y zonas agropecuarias del altiplano cundi-boyacense, Antioquia y el sur del país.

 

Finalmente, las afectaciones a la vivienda rural se estiman en poco más de 140 mil unidades habitacionales, de las cuales 5 mil fueron  completamente destruidas y las 135 mil restantes afectadas parcialmente.

Sobre este tema se ha puesto en marcha  el programa de subsidios para VIS rural en 2011 que cuenta con un presupuesto de 220 mil millones de pesos  de los cuales, 75 por ciento estarán destinados exclusivamente a reconstrucción y de reparación de viviendas rurales ubicadas en las zonas golpeadas por la ola invernal.

Concluyó recordando que el resto de las ayudas para agricultores y ganaderos que desde hace varias semanas tiene diseñadas y financiadas el gobierno nacional, están disponibles para quienes, dotados de la certificación del CLOPAD que los acredita como damnificados, deseen utilizarse, ya existen 400 mil millones de pesos apropiados para tal efecto.

Indicó que de acuerdo al Fondo de Calamidades y el Ministerio de Hacienda, si la demanda de subsidios  por los afectados del agro por la ola invernal es mayor, se adicionarán nuevos recursos a lo largo del año.

Hizo finalmente un nuevo llamado a la banca privada para que, en colaboración del Banco Agrario que está actuando muy activamente, ayude a movilizar los recursos  dispuestos para apoyar a los agricultores y ganaderos  del país tan duramente golpeados por la ola invernal.

También hizo un llamado a las empresas pasteurizadoras e industrializadas de la leche para que, ante la tragedia  que enfrentan cerca de 350 mil familias que viven de pequeñas explotaciones de leche, reciban una mayor solidaridad y responsabilidad social para quienes los proveen.