22 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Por qué le decimos NO al alza de matrículas en la Universidad de Caldas

1 de febrero de 2011
1 de febrero de 2011

Aunque el argumento de  la administración de la Universidad de Caldas, fue una supuesta  búsqueda de  “equidad” en el cobro de matrículas, desde la óptica de la representación estudiantil este nuevo acuerdo  resulta lesivo para el acceso de los sectores más pobres a la universidad. El nuevo acuerdo fija  unas matrículas (incluido servicios universitarios) que oscilan entre 135 mil pesos para quien tenga un Puntaje Base de Matrícula (PBM) igual a 11 y 3 millones 450 mil pesos para quienes tengan un PBM igual o superior a 73.

Los cambios que regula el nuevo acuerdo afectan especialmente a los estudiantes provenientes de  los  estratos 2 y 3 de la población. En detrimento de los ingresos de estas  familias, aspira la administración actual que los cobros  adicionales  mejoren  el rubro de recursos propios y,  así no lo  admita,  profundizar el proceso de privatización del alma mater. Que esto es así lo confirman las cifras entregadas por el Jefe de la Oficina de Planeación de la Universidad quien aseguró que los recursos adicionales se proyectan en 400 millones de pesos en el primer año, 987 millones en el segundo, 1481 millones en el tercero, 1962 millones en el cuarto y 2413 millones en el quinto año, para un total de 7 mil 243 millones de pesos en los próximos 5 años  que saldrán de los bolsillos de las familias de los futuros estudiantes de Manizales, Caldas y Colombia.

Actualmente  son exentos del pago de matrícula los estudiantes que tienen un Puntaje Básico de Matrícula (PBM),  inferior a 18, el nuevo acuerdo  reduce la exención en el pago a los que tengan un PBM inferior a 11. De esta manera se  reduce  el porcentaje de estudiantes  exentos del pago de matrícula. Hoy el 75% no paga, con esta nueva regulación quedará exonerado únicamente el  20% de los estudiantes. Dicho de otra manera hoy pagan el 25%, con la propuesta pagarían  el 80% de los estudiantes que ingresen a la universidad, la gran mayoría de estos pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3 de la población.

El acuerdo establece una nueva forma para liquidar la matrícula tomando  como referencia el valor de la pensión mensual del último año cursado en el colegio (multiplicado por un factor de 5.5), valor que se tendrá en cuenta siempre y cuando sea una suma mayor a la liquidación  por el actual sistema de PBM, que tiene en cuenta los ingresos (75%) y el estrato socioeconómico (25%). De esta forma se pretende gravar de manera onerosa a las familias cuyos hijos se graduaron en colegios privados.

El acuerdo eliminó también varios descuentos que están vigentes y a los cuales tienen derecho los actuales estudiantes de la universidad. Los  descuentos que se eliminaron son lo siguientes:   10% del valor de la matrícula por provenir de colegio público, 15% a los estudiantes provenientes de Chinchiná, Neira, Palestina, Villamaría y la zona rural de Manizales y 20% a los estudiantes provenientes del resto del departamento de Caldas y de los  municipios o zonas distintos a los mencionados anteriormente.  

Es inconcebible que mientras en  Inglaterra, Alemania y otros países europeos, como lo sostiene el rector de la Universidad Nacional,  el costo de la matrícula está en  alrededor de mil euros al año, “y eso en una sociedad con ingreso per cápita por lo menos 10 veces superior al colombiano”[1] en la Universidad de Caldas se establezcan matrículas anuales que  superan los   2700 euros.    Vaya paradoja,  aunque los ingresos sean 10 veces menores, las familias de los estudiantes de la Universidad de Caldas a los que les liquidan  la matrícula máxima, deben pagar 170% más que una familia  europea.  

Según cifras del Ministerio de Educación Nacional la deserción universitaria llega al 50%, es decir la mitad de los estudiantes que ingresan a la universidad no pueden terminar sus estudios y la mayoría de los casos por cuestiones económicas. Este nuevo acuerdo, así la administración de la Universidad de Caldas intente  presentarlo como algo  progresista,  agudiza y contribuirá a aumentar el fenómeno de la deserción estudiantil por razones económicas.

Debo denunciar que los anexos técnicos que hacen parte del acuerdo y que contienen elementos esenciales para definir la liquidación de la matrícula no hubo forma de debatirlos con la presencia de la representación estudiantil y profesoral, primero por el cambio abrupto[2] de la sesión del Consejo Superior del 24 de noviembre de 2010 y segundo porque la mayoría del Consejo Superior se negó a que se diera dicho debate en la sesión del 28 de enero de 2011 y al mejor estilo de un pupitrazo del Congreso se aprobó sin medir las consecuencias para los estratos más pobres de la población.

La Representación Estudiantil  al Consejo Superior, consciente de que esto es un retroceso en la concepción de universidad publica y financiada por el Estado que defendemos,   votó  de manera negativa el acuerdo y en nombre de la Organización Colombiana de Estudiantes, OCE, llama a los estudiantes y demás estamentos universitarios a promover el más amplio debate y movilización civilista para que se revisen los aspectos regresivos de este acuerdo que profundiza la concepción de educación como mercancía y de universidad como empresa.

Manizales, febrero 1 de 2011