8 de marzo de 2021
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Otra faceta de Macondo

16 de abril de 2011

Uno es el paro de pimpineros en la frontera con Venezuela, protestando por la importación de gasolina a bajo precio que se va a volver legal con los convenios que se cerraron en la última visita del presidente Santos.

Teniendo en cuenta que se trata de una actividad ilegal -¿delincuencial?- las manifestaciones no solo son contra una medida favorable económicamente y que ordena en algo un funcionamiento irregular en esa zona del país, sino es realizado por quienes al adelantarlo hasta cierto punto declaran su condición de violadores de la ley y reivindican su derecho a hacerlo.

Esto se complementa con que, dado que dentro del gran desempleo y la gran informalidad que azota la región fronteriza –y más ahora con la crisis del comercio binacional- son muy numerosas las familias que subsisten de esta forma (centenares y puede que miles), es un problema que por anormal que parezca debe ser atendido.

Otra curiosidad es la decisión de las autoridades de Barranquilla de que no se permitirá el ingreso al estadio Romelio Martínez a quienes no presenten la cédula de ciudadanía.

No se entiende ni se sabe cuál es el propósito de ello, y solo tendría sentido si fuera parte de algún programa determinado y con un objetivo concreto. Esto podría ser así –por ejemplo, impedir que individuos con órdenes de captura gocen de ese entretenimiento-, pero por la naturaleza de la medida, no promete tener ningún efecto (no parece ser para algo como llevar algún registro, ni para crear ninguna categoría como podría ser la lista de asistentes o de seguidores de determinado club); nadie que tenga razones para no mostrar su identidad asistirá a los partidos, y nada se logra con saber que quienes entran tiene su respectiva documentación. Hasta donde se puede ver, esa medida ni aporta ni quita nada, solo estorba a la ciudadanía.

Es obvio por lo demás que si fuese para identificar a alguien que acaba siendo retenido –por ejemplo por causar disturbios- no puede ser ello un requisito indispensable. Esto se convierte en noticia más por lo insólito que por el interés que puede tener para la opinión pública. Aplica el símil de que es noticia que la persona muerda a un perro.

También llama la atención el que hace unos días fue retirado de su cargo en forma sorpresiva y sin explicación alguna el procurador delegado para la Moralidad Pública, Fabio Yesid Castellanos. Lo neo macondiano es que en un momento en que no pareciera haber en los medios de comunicación nada interesante fuera de los escándalos de corrupción, pase desapercibido semejante hecho y solo haya aparecido como comentario o mención al respecto la nota donde dice Cecilia Orozco, “Al parecer Ordóñez tuvo evidencias de que se estaba desapareciendo el queso que dejó al alcance de este ratón”. ¿Sorpresa? Ninguna. La noticia no es su destitución fulminante.El Heraldo.