20 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Acceso a la Información pública

13 de marzo de 2011

Al respecto presento una reflexión, y es sobre el costo económico directo que tiene para los ciudadanos el acceso a cierto tipo de información. El DANE, el IGAC, el IDEAM, el DNP, la DIAN y el Banco de la República, entre otras instituciones, han realizado un esfuerzo importante por poner a disposición del público de forma gratuita la información con la que cuentan. Pero aún falta un camino por recorrer.

Por ejemplo, los archivos planos de varias de las encuestas realizadas por el DANE, o las series históricas sobre las lluvias, con que cuenta el IDEAM, o los planos catastrales del IGAC, hoy son cobrados a quien desee tener acceso a ellos. Generar esta información tuvo un costo y contar con ella puede facilitar y mejorar la toma de decisiones tanto en aéreas de investigación como empresariales. Es decir, esas bases de datos son muy valiosas.

Las entidades públicas que las generan, son financiadas con recursos públicos, los cuales en últimas, salen de los impuestos de los ciudadanos. Si una organización o un ciudadano pagan por acceder a estas bases de datos, están financiado dos veces el mismo gasto: primero con sus impuestos y luego cuando solicitan a la entidad el acceso a las mismas.

Por esta razón en el proyecto de Ley  de acceso a la información pública que están preparando algunas de las instituciones arriba mencionadas, se podría incluir la prohibición de cobrar por el acceso a esta información. En esto es clara la necesidad de respetar la confidencialidad estadística, cuando aplique, así como el reconocimiento a la autoría de las fuentes.

No se trata sólo de transparencia y fortalecimiento de nuestra democracia, también de mejorar nuestra competitividad. Por ejemplo, la Comisión Nacional de Televisión, hace estudios periódicos sobre el tema y pone a disposición del público los cuadros de salida. Podría entregar a los canales privados, los regionales públicos y los comunitarios, los archivos planos de todos estos estudios, y así masificar su uso. De una medida como esta, quienes se beneficiarán en mayor medida son los pequeños empresarios y las organizaciones públicas, púes los grandes canales ya acceden a otro tipo de estudios. En el caso del sector agropecuario, permitir el libre uso de la información sobre clima, precios, y aéreas sería una gran contribución para los medianos y pequeños agricultores, para quienes las asimetrías de información son un gran obstáculo en el propósito de aumentar su productividad.

Las ventas de este tipo de información no generan grandes recursos, y sí implican un desgaste para las entidades mismas y los ciudadanos que buscan acceder a ellas. Considero que sin ser una gran revolución, esta medida sería una contribución a la transparencia, la competitividad y la consolidación de nuestra democracia.El Universal.