14 de abril de 2021
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Tratarse de, los dos puntos, ‘voy o van’, por parte de

22 de marzo de 2011
22 de marzo de 2011

El editorialista de El Tiempo la garrapatea de la siguiente forma: “De eso se trata la gestión, sobre todo en un tema tan sensible como los recursos de la salud pública” (III-4-11). Como ‘se trata’ de una construcción impersonal, ésta no puede llevar sujeto. Hay otras formas de hacerlo sin aporrear la gramática, por ejemplo: “De eso trata la gestión…”; “en eso consiste la gestión…”; “la gestión es ésa…”; “tal es la gestión”.  Y es que, además, la frase ‘de eso se trata la gestión’ chilla en buen castellano. ¡Sí, señor! ***

El cibernauta Camilo Giraldo, después de leer el comienzo de una de mis columnas, se pregunta si, en ese caso, está bien utilizada la inicial mayúscula después de los dos puntos. El texto es éste: “Las letras no embotan la lanza” es un refrán que quiere decir lo siguiente: La profesión de las armas no excluye…”. Empleo ahí la mayúscula inicial después de los dos puntos, porque no hay una relación semántica entre los componentes de dicha oración. La siguiente es la norma de la Academia de la Lengua: “La palabra que aparece a continuación de los dos puntos deberá escribirse con inicial mayúscula o minúscula según los casos. Como regla general, se escribe minúscula tras los dos puntos que anuncian una enumeración  o que establecen relaciones semánticas de diverso tipo entre las unidades que separan (…). En cambio, se escribe mayúscula después de los dos puntos cuando este signo introduce una cita, así como en ciertos usos característicos de los textos epistolares” (Ortografía de la lengua castellana, 2010, 3.4.4). De la primera norma, propone este ejemplo: “El arbitraje fue injusto y se cometieron demasiados errores: al final se perdió el partido”; de la segunda, éste: “Entrecerró los ojos y pensó: ‘Tendría que haberme ido hace rato’ ” (Vargas Llosa, Elogio). Éstas son las reglas, digamos, primarias, de las cuales se deducen muchas más, que la misma fuente enumera y explica, y que nadie obedece, porque la anarquía que existe en el empleo de los signos de puntuación (muy especialmente de los ‘dos puntos’) es absoluta. De este fenómeno, El Tiempo nos da dos ejemplos claros, los siguientes: 1) “Según Bill Gates, pues, los problemas de la educación superior son tres. El primero, que es deficiente; el segundo, que falta humildad para reconocer que es deficiente; y el tercero, que nos hemos creído el cuento de que la educación tiene buen nivel”. 2) “Por ejemplo: el 57 % de los universitarios latinoamericanos…” (Editorial, III-8-11). En el primero, debió echar mano de los dos puntos después de “son tres” (se le abona que utilizó bien el punto y coma); y en el segundo, en lugar de los ‘dos puntos’, usar la ‘coma’ después de “por ejemplo”. ***

El mismo corresponsal pregunta si en mi frase “…no solo colombianos sino también de otros países” ‘solo’ debe llevar tilde. Yo siempre escribo el adverbio ‘sólo’ (solamente, únicamente), como el de esa oración, con tilde. Pero alguna persona caritativa en LA PATRIA se la está suprimiendo. La tendencia actual quiere su eliminación, tendencia que apoya la venerabilísima Academia de la Lengua, que pide que sólo se le ponga tilde cuando hay lugar a confusión, como en esta oración: “Ese día yo estuve solo en la finca”, en la que no se sabe si “estuve solo” (sin compañía, íngrimo) en ese lugar; o si, sencillamente, “no fui a ninguna otra parte”. Para evitar esta confusión, y por uniformidad, yo siempre le pondré la tilde al adverbio ‘sólo’ para diferenciarlo del adjetivo ‘solo’. Y, en honor a la verdad, la Academia, en su largueza, me da su venia para ello. ¡Mil gracias! ***

Otro cibernauta, Juanchis 323, me cuenta que no ha podido encontrar el ‘refrán’ “poner el bollobán”, usado por los ganaderos para disolver una sociedad” (II-22-11). Tuve que darle muchas vueltas a la palabreja esta, que no existe en ninguna parte, para llegar a la expresión adecuada, que no refrán, ‘voy o van’ (“proponer el voy o van”), empleada, ¡cómo no!, por los ganaderos en algunos de sus negocios, pero también por otros comerciantes para ponerle la puntada final a un acuerdo que parecía inalcanzable. Una vez propuesto el ‘voy o van’, alguien tiene que ceder: o usted o yo. ***

La inatajable y muy propagada plaga del ‘por parte de’ está acabando con la  estructura lógica de la oración. Una muestra: El abogado Augusto Morales V., columnista de nuestro diario, redactó de la siguiente manera: “Por estos días ha venido asignándose por parte de la Procuraduría General de la Nación una serie de severas sanciones disciplinarias…” (III-9-11). La forma llana, castiza, analizable  y en buen castellano es ésta: “Por estos días, la Procuraduría General de la Nación ha venido asignando una serie de severas sanciones disciplinarias…”. ¿No le parece, doctor?