5 de marzo de 2021
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Argentina llora la muerte del escritor Ernesto Sábato

30 de abril de 2011
30 de abril de 2011

"Se ha ido un faro de la ética", resumió el ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi, quien consideró que éste es un buen momento para reivindicar la obra del autor del "El Túnel" y "Sobre Héroes y Tumbas", entre otras.

Sábato es "esa clase de personajes que valen la pena mirar, aprender y encontrar refugio, aunque discrepes en algunas cosas", destacó en declaraciones a la prensa.

El reconocido escritor murió en la madrugada de hoy en su casa de Santos Lugares, a las afueras de Buenos Aires, donde permanecía recluido desde hacía años a raíz de sus problemas de salud.

Elvira González Fraga, la mujer que le acompañaba desde que Sábato enviudó, en 1998, dijo que en los últimos días una fuerte bronquitis terminó de complicar su delicado estado de salud.

Debido a su ceguera, el autor se había visto obligado en los últimos años a abandonar la lectura y la escritura, y a llenar su tiempo con la pintura y otras aficiones que practicaba en su vivienda.

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980, consideró que el escritor "tuvo una vida muy fructífera y muy participativa en los problemas sociales y humanitarios".

"Aportó mucho al país y a la humanidad con su responsabilidad social, cultural y política", señaló al aludir a su rol de presidente en 1984 de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep).

Este grupo redactó el informe "Nunca más", una obra clave que relató los horrores de la última dictadura militar argentina (1976-1983).

La dirigente política y escritora Graciela Fernández Meijide, quien integró la Conadep, destacó "el coraje y la ética" del galardonado con el Premio Cervantes en 1984.

"Ernesto era muy detallista. Quería que las cosas se hicieran muy bien y tenía mucha conciencia de la responsabilidad. Se enojaba con mucha facilidad", recordó.

El ensayista Abel Posse, con quien el fallecido escritor fundó la revista Crisis, subrayó la condición de "pensador que quiso dar solución a los problemas más complejos del mundo" de Ernesto Sábato, lo mismo que su "pasión por el tango y lo porteño".

"Intentó ser un escritor total. Tuvo el deseo de crear una gran novela argentina, como lo fue 'Sobre Héroes y Tumbas'. Animó la vida literaria y tuvo una apertura muy libre a los dos pensamientos de la época, el liberalismo y el marxismo", consideró.

Desde España, su amigo y colega Mario Muchnik recordó que conoció a Sábato a los 14 años y admitió que con el tiempo le llamó la atención que "la mayoría lo elogiaba en abstracto, sin saber por qué".

"Él fue mi universidad -continuó-. Me enseñó el escepticismo. No creía en nada. Me acuerdo que en una ocasión llegó una persona a una reunión en la que estábamos y comentó que estaba lloviendo, a lo que Sábato preguntó: ¿cómo lo sabe usted?".

Los organizadores de la Feria del Libro de Buenos Aires, que comenzó la semana pasada, tenían previsto realizar mañana, domingo, un homenaje a Ernesto Sábato, quien el próximo 24 de junio cumpliría 100 años.

Hace unos días, su hijo, el director de cine Mario Sábato, anunció a Efe que proyecta abrir un museo en la casa de Santos Lugares para cumplir un sueño de su padre.

La residencia "va a ser restaurada íntegramente para que puedan exhibirse los objetos de mi padre", aseguró Mario, quien el año pasado estrenó una película sobre la vida de quien en 2007 fuera propuesto como candidato al Nobel de Literatura.

Sábato será velado hoy en el club Defensores de Santos Lugares, como era su deseo.

Ernesto Sábato nació en la localidad bonaerense de Rojas el 24 de junio de 1911 y siempre ha reconocido que "el arte" le salvó del suicidio.

La fama internacional le llegó en 1961 con la novela "Sobre héroes y tumbas", y su consagración en 1974 con "Abaddón el exterminador", que fue premiada en Francia.

Esas dos obras completaron una trilogía junto a su primera novela "El túnel" (1948), que, desvalorizada en su día en Argentina, "maravilló" al novelista francés Albert Camus.

Entre los numerosos premios que recibió también figuran el Menéndez Pelayo (1997) y el Gabriela Mistral (1983), otorgado por la Organización de Estados Americanos (OEA).

Pero uno de los reconocimientos más emotivos de su vida le llegó en 2004, cuando fue homenajeado con reiteradas ovaciones durante el III Congreso de la Lengua que fue organizado en la ciudad argentina de Rosario.

