26 de febrero de 2021
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Tras reunión, todo indica que el Quindío tendrá un respiro

15 de abril de 2011
15 de abril de 2011

Consternados por la actual situación que vive la institución, los futbolistas ‘cedieron terreno’ ante las cabezas de la empresa deportiva, que han manifestado que la falta de dinero es la causante del atraso en los dos meses de sueldos y parafiscales.

La medida de hecho de los jugadores no condujo a lo que ellos esperaban, pues la respuesta de Hernando Ángel, presidente del equipo, fue enviar al partido del domingo pasado en Bogotá frente a Los Millonarios a un elenco sub 17.
Los cafeteros, a quienes el jueves antepasado se les rebosó la copa por falta de plata, creían que el empresario accedería con rapidez a sus pretensiones, pero tuvieron que ver como sus lugares en la cancha fueron ocupados por once jovencitos que tuvieron que sacar el balón de la red en cinco oportunidades.

Ante tal evento —el cual atentó contra el espectáculo futbolero del país y contra los interés del cuadro con sede en Armenia— la atención nacional se centró sobre del campeón del 56, pues se convirtió en la punta de un iceberg de gigantes proporciones en el balompié nacional.

Ángel, con intereses en el Centauros de la Primera B y el club aficionado Boca Juniors de Cali, tomó de lo que tenía y con su ‘prekínder’ conmovió a algunos y enardeció a otros seguidores del fútbol colombiano, que casi lloran al ver la paliza que les daban a estas jóvenes promesas.

Este ‘maltrato infantil’ amenaza con repetirse este fin de semana —el Cartagena llega enchufado— y por tal motivo los deportistas profesionales optaron por ver si era posible llegar a un acuerdo.

En eso estaban ayer, según informaron voceros del Deportes Quindío, pues al parecer los futbolistas analizaron con cabeza fría las circunstancias y mostrando algo de amor por una institución a la que —en el mayor número de casos— están unidos tan sólo por un contrato estaban dispuestos a negociar el pago del dinero que ya se ganaron.
El abogado César Pinzón, que durante más de una década fue presidente del equipo, llegó como la figura visible de la dirigencia y haciendo frente a la crisis les habló a los deportistas sobre las alternativas que aparecen para hacer las respectivas consignaciones.

Al cuyabro le tocó lidiar con la ansiedad de los dueños de las camisetas numeradas y convencerlos de que lo que viven no es por mala fe de Ángel Montaño, sino por pura y física pobreza.

Al equipo o a Ángel aún le deben dineros por la venta de jugadores y eso según lo dijo Pinzón se les sale de las manos, pues ningún organismo se pronuncia para que dichas obligaciones se cumplan.

De llegarse a la igualdad de criterios el paso a seguir es informarle a Coldeportes sobre el día que se realizarán los pagos y esperar respuesta de este sobre el levantamiento de la sanción.

Por el momento —hasta el cierre de la edición— el Deportes Quindío no contaba con reconocimiento deportivo, pues el mismo le fue retirado por un mes debido a su actual problemática.
La deuda del equipo con su grupo de trabajo es de 350 millones de pesos, los cuales deberán ser entregados a sus propietarios a más tardar el lunes.

De no solucionarse la dificultad en el mes del castigo el cuadro perdería definitivamente su reconocimiento deportivo y sería expulsado del campeonato.

En el encuentro de ayer como representante de la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales, Asocolfutpro, estuvo Gustavo Quijano, coordinador de gestión gremial. Entretanto, la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano, Dimayor, presidida por Ramón Jesurúm, manifestó su apoyo al Quindío y calificó de represión lo hecho por Coldeportes, en cabeza de Jairo Clopatofsky.