6 de agosto de 2020
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Juan Rulfo: 25 años de ausencia

5 de febrero de 2011
5 de febrero de 2011

En efecto, el 7 de enero de 1986 murió en Ciudad de México, a la edad de 69 años, un escritor que con una novela, “Pedro Páramo”, alcanzó la inmortalidad. Todo porque supo contar, en un relato magistral, las vivencias de una comunidad campesina asediada por la muerte. Comala, el espacio geográfico de la novela, es un pueblo desolado, donde “los vivos están rodeadosde muertos”. Allí se siente el crujir del viento cuando baja de la Media Luna, la hacienda legendaria desde donde el protagonista de la historia ordena sus crímenes.  

Al conmemorarse los 25 años de la muerte de Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, nombre de pila de quien en el mundo de las letras es conocido simplemente como Juan Rulfo, los estudiosos de la narrativa latinoamericana vuelven su mirada hacia la obra de un escritor que, en concepto de Juan Gustavo Cobo Borda,manejó “una prosa seca pero poética”. Todo porque en estos libros se descubre no sólo un manejo afortunado de los planos narrativos, sino una estructura moderna. Unas veces en monólogos, otras en interiorizaciones sicológicas, Juan Rulfole da a sus personajes un hálito de esperanza en medio de tanta soledad. Juan Preciado viaja a Comala en busca de su padre. Pero cuando llega, doña Eduviges le dice que Pedro Páramo está muerto.Esa soledad se expresa en el caballo de Miguel Páramo que corre como buscando a su dueño. 

¿Qué puede uno escribir sobre un autor que, con dos obras, incrustó su nombre en el mármol de la gloria literaria? Simplemente, que supo crear una historia verosímil a partir de una anécdota, dándole connotación artística al relato. En “Pedro Páramo” se advierte, desde la primera línea, la tragedia que ronda a Comala. Esos muertos que hablan desde sus tumbas simbolizan el sufrimiento dela gente. Cuando el personaje narrador dice, en primera persona: “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”, lo que está transmitiéndole al lector es la sensación de abandono en que lo dejó el padre. Juan Preciado está cumpliendo la promesa que le hizo a su madre en el momento en que ella muere. “El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro”, le dice ella en su lecho de muerte.

Gabriel García Márquez cuenta que cuando Alvaro Mutis le regaló “Pedro Páramo” le dijo: "¡Lea esta vaina, carajo, para que aprenda!” Con el pequeño libro en sus manos, observando con curiosidad la carátula, hojeando con inquietud intelectual las 156 páginas, el escritor que en 1967 publicaría la segunda novela más importante de la literatura castellana se arrellanó en su silla para internarse en su lectura. “Nunca, desde la noche tremenda en que leí “La Metamorfosis”, de Franz Kafka,  había sufrido una conmoción semejante", fueron las palabras de García Márquez para expresar su admiración por esta novela. El autor de “Cien años de soledad” sintetiza así su impresión ante una obra que por su lenguaje catapultó a Juan Rulfo como uno de los escritores representativos del siglo XX. Un referente literario cada que se habla de literatura latinoamericana.

Hace 25 años el corazón de Juan Rulfo dejó de latir. Ese día se fue el hombre, el creador de ficciones, el artista de la palabra. Pero nos dejó como legadoel contenido estético de sus libros. El 19 de marzo de 1955 el Fondo de Cultura Económica publicó, en su Colección Letras Mexicanas, la novela “Pedro Páramo”. Fueron dos mil ejemplares que los lectores compraron con alborozo. Todo porque en sus páginas había realidad y fascinación, leyendas de muertos que regresan en busca de sus recuerdos, historias de un hombre que nunca pudo encontrar el amor. Pedro Páramo, el personaje principal, es un hombre sin escrúpulos que somete a los habitantes de Comala. Tanto que hasta el padre Rentería, párroco del pueblo, se presta para legitimar sus abusos. Como el que comete contra Susana San Juan al separarla de su padre.

Algunos analistas sostienen que los cuentos que Juan Rulfo recogió en “El llano en llamas”(1953), quedaron como historias ampliadas en “Pedro Páramo”. Personalmente, pienso que no es así. Sólo uno de los relatos, el que lleva por nombre “Luvina”, puede acercarse un poco al ambiente de Comala. Los demás, como “La herencia de Matilde Arcángel”, son historias independientes, que nada tienen que ver con el argumento de la novela. El lenguaje lírico que campea en los cuentos sí tiene parecido con las descripciones del paisaje que Rulfo logró en la novela. Pero los personajes no. En el libro de relatos no hay ningún hombre que tenga parecido a Miguel Páramo, el hijo delcacique rural. Este, que se aprovecha de todas las muchachas bonitas de Comala, muere al caerse del caballo. En “El llano en llamas” no hay ninguncuento que recuerde este incidente.