Superviviente de los grandes escritores argentinos

Sábato, quien fue el último superviviente de los escritores con mayúscula de la literatura argentina, estaba ya prácticamente ciego, lo que lo mantenía retirado en su residencia de Santos Lugares.

Debido a su ceguera, el autor se había visto obligado en los últimos años a abandonar la lectura y la escritura, y a llenar su tiempo con la pintura y otras aficiones que practicaba en su vivienda.

En los últimos días una bronquitis había complicado su salud, destacó en declaraciones radiales su compañera Elvira González Fraga.

Nacido en la localidad bonaerense de Rojas el 24 de junio de 1911, abandonó su carrera científica en los años 40 para volcarse en la literatura con la publicación de la recopilación de ensayos "Uno y el Universo".

El reconocimiento internacional le llegó en 1961 con "Sobre héroes y tumbas" y la consagración en 1974 con "Abaddón el exterminador", que completan la trilogía iniciada con "El túnel" (1948), adaptada al cine en 2006.

Galardonado con el Premio Cervantes en 1984 y propuesto como candidato al Nobel de Literatura de 2007, Ernesto Sábato no sólo fue reconocido por su oficio de escritor, sino que además presidió en 1984 la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas (Conadep).

Este grupo redactó el informe "Nunca más", una obra clave que relata los horrores de la última dictadura militar argentina (1976-1983).

La última obra publicada de Sábato, que también recibió los premios Gabriela Mistral (1983) y Menéndez Pelayo (1997), fue "España en los diarios de mi vejez", fruto de sus viajes al país en 2002, mientras Argentina se sumergía en la más feroz crisis económica de su historia.

Según contó su hijo Mario Sábato, autor de un documental sobre la vida de su padre, el escritor ya no salía de casa, estaba al cuidado de enfermeras y apenas hablaba, aunque ocasionalmente rompía su silencio para mantener algún breve diálogo con la familia.

Biografía

Ernesto Sabato nació el 24 de junio de 1911 en la ciudad de Rojas, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Hijo de Francisco Sabato y Juana María Ferrari. Estudió en la Escuela primaria de Rojas y la secundaria en el Colegio Nacional de La Plata. En 1929 ingresó a la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas de la Universidad Nacional de La Plata, en esta fundó el Grupo Insurrexit en 1933, de tendencia comunista y en 1933 fue elegido Secretario General de la Federación Juvenil Comunista, en un curso sobre marxismo conoció a Matilde Kusminsky Richter, una estudiante de 17 años, la cual abandonó la casa de sus padres para vivir con él, y la que se convertiría en su esposa y su compañera hasta su muerte en 1989. En 1934 fue enviado a las Escuelas Leninistas de Moscú, hizo escala en Bruselas como delegado del Partido Comunista de la Argentina al Congreso contra el Fascismo y la Guerra. Una vez allí, temiendo que de ir a Moscú no regresaría, abandonó el Congreso y huyó a París, donde escribió su primera novela llamada "La Fuente Muda". Regresó a Buenos Aires en 1936 y contrajo matrimonio por civil con Matilde. En 1938 obtuvo el Doctorado en Física en la Universidad Nacional de La Plata. Gracias a Bernardo Houssay, le fue concedida una beca anual para realizar trabajos de investigación sobre radiaciones atómicas en el Laboratorio Curie en París.El 25 de mayo de 1938 nació su primer hijo, Jorge Federico. En 1939 fue transferido al Massachusetts Institute of Technology (MIT), por lo que abandonó París antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Regresó a Argentina en 1940 donde trabajó como profesor en la Universidad de La Plata, en la cátedra de ingreso a Ingeniería y en un postgrado sobre Relatividad y Mecánica Cuántica. En 1943, tras una crisis existencial, decidió abandonar la ciencia para dedicarse de lleno a la literatura, y se einstaló en Pantanillo, en la provincia de Córdoba, para vivir en un rancho sin agua ni luz pero entregado a la escritura. En 1945 nació su segundo hijo, Mario. En 1941 apareció su primer trabajo literario, un artículo sobre "La invención de Morel" de Adolfo Bioy Casares, en la revista Teseo de La Plata. También publicó una colaboración en la revista Sur, por intervención de Pedro Henríquez Ureña. En 1945 publicó su primer libro, Uno y el universo, una serie de artículos filosóficos en los que criticaba la aparente neutralidad moral de la ciencia y alertaba sobre los procesos de deshumanización en las sociedades tecnológicas. En 1948 después de haber llevado los manuscritos de su novela a las editoriales de Buenos Aires y de ser rechazado por todas, publicó en la revista Sur El túnel, que finalmente fue un éxito y de la que se hizo una película en 1952. En 1955 fue nombrado interventor de la revista Mundo Argentino por el gobierno de facto impuesto por la Revolución Libertadora, puesto al que renunciaría al año siguiente por haber denunciado la aplicación de torturas a militantes obreros. Ese mismo año publicó "El otro rostro del peronismo: Carta abierta a Mario Amadeo", en donde, sin abdicar de sus antipatías hacia la figura del ex presidente Juan Domingo Perón, efectúa la defensa de Evita y sus seguidores; posición que le crearía numerosas críticas de los sectores intelectuales argentinos, que eran mayoritariamente opositores al régimen derrocado. En 1958, durante la presidencia de Arturo Frondizi, Sabato fue nombrado Director de Relaciones Culturales en el Ministerio de Relaciones Exteriores; puesto al que renunciaría al año siguiente por discrepancias con el gobierno. En 1961 publicó Sobre héroes y tumbas, que ha sido considerada como una de las mejores novelas argentinas del siglo XX. Su siguiente novela, "Abaddón el exterminador" se publicó en 1974 y ese mismo año recibió el Gran Premio de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE). Por solicitud del presidente Raúl Alfonsín, presidió entre los años de 1983 y 1984 la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas), cuya investigación, plasmada en el libro Nunca Más, abrió las puertas para el juicio a las juntas militares de la dictadura. Fue nombrado Doctor honoris causa por la Universidad de Murcia, España; por la Universidad de Rosario y la Universidad de San Luis de Argentina, y en 1995 por la Universidad de Turín, Italia
El 21 de diciembre de 1990, en su casa de Santos Lugares se casó por iglesia con Matilde Kusminsky Richter. En 1995 murió su hijo Jorge Federico en un accidente automovilístico y el 30 de septiembre de 1998 falleció su esposa, Matilde Kusminsky Richter. Ese mismo año publicó sus memorias bajo el título de "Antes del fin" y el 4 de junio de 2000 publica "La Resistencia" en la página de Internet del Diario Clarín. En la actualidad reside en Santos Lugares, Provincia de Buenos Aires, donde se dedica a la pintura.

Sabato ha tenido una larga vida paralela al desarrollo de un convulso siglo XX, su ideario político ha ido cambiando a lo largo de su existencia, pero siempre ha sido marcado por un profundo humanismo: “Aunque fui comunista activista, el anarquismo siempre me ha parecido una vía de conseguir justicia social con libertad plena. Y valoro el cristianismo del Evangelio. Este siglo es atroz y va a terminar atrozmente. Lo único que puede salvarlo es volver al pensamiento poético, a ese anarquismo social, y al arte.”

BIBLIOGRAFÍA

Novela:

El túnel, (1948)
Sobre héroes y tumbas, (1961)
Abaddón el exterminador, (1974)

Ensayo:

Uno y el universo, (1945)
Hombres y engranajes, (1951)
Heterodoxia, (1953)
El caso Sabato. Torturas y libertad de prensa. Carta abierta al general Aramburu, (1956)
El otro rostro del peronismo, (1956)
El escritor y sus fantasmas, (1963)
Tango, discusión y clave, (1963)
Romance de la muerte de Juan Lavalle. Cantar de Gesta, (1966)
Significado de Pedro Henríquez Ureña, (1967)
Aproximación a la literatura de nuestro tiempo: Robbe-Grillet, Borges, Sartre, (1968)
La cultura en la encrucijada nacional, (1973)
Diálogos con Jorge Luis Borges, (1976)
Apologías y rechazos, (1979)
Los libros y su misión en la liberación e integración de la América Latina, (1979)
Nunca más. Informe de la Comisión Nacional sobre la desaparición de personas, (1985)
Entre la letra y la sangre, (1988)
Antes del fin, (1999)
La Resistencia, (2000)
España en los diarios de mi vejez, (2004)

Premios

Gran Premio de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), 1974
Premio Medici, 1977
Premio Gabriela Mistral, 1984
Premio Miguel de Cervantes, 1984
Premio Jerusalén, 1989
Premio Internacional Menéndez Pelayo, 1997